8 Agosto 2022

La ministra de Vivienda, Catalina Velasco, ya tuvo problemas con algunas viviendas

La nueva ministra de Vivienda hace parte del círculo cercano del presidente Petro

Crédito: Yamith Mariño

Fue secretaria de Hábitat durante la administración de Samuel Moreno, cargo al que renunció después de que el Concejo demostrara inconsistencias en sus planes de vivienda.

Catalina Velasco hace parte del círculo más cercano del presidente Gustavo Petro. Ella y su esposo, el abogado Eduardo Noriega, han trabajado con él y lo han acompañado durante años. 

La nueva ministra de Vivienda es economista de la Universidad de los Andes, con maestría en la Universidad de Michigan y doctorado en Estudios Políticos de la Universidad Externado de Colombia.

Se estrenó en el sector administrativo de Bogotá con la llegada del Polo Democrático al poder, primero en la Secretaría de Educación y después como subsecretaria de Planeación durante el mandato de Lucho Garzón.

Con la llegada de Samuel Moreno al Palacio Liévano, Velasco Campuzano fue nombrada secretaria del Hábitat, una de las carteras más apetecidas en el Distrito porque se encarga de la política de vivienda social. 

Algunas de esas viviendas que, se suponía, habían sido construidas y entregadas en Bogotá, fueron hechas en otros municipios, como Soacha.

En agosto del 2009, el entonces concejal del Polo Democrático Fernando Rojas hizo un debate de control político a la gestión de la secretaria Velasco. En ese momento, el concejal demostró que las cifras de viviendas construidas durante año y medio de gestión de Velasco no tenían soportes documentales.

Algunas de esas viviendas, que se suponía habían sido construidas y entregadas en Bogotá, fueron hechas en otros municipios, como Soacha, y cuando el equipo del concejal Rojas hizo el trabajo de campo para verificar que las viviendas de interés social realmente lo fueran, encontraron algunas de ellas en sectores como Chapinero Alto y La Alhambra.

Este debate dejó muy mal parada a Velasco, quien renunció dos meses después, aduciendo que era víctima de la persecución de un grupo de concejales.

Después de estos hechos vino el rompimiento de Gustavo Petro con Samuel Moreno, cuando ya eran de conocimiento público los hechos del carrusel de la contratación.

Petro, junto con el concejal Carlos Vicente de Roux y el senador Luis Carlos Avellaneda, presentó en octubre de 2010 un informe que contenía hallazgos al respecto.

La denuncia de Petro a su antiguo compañero de partido y la renuncia al mismo lo catapultó a la Alcaldía de Bogotá en las elecciones del 2011.

En su momento, Petro fue criticado porque un círculo cercano de amigos y familiares de estos fueron nombrados en altos cargos en la administración de la ciudad.

A un mes de haberse posesionado como alcalde, Gustavo Petro fue elegido como presidente de la Junta Directiva de la Empresa de Energía. Uno de los primeros actos de esta junta fue crear un nuevo cargo, la vicepresidencia de Servicios Públicos, en el que fue nombrada Catalina Velasco.  

Ese nombramiento causó revuelo porque el salario era alto y porque se había creado para ubicar en él a la esposa del secretario general de la alcaldía, Eduardo Noriega. 

La vicepresidencia de Servicios Públicos fue suprimida de la Empresa de Energía de Bogotá cuando Enrique Peñalosa llegó a la alcaldía.