5 Junio 2022

Las confesiones del hijo de Rodolfo

Rodolfo Hernández y su hijo Luis Carlos Hernández Oliveros.

Crédito: Yamith Mariño

'Cambio' conoció el interrogatorio rendido por Luis Carlos Hernández, hijo del candidato presidencial Rodolfo Hernández, ante la Fiscalía, en el que da a entender que su padre estaba mucho más involucrado en el caso Vitalogic de lo que aparenta.

Por: Iván Serrano

A finales de marzo ocurrió un curioso episodio que fue difundido en redes. En un video, un ciudadano intenta sostener un debate con el candidato Rodolfo Hernández, quien se desplazaba junto a su comitiva en uno de los buses MIO, en Cali.

Hernández no pronuncia una sola palabra, pero varios de sus acompañantes increpan al ciudadano para que deje al candidato en paz.

—  ¡Calmado, calmado ya! —le gritan.

—  ¿Y por qué usted se molesta? —pregunta el ciudadano.

—  Porque es mi papá ¿algún problema? —responde uno de ellos con tono amenazante.

El que contesta es Luis Carlos Hernández, el tercero de los cuatro hijos del matrimonio Hernández Oliveros, a quien desde que su padre está en campaña se le ha visto a su lado en diferentes actos públicos.

Luis Carlos Hernández ha sido parte activa en el proceso conocido como Vitalogic, por el cual su padre enfrenta un pliego de cargos ante la Procuraduría y una acusación de la Fiscalía.

El caso, que ha sido de conocimiento del Ministerio Público desde el 6 de diciembre de 2017, trata de un acuerdo entre particulares para obtener un contrato a 30 años para la disposición de las basuras en Bucaramanga, por el cual Luis Carlos Hernández, hijo del entonces alcalde, Rodolfo Hernández, obtendría una millonaria comisión, tal y como lo confirma un contrato autenticado en notaría y que hace parte de las pruebas aceptadas por la Procuraduría.

El 4 de octubre de 2019, el hijo de Rodolfo Hernández, en condición de indiciado, atendió el llamado a interrogatorio de la Fiscalía General de la Nación.

Rodolfo Hernández ha insistido una y otra vez en que él nunca participó en ningún entramado para adjudicar un contrato a dedo, y que, por el contrario, fue él quien impidió la adjudicación, añadiendo que su hijo había sido "un estúpido y un ingenuo". Sin embargo, el propio Luis Carlos Hernández, en declaraciones a la Fiscalía conocidas por Cambio, ha dejado en evidencia que su padre estaba más involucrado de lo que aparenta.

El 4 de octubre de 2019, el hijo de Rodolfo Hernández, en condición de indiciado, atendió el llamado a interrogatorio de la Fiscalía General de la Nación.

En el documento, Hernández Oliveros da detalles de cómo empezó a gestionarse la adjudicación, comenzando por su relación con un amigo suyo, Luis Andelfo Trujillo –ahora testigo en el proceso–, con quien había proyectado una serie de jugosos contratos que esperaban obtener durante el mandato de su padre.

Luis Carlos Hernández contó que su amistad con Trujillo se inició en 2009 y que en 2015, antes de que Rodolfo Hernández fuera elegido alcalde de los bumangueses, Trujillo lo buscó para proponerle un negocio a la constructora HG, propiedad de su padre, de la cual Luis Carlos Hernández era gerente de mercadeo y ventas.

Hernández Oliveros le dijo a la Fiscalía que el 27 octubre de 2015, dos días después de que Rodolfo Hernández ganara las elecciones municipales, se reunió con Luis Andelfo Trujillo en un bar la ciudad. Allí, Trujillo le presentó a Carlos Gutiérrez, otro miembro activo del caso Vitalogic, quien le pidió a Hernández Oliveros que le consiguiera una cita con el alcalde electo para hablar de la disposición de las basuras en la ciudad.

En efecto, Luis Carlos Hernández, tal y como se lo aseguró a la Fiscalía, consiguió la cita, la cual ocurrió el 22 de abril de 2016, siete meses antes de que se abriera el polémico proceso de contratación. La reunión se llevó a cabo en una oficina de Rodolfo Hernández y en ella participaron José Manuel Hormaza, Florin Volscinsci y Héctor Muñoz Baquero, representantes de la firma panameña Vitalogic; y Carlos Gutiérrez, en calidad de intermediario.

El investigador de la Fiscalía le preguntó a Hernández Oliveros si le había informado a su papá el objetivo de la reunión. Respondió que sí, y añadió que esta no había sido la única cita de su papá con los representantes de Vitalogic antes de que se iniciara el proceso de contratación. Hernández Oliveros mencionó otra, ocurrida en el Hotel Marriot, de Bogotá, el 24 de junio de 2016. El investigador le preguntó al hijo del ahora candidato presidencial si en esa reunión los interesados le presentaron a su papá alguna propuesta para el manejo de basuras. Él respondió que no sabía pero que seguramente sí, porque era lo más lógico.

Sin embargo –y por lo que se evidencia en chats sostenidos por Luis Carlos Hernández y Luis Andelfo Trujillo–, el hijo de Rodolfo Hernández no solo sabía de los detalles de la reunión, sino que, cuando Trujillo le pregunto cómo les había ido, él les dijo: ”Parece que ellos son”. 

La respuesta del hijo de Rodolfo daba a entender de manera velada que ya había un elegido para el millonario contrato, antes de que se iniciara el proceso de licitación. 

La otra irregularidad tiene que ver con la contratación del consultor que debía estructurar el pliego de condiciones de la licitación. Según las normas de la contratación pública, el consultor debía ser escogido de manera autónoma y transparente, mediante un proceso de selección, por el gerente de la Empresa de Aseo de Bucaramanga. Sin embargo, todo indica que Rodolfo Hernández lo eligió a dedo. 

Luis Carlos Hernández admitió ante la Fiscalía que había firmado este acuerdo y que, en efecto, esperaba recibir la comisión de manos de Carlos Gutiérrez.

El contrato de "la calavera"

En la primera de las tres fases en que la Fiscalía ha dividido el proceso, Rodolfo Hernández y otras seis personas han sido acusadas por la contratación arbitraria de Jorge Hernán Alarcón Ayala como estructurador del pliego de condiciones.

Alarcón suscribió su contrato de consultoría el 28 de julio de 2016, cuatro meses después de la primera reunión de Rodolfo Hernández con los representantes de Vitalogic. En los libros de chats en poder de la Fiscalía, y también aceptados como prueba por la Procuraduría, se refieren a Jorge Alarcón, en clave, como "La calavera".

En las conversaciones entre Luis Andelfo Trujillo y Luis Carlos Hernández se evidencia que Alarcón ya era conocido por el hijo de Rodolfo. En un chat del primero de julio, Trujillo le da a Hernández Oliveros los datos del vuelo en que Alarcón llegaría a Bucaramanga para que fuera a recogerlo.

Cuando la Fiscalía le preguntó a Luis Carlos Hernández cómo había conocido a Alarcón, él respondió que en un desayuno en la casa de su papá, y explicó que incluso Alarcón se había hospedado allí.

Cuando este hecho trascendió a la opinión pública por testimonios de otros testigos, Rodolfo Hernández le dijo a Blu Radio que había permitido que Alarcón se quedara en su casa actuando como buen samaritano.

No obstante, en un audio revelado por La Silla Vacía, grabado durante una reunión de junta directiva de la Empresa de Aseo de Bucaramanga, se escucha a Rodolfo Hernández admitirle a la junta que el hombre a contratar, según se lo había sugerido a José Manuel Barrera, gerente de la Empresa de Aseo, era Jorge Alarcón.

Al parecer, la contratación del consultor que debía estructurar el pliego de condiciones de la licitación fue ordenada directamente por Rodolfo Hernández.

Con respecto al contrato del manejo de las basuras propiamente dicho, que podía superar los 100 millones de dólares, Carlos Gutiérrez, intermediario en todo el proceso, esperaba recibir una comisión de éxito que tendría a bien compartir con Luis Carlos Hernández, Luis Andelfo Trujillo y Jorge Alarcón, mediante un acuerdo que quedó plasmado en un contrato de corretaje registrado ante notario.

Los contratos de corretaje son propios de la contratación privada, pero en la contratación pública son ilegales, porque las adjudicaciones deben producirse tras un proceso de selección plural y transparente.

Gutiérrez, según el documento, se comprometió con Luis Carlos Hernández, Jorge Alarcón y Luis Trujillo a darles el 77 por ciento de su comisión, distribuida de la siguiente manera: 

  • Luis Carlos Hernández Oliveros, 28%
  • Jorge Hernán Alarcón Ayala,34%
  • Luis Andelfo Trujillo,15%

Luis Carlos Hernández admitió ante la Fiscalía que había firmado este acuerdo y que, en efecto, esperaba recibir la comisión de manos de Carlos Gutiérrez.

En el interrogatorio, Luis Carlos Hernández dijo que la idea del contrato autenticado en notaría fue de Luis Andelfo Trujillo. Sin embargo, Trujillo le dijo a Cambio que la idea de firmar un contrato de corretaje en notaría había sido de la mamá de Luis Carlos y de un asesor jurídico de la empresa de su padre.

Cuando el contrato firmado por Luis Carlos Hernández salió a la luz pública en diciembre de 2017, Rodolfo Hernández dijo que su hijo había sido un estúpido y un ingenuo, y que además no se hablaban hace días.

Al finalizar la diligencia, el investigador de la Fiscalía le preguntó a Luis Carlos Hernández cómo había sido la relación con su padre antes, durante y después de los hechos motivo del interrogatorio. Él respondió que siempre había sido buena y que después de este “lío” sus lazos se habían fortalecido más y que Rodolfo Hernández, ahora candidato presidencial, le decía que lo único que tenía claro es que tenía un buen hijo.