7 Junio 2022

“Los Galán entregaron el último reducto de dignidad que quedaba del Nuevo Liberalismo”: Rodrigo Lara Restrepo

El Nuevo Liberalismo anunció su apoyo a la candidatura de Rodolfo Hernández el pasado lunes 6 de junio.

Crédito: Yamith Mariño

En entrevista con 'Cambio', el congresista acusó a los dirigentes de crear una “empresa familiar electoral” y de traicionar los ideales de Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara Bonilla.

Por: Jesús Mesa

El anuncio del  Nuevo Liberalismo y de su director, Juan Manuel Galán, de apoyar la candidatura de Rodolfo Hernández en la segunda vuelta presidencial sigue dando de qué hablar. La decisión de acompañar al exalcalde de Bucaramanga en su campaña no ha sido del todo bien recibida por miembros de la colectividad, que han cuestionado las verdaderas motivaciones de dicha alianza.

Una de las voces más críticas ha sido la del senador Rodrigo Lara Restrepo, quien hizo parte del movimiento en sus inicios pero que, por diferencias con las directivas de la colectividad, dio un paso al costado. Desde afuera, el hijo del exministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla ha cuestionado públicamente el rumbo que ha tomado durante esta campaña el partido fundado por Lara Bonilla (padre de Lara Restrepo) y Luis Carlos Galán Sarmiento.

¿Cómo queda el Nuevo Liberalismo tras esta adhesión? El congresista conversó con Cambio y no se guardó nada sobre el tema. Habló de su relación con los hermanos Galán, las razones por las que se apartó de la colectividad y las motivaciones de quienes hoy lideran el Nuevo Liberalismo. Afirma que los ideales del movimiento fueron “traicionados” por los Galán al cerrar un acuerdo con Hernández.

CAMBIO: ¿Le sorprendió la decisión de los Galán de apoyar a Rodolfo Hernández?

Rodrigo Lara Restrepo: No, lamentablemente no me sorprende. Los hermanos Galán Pachón y su círculo, que hoy controlan al partido, venían llevando a cabo negociaciones con las diferentes campañas presidenciales desde antes de la primera vuelta y es de público conocimiento que tenían exigencias muy precisas: el pago de las deudas de la fracasada campaña de Juan Manuel Galán, que suman casi 3.000 millones de pesos; el otorgamiento de una cuota política, concretamente de un ministerio, que se rumora sería el de Salud, y en general todas las dádivas y prebendas que ofrecen los gobiernos a los movimientos políticos que negocian su apoyo a cambio de acceso a la burocracia.

CAMBIO: ¿En qué momento nacen los cuestionamientos suyos frente al liderazgo de los Galán en el Nuevo Liberalismo?

R.L.R.: Me duele muchísimo lo que está pasando. El Nuevo Liberalismo fue fundado y dirigido por Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara Bonilla, dos hombres con unos ideales y con unas convicciones muy fuertes que, sabiendo que los iban a matar, nunca dieron su brazo a torcer y nunca renunciaron a sus ideas por transacciones o acuerdos burocráticos. Aquí no se trata de fustigar o de criticar la opción que ellos han tomado de apoyar a Rodolfo, pues todos tenemos derecho a apoyar al que queramos. Cuestiono es el negociar la chapa y el apoyo de un partido por prebendas. Es una forma de desfigurar el legado y la esencia de ese movimiento.

CAMBIO: ¿Por qué lo dice?

R.L.R.: Porque sí se puede hacer política sin ministerios, sin recursos y sin regalos de 3.000 millones de pesos. Francamente estoy aterrado y sorprendido, pero en el fondo es un poco la línea que ellos le han dado al partido.

CAMBIO: ¿Esperaba algo distinto del Nuevo Liberalismo en la campaña?

R.L.R: Muchos teníamos una inmensa ilusión, cuando resurgió el Nuevo Liberalismo, de que se convirtiera en una plataforma de origen liberal que incluyera a los liberales de centro izquierda, a los que estaban en la Coalición de la Esperanza e incluso a los de derecha, todos unidos bajo la idea de los principios liberales; pero ellos desde un comienzo se atornillaron y lo convirtieron en una 'famiempresa' electoral. Ahora, con esta transacción que pidieron y con la demanda de burocracia, pasaron a convertirse en algo muy parecido a un clan político como los de la costa Caribe.

CAMBIO: ¿Cómo era su relación con los Galán antes de las elecciones?

R.L.R.: Antes de que renaciera el Nuevo Liberalismo conversábamos constantemente y compartíamos ideas sobre lo que se podía hacer con el partido. Nos reunimos permanentemente, más o menos en el mes de octubre, y yo les hacía mucho énfasis en que el Nuevo Liberalismo no podía convertirse en un movimiento familiar, que no podía servir únicamente al privilegio de los descendientes de quienes lo fundaron, que había que invitar a muchos sectores políticos que compartieran las ideas liberales. Lo que pasa es que pudo más la avidez. Y el resultado de esto es lo que el país conoce: un verdadero y rotundo fracaso electoral para el Nuevo Liberalismo y la entrega de los últimos reductos de dignidad que tenía el movimiento.

Rodrigo Lara Restrepo
Para Rodrigo Lara Restrepo los hermanos Galán convirtieron el partido en "una empresa familiar". / Yamith Mariño

CAMBIO: ¿Cuándo se rompen sus canales de comunicación con los Galán y el Nuevo Liberalismo?

R.L.R.: En el mismo momento en el que opto por ingresar al partido. Cuando solicité entrar me pusieron todo tipo de condiciones inaceptables. Sus autoridades de bolsillo se inventaron todo tipo de marrullas: me pedían renunciar a la curul, permanecer callado a pesar de ser un senador de la república, no expresarme en nombre del Nuevo Liberalismo... Ahí empezaron las dificultades con ellos. Hicieron todo lo que tuvieron a su alcance para que no ingresara al partido; y, cuando pedí participar como precandidato presidencial, se inventaron un procedimiento de selección de candidatos absolutamente antidemocrático. Ellos hicieron todo lo que el Nuevo Liberalismo de antaño, el verdadero, fustigaba y criticaba de la política tradicional. Por eso les fue cómo les fue.

"Los Galán hicieron todo lo que tuvieron a su alcance para que no ingresara al partido".

CAMBIO: ¿Usted cree que esas disputas previas tuvieron influencia en los resultados del 13 de marzo?

R.L.R.: Claro, por supuesto. Juan Manuel, en su delirio, pensaba que él era capaz de jalar una lista de esta naturaleza y sacar el umbral. Pensaba que bastaba con revivir la imagen de Luis Carlos Galán para sacar un millón y medio de votos. Le cuento: en la última reunión que estuve con ellos, les insistí mucho en que no había forma de pasar el umbral y en que iban a sacrificar a todas estas personas valiosas. Les comenté que buscáramos una fusión con la lista de la Coalición Centro Esperanza, pero me da la impresión de que ellos viven anclados en el pasado y de que al presente le buscan soluciones siempre en el pasado. Uno tiene que mirar hacia adelante, entender los problemas del presente y no quedarse viviendo de una herencia que, como vimos en estas elecciones, les dejó una dura lección.

Para profundizar

CAMBIO: Usted insiste en que los Galán negociaron con Rodolfo unas “transacciones”. ¿A qué hace referencia exactamente?

R.L.R.: No lo digo yo. Hay informaciones de medios de comunicación, en el Senado y en general en la política, donde todo se sabe. Hubo una reunión entre Rodolfo Hernández y Juan Manuel Galán en la que surgió el tema de los 3.000 millones de pesos para pagar sus deudas y donde también pidieron un ministerio. Pienso que Juan Manuel no va a ser ministro porque no puede sabotear la candidatura a la Alcaldía de su hermano Carlos Fernando, que, se sabe, es un tema clave en la negociación. Y ellos no lo han desmentido en ningún momento. Lo desmienten ahorita porque quedan mal, pero no se ha visto en estas semanas que llamen a solicitar rectificación a los medios que han publicado estas informaciones. 

CAMBIO: ¿Cómo queda el nombre del Nuevo Liberalismo después de esta polémica?

R.L.R.: Hay que puntualizar un tema. El Nuevo Liberalismo que conocen hoy los colombianos no es el que existió entre 1979 y 1985, fundado y pensado por Rodrigo Lara Bonilla y Luis Carlos Galán. El que existe hoy es el de después de 1990, el de unos viudos de poder que viven en el pasado y están afanados por tener algunas migajas de la repartida burocrática. Con esto que acaba de pasar terminaron de matar su esencia. Los colombianos no son bobos y ven que unos señores que heredaron un partido, que lo recibieron de la Corte Constitucional para que actuaran con la grandeza de ese legado, terminaron básicamente empeñándolo por unas cuotas burocráticas y por un dinero grande. Esto es un muy mal mensaje, y creo que termina desfigurando completamente lo que fue ese legado histórico del Nuevo Liberalismo de los ochentas, del que solo nos queda el recuerdo.

"El Nuevo Liberalismo que conocen hoy los colombianos no es el que existió entre 1979 y 1985"

CAMBIO: Pasando al tema de moda, ¿qué lecciones cree que dejaron estas elecciones?

R.L:R.: Un fracaso rotundo del Gobierno nacional. Uno no se explica en qué momento el Gobierno pensó que podía dejar un sucesor o que podían mimetizar a un sucesor. Con el tiempo vieron que iba a fracasar y lo desahuciaron políticamente, desconectaron los apoyos políticos para permitir que ganara Rodolfo Hernández. No llegó un solo apoyo ni movieron un dedo por la candidatura de Federico Gutiérrez. Dicho esto, hay dos opciones: un candidato que tiene un origen en la izquierda, que es Gustavo Petro, que inteligentemente ha sabido seducir la base del votante liberal; y por el otro lado un candidato de derecha populista, que recoge los sentimientos de hastío y frustración de la gente hacia la clase política pero sin proponer cambios estructurales. Es un libreto que vemos en El Salvador y con Bolsonaro en Brasil.

CAMBIO: ¿Y usted ha pensado en tomar partido?

R.L.R.: No. La verdad a estas alturas meterme en una candidatura cuando las cosas están tan consumadas no es lo ideal. Uno debe construir los proyectos y no subirse de manera oportunista en las campañas.