12 Septiembre 2022

Los diez misterios del proceso de Aída Victoria Merlano por la fuga de su madre

Los misterios del proceso de Aida Victoria Merlano por la fuga de su madre.

Crédito: Yamith Mariño

Son varias dudas las que quedan sobre el proceso en contra de la ‘influencer’ Aída Victoria, declarada culpable de ayudar a la fuga de su madre.

La semana pasada un juez de conocimiento de Bogotá condenó a la influenciadora Aída Victoria Merlano como responsable de los delitos de fuga de presos en calidad de cómplice y uso de menores para la comisión de delitos. La sentencia significa que la Fiscalía probó en juicio que la joven ayudó a su madre a fugarse y usó a su hermano, que tenía 17 años para el momento de los hechos, para brindarle esa ayuda a la excongresista Aida Merlano Rebolledo. Sin embargo, por gozar de tanta reserva, el proceso judicial ha dejado más dudas que certezas. Estos son algunos de los misterios que lo rodean.

Antes de hablar del proceso judicial hay que hablar de la fuga de la excongresista Aida Merlano. El primer misterio que rodeó el proceso es que, al igual que el caso de la fuga del narcotráficante alias Matamba, la Fiscalía no ha contestado preguntas básicas como, ¿a nombre de quién estaba la moto en la que se fugó Merlano? ¿Quién manejaba la motocicleta? ¿Cuál fue la ruta que tomó Merlano después de su fuga?


En otras palabras, nunca se supo de quién era la moto, quién la manejó y, mucho menos, cuál fue el destino de la moto de domicilios que trasladó a Merlano.


El segundo misterio tiene que ver con la escasa investigación que se hizo contra los funcionarios del Inpec involucrados. Hasta la fecha, solo ha sido un capitán del Inpec. Se trata de quien fungía como comandante de vigilancia del Buen Pastor, el capitan David Alexander Cárdenas, condenado como responsable de los delitos de prevaricato por acción y favorecimiento en la fuga de presos. Para la justicia este hombre tuvo una participación activa en la fuga pues, para ese primero de octubre, Álvarez ya había perdido su competencia y aun así habría firmado el documento de salida de Merlano, con lo que habría favorecido el traslado, y por ende la fuga, de la excongresista.


El tercer misterio va ligado a la reprochable reserva que tuvo el juicio contra la joven Aída Victoria y el odontólogo de Merlano Rebolledo, Javier Cely. Hasta el momento, solo las partes involucradas saben a ciencia cierta qué fue lo que se probó y qué no.


Es decir, la Fiscalía acusó a la joven Aída Victoria de proporcionarle a su mamá los elementos necesarios para su fuga, como la reata, la ropa y los guantes y, dice, los llevó en la maleta de su hermano. Si un juez la condenó se supone que es porque la Fiscalía probó su hipótesis. No obstante, la joven y su abogado Miguel Ángel del Río, han dicho que la Fiscalía no probó que en el maletín del hijo menor de Aida Merlano iba la reata.


En una declaración que hizo la excongresista Merlano, en el juicio de su hija, aseguró que la peluca, la soga y los guantes que usó fueron llevados desde la cárcel y nunca fueron suministrados por terceros en el consultorio. Hasta la fecha, como las audiencias de juicio fueron reservadas, no se sabe cuáles son los argumentos del juez para darle la razón a la Fiscalía.

El cuarto misterio tiene que ver con el protocolo de seguridad para el traslado de la exsenadora electa. Aunque se ha normalizado que presos “de alto nivel”, es decir, reconocidos ante la opinión pública, anden a sus anchas dentro de la cárcel y cuando están por fuera, es ilegal que sea así. Aún no está claro cuál fue el protocolo de requisa a la excongresista al salir del Buen Pastor rumbo al consultorio odontológico. Merlano ha dicho que ella llevaba los elementos necesarios para la fuga adheridos al cuerpo, pero la dragoneante encargada de requisarla dijo que no llevaba nada cuando la revisó. Entonces, ¿por qué la excongresista llevaba un reloj? Teniendo en cuenta que era un elemento prohibido. Es una duda sin resolver. 

El quinto misterio va relacionado con las pruebas de la Fiscalía en contra de Aída Victoria. Una de las pruebas más importantes eran los videos dentro del consultorio odontológico. En uno de ellos se ve cómo la excongresista saca unos guantes negros de su pecho, se despide de sus hijos mientras se pone los guantes y apenas dan la espalda, incluyendo al odontólogo Javier Cely, Aida Merlano coge la reata roja que estaba debajo del escritorio del profesional de la salud y la tira por la ventana. Incluso, cuando se agacha para sacar la reata, el odontólogo no había terminado de darle la espalda.


En ese punto hay varias dudas. Teniendo en cuenta la escena y que el odontólogo Javier Cely ya fue declarado inocente, ¿realmente el odontólogo, como lo ha sostenido, fue solo un chivo espiatorio y no supo de las intenciones que tenía la excongresista? Aunque la joven Aída Victoria no podría ser reprochada penalmente por saber del plan y no denunciar, de acuerdo con la escena del video, ¿no supo ella del plan de fuga de su madre? Una incógnita que sería eterna.

El sexto misterio está relacionado con esos videos. Aunque no fueron rechazados por el juez del caso en la etapa procesal que se debe hacer, el abogado de la influenciadora asegura que fueron declarados ilícitos. Sin embargo, al no tener publicidad de las audiencias, no se sabe si fue tenido o no en cuenta como prueba el video en el que se ve a la excongresista en el consultorio odontológico momentos previos a saltar por la ventana y emprender la huida.

El séptimo misterio es, ¿por qué el juicio se hizo reservado? ¿No querían que los medios estuvieran presentes para informar lo que ahí ocurría? La ley permite que los jueces declaren reservadas las audiencias si hay menores involucrados como parte o como víctimas, si es un tema de defensa nacional o si se puede afectar el curso de otras investigaciones. Según fuentes, ninguna de las anteriores se cumplía. Esto, teniendo en cuenta que el hijo menor de Merlano no intervino en la audiencia como parte (acusado o víctima) Incluso, las diligencias fueron públicas hasta las audiencias preliminares y luego el juez tomó la decisión de hacerlas bajo reserva.


El octavo misterio tiene que ver, por supuesto, con el silencio que hay sobre los supuestos financiadores y organizadores del plan de fuga. Aún no hay capturas al respecto. La excongresista Merlano Rebolledo le dijo a la justicia que quienes pagaron y organizaron su fuga fueron Arturo y Alex Char, pero la justicia aún no se ha pronunciado al respecto.


¿Por qué la única responsable de ayudar a la fuga de la excongresista es su hija? ¿Por qué tres años después de la fuga no se sabe nada sobre financiadores? ¿Qué se sabe de la supuesta participación de los Char?

El noveno misterio tiene que ver con una de las aseveraciones que ha hecho la excongresista Merlano y es que, supuestamente, los Char organizaron su fuga porque ella tenía programada una diligencia de declaración en la Fiscalía en la que, supuestamente, hablaría de la presunta responsabilidad de ellos en varios hechos de corrupción. La justicia nunca se ha pronunciado sobre si la fuga coincidía con la eventual diligencia o no.


Finalmente, el misterio número diez tiene que ver con la condena, pero este sí será resuelto este martes 13 de septiembre. ¿De cuánto será la condena contra Aída Victoria Merlano? Fuentes aseguran a CAMBIO que la Fiscalía pidió que sea condenada a, por lo menos, 12 años y 5 meses de prisión, y penalistas dicen que la pena mínima serían 10 años. La respuesta la sabremos este martes sobre las dos de la tarde.