17 Agosto 2022

El 'lobby' petrista, a punto de asegurar contralor

Carlos Hernán Rodríguez en su presentación en el Congreso de la República el pasado 4 de agosto de 2022.

Crédito: Colprensa

En cuestión de horas, el Gobierno convenció a liberales, conservadores y la U de apartarse de la candidatura de María Fernanda Rangel, hasta hace pocos días la favorita para quedarse con el cargo, en beneficio de la de Carlos Hernán Rodríguez, quien estaba desahuciado.

Sucedió de nuevo. Si no hay sorpresas, mañana en la plenaria del Congreso habrá un nuevo ‘palo’ en la elección del contralor general y será Carlos Hernán Rodríguez, un candidato que se consideraba desahuciado al comienzo del proceso.

La balanza se inclinó en cuestión de horas. Al tiempo que se acercaba la fecha de la votación en la plenaria del Congreso, el Gobierno movió sus fichas rápidamente para buscar revertir un proceso en el que parecía haber perdido. El lobby petrista logró esta semana voltear a los liberales, conservadores y a la U, que a comienzos de agosto habían anunciado su apoyo a Rangel. 

Aunque Petro y su coalición han negado en varias ocasiones tener un candidato para la Contraloría, en los círculos políticos no se recuerda que un mandatario estuviera tan pendiente del proceso. Antes de posesionarse el 7 de agosto, Petro convocó a una reunión en su casa en el norte de Bogotá en la que, entre varios temas, pidió a cada partido de la gran coalición de gobierno reconsiderar su decisión de votar por Rangel y, por el contrario, apoyar “el mérito”, es decir, a Rodríguez, quien obtuvo el mejor puntaje dentro de la comisión accidental que instalaron Roy Barreras y David Racero, presidentes del Senado y la Cámara, respectivamente. 

CAMBIO conoció que desde el martes las tres colectividades sostuvieron importantes reuniones en las que se planteó el reconsiderar el apoyo a Rangel. La decisión de apoyar a Rodríguez comenzó a tomar forma luego de que, en horas de la mañana, las cabezas de los cuatro partidos que hacen parte del Pacto Histórico (Mais, UP, Polo Democrático y ADA), firmaran un comunicado en el que anunciaban el apoyo a Rodríguez. 

Aunque no fue de frente, el mensaje del petrismo se entendió dentro de las bancadas conservadoras y liberales. En las oficinas del Capitolio se sostuvieron reuniones de carácter “urgente” para tratar el tema. Los conservadores fueron los primeros en anunciar que reconsideraban su voto y ahí vino una reacción en cadena en la que se sumaron la U y los liberales, los que dieron un “timonazo” en solo 24 horas.

Los tres partidos comentaron que su cambio de posición obedece a que Rodríguez fue el mejor calificado en el proceso de elección, que este año estrenó un nuevo mecanismo. Sin embargo, vale la pena recordar que para los primeros días de agosto ninguno de estos tres partidos tenía representación dentro del gabinete del presidente Petro, algo que ahora sí tienen. Solo ahora, cuando en el equipo de gobierno están Guillermo Reyes (conservador) en el Ministerio de Transporte, Catalina Velasco en el Ministerio de Vivienda (liberal) y Mery Gutiérrez en el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (la U), cambiaron sus apoyos ya anunciados. No se descarta, además, que hayan llegado a nuevos acuerdos con el petrismo.

Para ser contralor se necesita tener la mitad más uno de los 295 votos del Congreso en pleno. Aunque el voto de mañana es secreto, se espera que los congresistas voten en bloque. Así las cosas, los apoyos cantados a Rodríguez son los de la U (25), liberales (46), comunes (10), conservadores (42), el Pacto Histórico (49), el Mira (5) y las curules de paz (16), que entre todas suman 193 votos.

El ahora virtual contralor Hernández fue diputado a la Asamblea del Valle del Cauca en 2002, cuando las Farc secuestraron a casi todos los miembros de la corporación. En su hoja de vida destaca su paso por la Contraloría departamental del Valle, calificada como la mejor de Colombia en el periodo 2008-2010. De ahí proyectó su carrera y trabajó en la Defensoría del Pueblo, inicialmente con el cuestionado Jorge Armando Otálora, y siguió escalando hasta convertirse en auditor general de la república.

Muchos lo reconocen como un abogado muy calificado y un experto en control fiscal. Lo único que le reprochan son esas viejas compañías con políticos cuestionados, como el exgobernador del Valle Juan Carlos Abadía y el condenado parapolítico Juan Carlos Martínez, que –él sostiene– son cosa del pasado.

De ganar la elección, algo que parece seguro, Hernández se sumaría al selecto grupo de contralores que llegaron sin ser los favoritos. Hace cuatro años, muchos daban por descontado que sería elegido el presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie, por ser el más emblemático de los candidatos del entonces partido de gobierno Centro Democrático. El destino, que parecía inexorable, cambió en una reunión entre los expresidentes Álvaro Uribe, Andrés Pastrana y César Gaviria en el Hotel de la Ópera, a unos pasos del Capitolio. Los exmandatarios llegaron a un acuerdo para elegir a Carlos Felipe Córdoba y José Félix se quedó con los crespos hechos. También fueron sorpresa Sandra Morelli, quien derrotó al gran favorito Alberto Rojas Ríos en 2010. Y Edgardo Maya, que en 2014 se quedó con la Contraloría cuando César Gaviria tenía todo listo para escoger a Gilberto Rondón.