17 Mayo 2022

Biden anuncia el levantamiento de sanciones a Venezuela y debilita el "cerco diplomático" de Duque

Estados Unidos ha impuesto desde 2019 una serie de fuertes sanciones económicas contra importantes funcionarios del gobierno venezolano, entre ellos el presidente Nicolás Maduro.

Crédito: Presidencia de Venezuela

Estados Unidos anunció este martes un pequeño alivio a las sanciones impuestas a la administración de Nicolás Maduro. Biden ablanda la "mano dura" aplicada por Donald Trump y apoyada por el gobierno colombiano.

Este martes, el gobierno de Estados Unidos anunció un pequeño alivio de las sanciones contra Venezuela, el primer gesto real de Washington para promover una eventual reanudación del diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición apoyada por Washington.

El "alivio" se refiere sobre todo a una "licencia limitada" otorgada al grupo petrolero estadounidense Chevron en el contexto del embargo al petróleo venezolano, impuesto por Washington a Caracas en 2019 con la esperanza de sacar del poder a Maduro.

La exención "autoriza a Chevron a negociar los términos de las posibles actividades futuras en Venezuela", pero "no permite cerrar ningún nuevo acuerdo con (la petrolera estatal venezolana) PDVSA", explicó un alto responsable estadounidense, bajo condición de no ser nombrado, a AP.

Estos anuncios suceden a los gestos de buena voluntad del gobierno de Nicolás Maduro, que se reunió en marzo con representantes del gobierno del presidente Joe Biden, y aceptó otra reunión en México entre funcionarios estadounidenses y la Plataforma Unitaria, principal coalición opositora venezolana, para discutir el camino a seguir.

La administración Biden habría tomado estas medidas "a pedido del gobierno interino" venezolano encabezado por el opositor Juan Guaidó. Un alto funcionario estadounidense dijo a periodistas que la decisión está "vinculada a un acuerdo entre ambas partes para reanudar las negociaciones" en Ciudad de México para encontrar una solución a la crisis política venezolana, "que deberían anunciar muy pronto". 

Las conversaciones estaban estancadas desde octubre, cuando Maduro las suspendió en rechazo a la extradición a Estados Unidos del empresario Alex Saab, señalado de ser su testaferro. 

Tras el anuncio de Washington, Caracas reclamó el "levantamiento absoluto" de las sanciones internacionales.

"Venezuela aspira a que estas decisiones de los Estados Unidos de América inicien el camino para el levantamiento absoluto de las sanciones ilícitas que afectan a todo nuestro pueblo", escribió la vicepresidenta Delcy Rodríguez en Twitter.

 

 

A esta noticia, el presidente Iván Duque reaccionó diciendo que las medidas eran, según él, un triunfo del “cerco diplomático”, que el gobierno colombiano ha liderado y defendido a lo largo de los últimos tres años. 

“Maduro había dicho que no se volvía a sentar hasta que liberaran a Saab, y no se lo liberaron; él está extraditado y seguirá procesado. Además, lo llevó la presión internacional (a Maduro) a tener que volverse a sentar con la resistencia democrática para buscar el regreso de la democracia a ese país”, apuntó.

Sin embargo, y contrario a lo que piensa Duque, Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, considera que el cambio de estrategia de Washington frente a Venezuela está más relacionado con el fracaso del “cerco diplomático” que con el éxito del mismo. 

“Las amenazas previas de Washington de que ‘están todas las opciones sobre la mesa’ y la aplicación de sanciones económicas muy duras animó a cubanos y venezolanos en Miami, pero no produjeron resultados positivos. De hecho, la situación humanitaria empeoró, Maduro parece más fuerte que nunca y la oposición está fracturada y sin liderazgo claro”, opina Shifter.

Esta opinión es compartida por Mauricio Jaramillo Jassir, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, para quien la presión internacional no tuvo los efectos esperados: “Estados Unidos rompió el cerco diplomático y, aunque sigue dándole un reconocimiento diplomático a Juan Guaidó, Washington también ya ha aceptado que Maduro es el único interlocutor posible. Incluso ha hecho presión a Guaidó y a la oposición para que se sienten y negocien con el chavismo”.

Este mes, 18 congresistas demócratas enviaron a Biden una carta en la que pidieron levantar las sanciones contra Venezuela y continuar dialogando con el gobierno de Nicolás Maduro, tras el "compromiso constructivo" de la Casa Blanca con el viaje a Caracas en marzo. 

Otros, sin embargo, criticaron rápidamente al mandatario estadounidense, incluido el senador demócrata Bob Menéndez, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. El congresista dijo en un comunicado que dar a Maduro "un puñado de limosnas inmerecidas" para que prometa negociar con la oposición "es una estrategia destinada a fracasar".