30 Marzo 2022

Nuevas miradas del Caribe

Children of son, de Marco Perdomo.

En el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de Santa Marta se expone en estos días la muestra de arte joven “Paisaje Antropogénico 2.0”. Una muy buena oportunidad para recorrer esta joya poco conocida de la ciudad.

Por Catalina Brugman

El Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de Santa Marta es una de las edificaciones modernas que conforman la quinta de San Pedro Alejandrino, el lugar donde murió Simón Bolívar, y su colección de arte latinoamericano contemporáneo tiene como objetivo honrar el sueño del Libertador de unir varias naciones para conformar la Gran Colombia. Este museo se fundó en 1986 y su colección de arte surgió por iniciativa del artista Armando Villegas, con el apoyo del presidente Belisario Betancur.

El 16 de marzo, el museo inauguró la actual exposición temporal “Paisaje Antropogénico 2.0” en la sala Hernando del Villar, donde participan 21 artistas de Santa Marta, Ciénaga, Valledupar, Sincelejo, Magangué, Lorica, Turbaná, Bogotá y Cali, ganadora de la convocatoria Reactivarte: Arte Joven 20X21 liderada por el Ministerio de Cultura, el Museo Nacional y el Programa de Fortalecimiento de Museos.

Esta colección abarca pintura, escultura y obra gráfica en más de 190 obras de artistas destacados.

Esta propuesta visual y conceptual estará abierta hasta finales de mayo, y recoge la obra de artistas jóvenes que trabajan el territorio del Caribe desde su propia perspectiva. El sentido es mostrar la diversidad cultural y las problemáticas del Caribe para que vean su significado e interpretación. Las obras son muy creativas y van desde la ilustración, la fotografía, la pintura, hasta las técnicas mixtas y abordan temas como el paisaje intermedio, el paisajismo urbano, natural y cultural. Además, reflejan también la toma de conciencia en el Antropoceno de la naturaleza, el peligro y su necesidad de protección.

La fotografía digital y collage Un chaos sensible, del artista Leonardo Cortina, surge por los problemas de la ciudad como la falta de agua, el contraste de los recursos naturales de Santa Marta y sus problemáticas. Esteban Torres trabaja en un espacio entre Ciénaga y Santa Marta con su cámara fotográfica, observa las actividades de la gente, los efectos ópticos del paisaje, las inundaciones, los reflejos e imágenes del Caribe, los pescadores, los habitantes de calle, los trabajadores del mercado. Su obra es una composición abstracta que combina el reflejo, el contexto del puerto de pescadores de Ciénaga, las canoas parqueadas al medio día y la comunidad de desplazados forzados por la violencia, en este contexto nace su fotografía. Betty Santamaria con su obra Luna y Playa, nos muestra una técnica en tinta y marcadores, el contraste de tintas blancas y negras. Su trabajo habla de la experiencia con los espacios naturales y los sentimientos que pueden transmitir.

MuseoNegret
Machu Picchu, escultura de Édgar Negret.

Una mirada a las colecciones permanentes

La colección de arte del museo recoge una muestra artística contemporánea de los países bolivarianos como son Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y Venezuela. Abarca pintura, escultura y obra gráfica en más de 190 obras de artistas destacados que se exhiben en tres salas permanentes y dos salas de exhibiciones temporales.

Aquí encontramos un recorrido por obras que cuentan con un lenguaje orientado hacia diferentes aspectos culturales de las naciones de la Gran Colombia con un sentido más global, sin desligarse de su pasado indígena. La colección permanente del Museo Bolivariano inicia con obras donadas por algunos de los más notables artistas contemporáneos de estos países. Encontramos diferentes movimientos y tendencias como el indigenismo, que da identidad latinoamericana, hasta corrientes influidas por las vanguardias internacionales.

Así es como el surrealismo, el constructivismo, la figuración, el expresionismo, la abstracción geométrica y otras vanguardias se abren espacio en Latinoamérica a través de obras que presentan la vida en sociedad de la época y la influencia histórica de otras culturas como la africana y europea, que hacen de este lugar un punto de convergencia de muchos conceptos y tradiciones que construyen lo que es hoy día una identidad artística latinoamericana dando cuenta de una fuerte tradición pictórica.

De la tradición académica europea se encuentra Gonzalo Ariza de Colombia, con su manejo de la luz en sus paisajes aprendida de los maestros japoneses durante su estancia en el lejano oriente. Posteriormente, se abre paso a las vanguardias artísticas como la figuración de Enrique Grau, Darío Morales y Alfredo Guerrero que presentan el arte de Cartagena de Indias. La figuración también la encontramos en el español Juan Antonio Roda, el peruano Armando Villegas y el barranquillero Ángel Loochkartt.

En la colección, se destaca el tema del Libertador Simón Bolívar en el lienzo Don Simón de Alejandro Obregón que retrata a el Libertador en vísperas de su muerte. También encontramos retratos de Bolívar realizados por los artistas Jorge Elías Triana, Gustavo Zalamea, Germán Tessarollo, Alirio Palacios y Patricia Tavera, entre otros.

Los colombianos Jorge Riveros y Omar Rayo son ejemplo de abstracción geométrica. La escultura Machu Pichu de Edgar Negret es una obra importante en la colección del museo. El uso de formas geométricas combinadas en composiciones sobre espacios irreales de este movimiento tuvo una fuerte relación con el diseño, las artes gráficas y la arquitectura. Destacan los reconocidos lenguajes de los colombianos Manuel Hernández y Carlos Rojas. Del cinetismo internacional, el cual busca por medio de movimientos físicos crear efectos visuales de movimiento reales, está representado por Carlos Cruz Diez y Alejandro Otero, ambos venezolanos. Dentro del movimiento del hiperrealismo destaca la obra de los colombianos Santiago Cárdenas y Pedro Alcántara. Este movimiento artístico figurativo reproduce la realidad con una nitidez y definición semejante a la exactitud fotográfica. La deformación de la figura como elemento de expresión plástica la conocemos en Maripaz Jaramillo, del movimiento expresionista colombiano.

Cóndor
Un paisaje lejos, de Laura Noguera.

En la colección permanente aparece también el arte del Caribe como una nueva interpretación a la cultura y a los paisajes que integran esta región del país. Encontramos el interés por la flora, ya que es el paisaje que va dando pautas para la vida del Caribe y se da a conocer una transición en la que aparece el interés por lo rural y lo tradicional visto a través del arte contemporáneo.

El Museo Bolivariano tiene también una colección de obra gráfica, fotografía, dibujo y acuarela que por motivos de conservación se exhiben temporalmente. La colección de acuarela surge del evento que se realiza en el museo cada tres años y se conoce como La Trienal Internacional de la Acuarela. Esta técnica se caracteriza por la extrema viveza representativa y la delicadeza de los colores. La técnica de la acuarela ha tenido mucha importancia en Colombia debido a la gran influencia que dejaron maestros como Hernán Lemaitre en Cartagena de Indias y el Caribe colombiano.  La Trienal Internacional de la Acuarela del Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo es considerada como una de las más importantes del mundo junto a la Bienal de México, Barcelona, España e Italia.

El museo también ofrece conferencias en torno a las prácticas artísticas contemporáneas, de historia y medio ambiente, así como charlas, cursos, talleres y visitas guiadas. Estas actividades son reseñadas en su programación anual en la página web www.museobolivariano.org.co.

De la misma forma el museo realiza eventos culturales como recitales de poesía, danza y presentaciones teatrales en el Teatro Joaquín de Mier y Benítez ubicado en sus instalaciones. El museo está abierto todos los días del año de lunes a domingo, excepto el primero de enero. El horario en temporada baja es de 9:00 a.m. a 4:30 p.m. y en temporada alta es de 9:00 a.m. a 5:30 p.m.