22 Agosto 2022

Órdenes de captura contra el coronel Núñez y otros diez policías, por el homicidio de tres jóvenes en Sucre

Coronel Benjamín Núñez y los tres jóvenes asesinados en Sucre.

Crédito: Yamith Mariño

El coronel Benjamín Núñez y otros diez policías son requeridos como presuntos responsables del asesinato de tres jóvenes en Chochó, Sucre, a quienes pretendieron presentar como integrantes del Clan del Golfo.

La Fiscalía ya tiene listas once órdenes de captura contra los presuntos responsables del homicidio de Jesús Díaz, Carlos Ibáñez y José Arévalo, los tres jóvenes asesinados en Chochó, Sucre, el pasado 25 de julio. La primera es contra el coronel de la Policía Benjamín Núñez, quien, para el momento de los hechos, fungía como comandante operativo de Sucre.

La génesis del caso es el asesinato del patrullero de la Policía Diego Felipe Ruiz Rincón, de 25 años, en el municipio de Sampués, el pasado 25 de julio, a manos del Clan del Golfo, en medio del denominado ‘plan pistola’. Ese día, en un operativo dirigido por el coronel Núñez, uniformados de la Policía capturaron a los jóvenes Díaz, Ibáñez y Arévalo, como presuntos integrantes del Clan del Golfo y supuestos responsables del homicidio del policía. Sin embargo, minutos después de reportar la captura, los jóvenes fueron trasladados con heridas de bala a la Clínica María Reina, a la que llegaron sin signos vitales.


Según la primera versión del comandante de la Policía de Sucre, el coronel Carlos Andrés Correa Rodríguez, los jóvenes eran integrantes del Clan del golfo y habían fallecido en un cruce de fuego.


De acuerdo con las denuncias de la comunidad, se trataba de un falso positivo pues –al parecer– ninguno de los jóvenes pertenecía a la organización criminal y mucho menos podrían ser responsables de la muerte del patrullero. A partir de esas denuncias, que se conocieron desde el primer momento, la Policía y la Fiscalía empezaron a investigar los hechos.


Unos días después, la Dirección General de la Policía y el Ministerio de Defensa llamaron a calificar servicios al coronel Carlos Andrés Correa, comandante del departamento, y al coronel Benjamín Núñez, comandante operativo de seguridad ciudadana.


Los tiempos de la investigación judicial fueron más lentos y no respondieron a la exigencia de las víctimas y de la opinión pública. Casi un mes después de los hechos, los investigadores del caso solicitaron a un juez expedir 11 órdenes de captura contra los uniformados que habrían participado en el crimen.


Agentes del CTI de la Fiscalía permanecen en operativos para capturar a los responsables. Sin embargo, el coronel Núñez, quien, al parecer, es el mayor responsable, se encuentra por fuera del país desde la semana pasada.


La Fiscalía tiene en su poder las declaraciones de varios uniformados de la zona que relatan que Núñez, quien fue retirado de la institución, les disparó a los jóvenes a sangre fría, cuando estaban tirados bocabajo.


Además de las declaraciones, una de las pruebas más relevantes que tiene la Fiscalía es una foto tomada por un transeúnte en la que se ven los jóvenes tendidos en el suelo, en el cruce de la variante al municipio de Chochó, después de ser capturados como supuestos responsables del homicidio del patrullero. La imagen muestra que los jóvenes estaban vivos antes de ser transportados en un carro de la Policía, en el que, posteriormente, fueron llevados sin vida al hospital.


Los uniformados serán presentados ante los jueces como presuntos responsables del delito de homicidio agravado.