19 Junio 2022

Los desafíos de Gustavo Petro en temas de paz

Los retos del presidente electo en temas de paz.

Crédito: Yamith Mariño

Con la llegada del líder de la izquierda a la Casa de Nariño, empezará una estrategia distinta en temas de paz. Las cifras de violencia que tendrá que enfrentar serán uno de los mayores retos de su gobierno.

Por: Sylvia Charry

El presidente electo Gustavo Petro tiene un enorme desafío en temas de paz. En las regiones la violencia no da tregua. Según Indepaz, en lo corrido del año han sido asesinados 87 líderes sociales o defensores de derechos humanos, y 21 excombatientes de las Farc. También han ocurrido 44 masacres. Las cifras de seguridad ciudadana no son mejores. Según Medicina Legal, en los primeros tres meses del año se registraron 6.336 muertes violentas, 848 más de las que se registraron en  2021.


En su agenda, la paz deberá ser prioridad. Tiene en sus manos el seguimiento a la implementación del Acuerdo de Paz, firmado en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc; la continuación del diálogo y negociación con el ELN; el sometimiento de las organizaciones criminales; la sustitución de cultivos ilícitos y, sobre todo, el panorama de la violencia contra los firmantes de la paz, los defensores de derechos humanos y los líderes sociales.


 

“En nuestro gobierno recuperaremos el tiempo perdido, cesará la violencia contra los firmantes de la paz y con el concurso de toda la sociedad y la comunidad internacional haremos realidad lo pactado en toda su extensión”, dice el programa de gobierno de Petro.


Las promesas del plan de gobierno en temas de paz


El presidente electo reanudará los diálogos con el ELN. Incluso, en sus entrevistas, ha dicho que espera que sea diálogo político rápido en el que se incluirían a las disidencias de las Farc.


 

“Crearemos las condiciones para avanzar en un diálogo y negociación eficaz con el ELN en el marco de la generación de grandes consensos nacionales y apoyo de la comunidad internacional, que recoja las lecciones aprendidas del Acuerdo Final de Paz con las FARC”, dice en el plan de gobierno.


En su programa, también se habla de sometimiento de organizaciones criminales o “grupos multicrimen”.
 

“Con el fin de desmantelar de manera pacífica y eficaz los grupos multicrimen, sucesores del paramilitarismo y articulados en su mayoría al narcotráfico, se identificarán y combatirán los grandes capitales, las estructuras de los verdaderos traficantes de la droga, financiadores, procesadores y exportadores, así como su vinculación con el aparato del Estado. Con ellos se abrirán espacios de negociación judicial y sometimiento colectivo a la justicia sobre la base del desmonte de sus actividades, la obtención de verdad y la disposición de los recursos de sus actividades ilegales para la ejecución transparente de políticas públicas para la reparación y la garantía de derechos de toda la población. Se reactivará la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad”, se lee en el plan.


Sobre la reforma rural integral, que está incluida en el Acuerdo de Paz, el programa de gobierno de Petro habla de la “democratización de la tierra”. Consiste en construir el Fondo de Tierras; crear la jurisdicción agraria; avanzar en la elaboración de los Planes de Ordenamiento Social de la Propiedad Rural –POSPR; implementar el Registro de Sujetos de Ordenamiento (Reso), para contribuir a la resolución pacífica de conflictos y a la seguridad jurídica de la tenencia, y poner en marcha un Sistema Especial para la Garantía Progresiva del Derecho a la Alimentación de la población rural.


También, se lee en el programa, promete ejecutar 32.000 iniciativas en los territorios cobijados por los Programas con Enfoque Territorial.


Sobre el Informe Final de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad (CEV), que se conocerá el próximo 28 de junio y que dará recomendaciones para la no repetición, dice el plan de Petro que "espera convertirlo en patrimonio de la nación" y difundirlo "sin barreras ni censuras”.

En el mismo sentido, dice que la JEP tendrá toda la colaboración para que esté revestida de confianza y se convierta en piedra angular del tránsito en Colombia hacia una era de paz.
 

“En fin, nuestro gobierno no escatimará esfuerzo para que el Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición cumpla su cometido y los mandatos legales y constitucionales”, enfatiza.

Petro tendrá la bancada más grande en el Congreso que lo va a recibir. Ahí también lo esperan los elegidos en las 16 curules de paz, destinadas para que las víctimas de las zonas más azotadas por la guerra tuvieran representatividad política.