7 Septiembre 2022

“Nos sentimos utilizadas”: madre de Soacha sobre Alex Flórez y Gustavo Bolívar

Jacqueline Castillo tuvo el número 43 en la lista de Pacto Histórico a Senado

Crédito: Yamith Mariño

Jacqueline Castillo fue puesta en un número muy lejano de la lista, muy por debajo de Álex Flórez y de Gustavo Bolívar, que les ofreció su lugar a las Madres de Soacha. Por si fuera poco, días después le cobraron por hacer parte de la lista.

Jacqueline Castillo lleva 14 años buscando justicia por el asesinato de su hermano Jaime, un comerciante que desapareció en Bogotá y su cuerpo fue encontrado en el Catatumbo y presentado por el Ejército como un guerrillero muerto en combate.

Jacqueline es la representante de Mafapo, organización que agrupa a las madres de los falsos positivos.

En los pasados comicios se abrió la oportunidad para que ella y Luz Marina Bernal, otra de las madres de Soacha, llegaran al Legislativo.

Sin embargo, esta oportunidad se convirtió en decepción tal y como Castillo le narró a CAMBIO.

Según ella, el día en que se vencía el plazo para inscribir su nombre en la lista a Senado por el Pacto Histórico, recibió una llamada a las cuatro de la tarde para que radicara los documentos necesarios para la inscripción. Como vive en el 20 de Julio, en la localidad de San Cristóbal, no alcanzó a ir a una notaría para las respectivas autenticaciones de firmas. El hecho de que la hubiesen llamado tan tarde y en el límite del plazo fue considerado por ella como una falta de respeto y consideración. 

A pesar de no haber alcanzado a llevar la documentación, Jaqueline fue incluida primero en el número 80 de la lista y luego en el puesto 43. Su compañera Luz Marina Bernal fue inscrita en el puesto 100.

El haber quedado en números tan apartados de los primeros puestos de la lista cerrada, les impidió a las representantes de las madres de Soacha llegar al Congreso.

Jacqueline le dijo a CAMBIO que estuvo incluida en un chat de WhatsApp con los demás candidatos y aseguró que se llevó una gran decepción porque algunos de sus compañeros de lista estaban más interesados en un beneficio personal que en una propuesta colectiva.

Terminadas las elecciones se llevó una sorpresa cuando del movimiento MAIS, que se unió al Pacto Histórico, la requirieron para cobrarle una suma de dinero por los gastos generados en campaña.

Jacqueline Castillo insistió en que las madres de Soacha se sintieron utilizadas, porque la solidaridad de muchas personas con su causa hizo que votaran por la lista cerrada, en la que no tenían ninguna oportunidad debido al lejano número que ella y su compañera ocuparon en la lista.

Incluso Castillo le dijo a CAMBIO que el senador Gustavo Bolívar les había ofrecido cederles su lugar en la lista, asunto que no ocurrió.

CAMBIO intentó contactar a Bolívar para conocer su versión, pero al momento de la publicación de este artículo no obtuvo respuesta.

Con respecto al número que le dieron en la lista a Alex Flórez, el cual le permitió ocupar una curul en el Senado, Jacqueline aseguró sentirse decepcionada: “Es muy triste que personas de esta clase estén formando parte de un equipo en el que teníamos la esperanza que fuera conformado por personas calificadas para que dieran la lucha en este país”.