9 Agosto 2022

Asesor TIC del alcalde de Bucaramanga renunció en medio de escándalo por contrato de alumbrado

Crédito: Yamith Mariño

Edson Gómez dejó su cargo mientras la administración de su exjefe, Juan Carlos Cárdenas, es acusado de adulterar documentos y así proteger un contrato por 14.680 millones de pesos para la telegestión de las luces de la ciudad.

Por: Juan Pablo Vásquez

Los líos alrededor del contrato para la implementación de una de las fases de la telegestión del alumbrado público de Bucaramanga, tasado en 14.680 millones de pesos, llevaron a la renuncia de uno de los asesores más cercanos al alcalde Juan Carlos Cárdenas. Se trata de Édson Gómez, asesor TIC de la administración municipal y quien era el gestor del cuestionado proyecto. 

Desde hace meses se han hecho públicas las demoras e inconsistencias que ha presentado la Unión Temporal Bucaramanga Inteligente para poner en marcha la telegestión. El contrato se firmó el 30 de julio de 2021 y se estimaba que su ejecución tardaría solo cinco meses. Sin embargo, luego de varias prórrogas que incluyeron la suspensión de las labores que venía adelantando la firma interventora, la ejecución terminó alargándose por cerca de 11 meses y nunca se logró comprobar que se cumplieron los objetivos del contrato, que consistían en dejar listo el control y monitoreo activo de las luminarias desde un centro de operaciones.

Prueba de ello fueron los hallazgos reseñados por la interventoría en su informe final, y publicados por CAMBIO, en los que se destacan problemas en la interfaz, violaciones a los lineamientos de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), falta de soluciones para el registro fotográfico y la georreferenciación, ausencia de evaluación costo/beneficio del proyecto y quejas por el silencio de la administración y el alcalde ante los informes sancionatorios previamente presentados. A pesar de esas advertencias, el alcalde y su gabinete han insistido en seguir adelante con el contrato.

De igual forma, este medio también hizo público un documento en el que el entonces encargado del alumbrado público, el ingeniero Nicolás Cobos, solicitó el inicio de un proceso sancionatorio en contra del contratista por atrasos injustificados en el proyecto. En su criterio, la Unión Temporal no alcanzaría a cumplir con el plazo estipulado y lo procedente era sancionar. No obstante, en vez de acceder a la petición de Cobos, la Alcaldía dio una nueva prórroga (ya anteriormente había concedido otras dos) de 30 días al contratista. Esto llevó a Cobos a renunciar.

Y la más reciente irregularidad vino por cuenta de los documentos en los que se estipulaban los requisitos técnicos en los que se basaría la contratación. CAMBIO conoció que desde la Oficina de Alumbrado Público de Bucaramanga, algunos funcionarios del círculo cercano de Juan Carlos Cárdenas, adulteraron estos documentos para blindar de críticas la telegestión del alumbrado y dispusieron que se empleara un software en detrimento de los intereses de la ciudad.

Tras la salida de Nicolás Cobos, Édson Gómez había sido designado como la persona encargada del polémico contrato. Según reveló Vanguardia, el periódico insignia de la capital santandereana, Gómez presentó su renuncia en más de una ocasión y le fue rechazada por el propio alcalde. Esta vez logró imponerse y se apartó del gobierno municipal. Es decir, dos de las personas que estuvieron dirigiendo la ejecución del contrato dieron un paso al costado. Sin embargo, el tiempo determinará qué tanta responsabilidad le recaerá dentro de este proceso de contratación que cada día da más de qué hablar.