26 Mayo 2022

A pesar de la insistencia, no habrá auditoría internacional al 'software' de las elecciones

El poco tiempo para cerrar un contrato con una firma auditora fue la principal razón para desistir de este proceso.

Crédito: Colprensa

El anuncio del Consejo Nacional Electoral de no contar con una revisión externa para el escrutinio de los votos del 29 de mayo preocupó a gran parte del país político por la desconfianza en el papel de la Registraduría. El retraso del Gobierno para desembolsar los fondos, y el poco tiempo para contratar una firma confiable jugaron en contra.

Por: Jesús Mesa

El anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE) en el que informó que las elecciones presidenciales no contarán con una auditoría internacional al software encargado del escrutinio llega en un momento en el que la confianza hacia los comicios del 29 de mayo está muy afectada.  

La decisión ha generado cuestionamientos desde todos los bandos políticos, desde el petrismo hasta el uribismo, sectores que desde hace meses vienen insistiendo en la idea de que el domingo podría darse un fraude. El CNE y la Registraduría, por su parte, insisten en que las garantías están dadas para unas elecciones normales.

Contratar la auditoría, "a pocos días de la jornada electoral, se hace inviable", dijo a los medios Luis Guillermo Pérez, magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), integrado por representantes de los partidos políticos del país. "No ha habido un compromiso de Estado para sacar eso adelante, pero por eso instamos a los partidos políticos a que asuman su responsabilidad también", agregó.

"Era una garantía adicional que, parece ser, no se va a dar", dijo en un video divulgado en redes sociales el jefe de debate de la campaña izquierdista, Alfonso Prada. "El Gobierno giró (los recursos) tarde, no le dio a este tema la importancia debida", enfatizó Prada. ​​La campaña de Petro le había exigido el 17 de mayo a la Registraduría una auditoría externa del software de las presidenciales, ante las inconsistencias del conteo preliminar en las recientes legislativas que, en principio, restó casi 400.000 votos al Pacto Histórico.

Como lo sugirieren Prado y el magistrado Pérez, en el ambiente gravita la sensación de que al CNE, presidido por César Abreo Méndez, “se le hizo tarde” para gestionar la contratación de una auditoría internacional por la demora del Estado en la entrega de los recursos. El primero de abril la sala plena del CNE definió pedir una auditoría externa e internacional a los sistemas informáticos del proceso electoral, pero la autorización de los recursos para ese fin llegó un mes después. 

Con las elecciones a la vuelta de la esquina, hubo varios problemas para contratar a una empresa auditora, pues el tiempo no daba para hacer la revisión exhaustiva de los software. Según expertos, se necesitaría al menos seis meses para hacer una revisión juiciosa de los códigos, funcionamiento, posibles falencias y más.

Sin embargo, empresas que habían cotejado la posibilidad de participar en este proceso, como la costarricense Datasys, manifestaron que los retrasos administrativos del CNE hicieron difícil la licitación y que hubo ”dilatación en la firma del contrato por presiones externas”. “Los tiempos que restan para realizar una auditoría forense correcta no son idóneos. Hoy son un riesgo”, aseguró Datasys a través de un comunicado de prensa.

No obstante, según lo publicó el CNE el martes pasado, la decisión de no contar con una auditoría internacional obedece en parte a los planteamientos de la Procuraduría General de la Nación en el sentido de que no puede haber contratos con objetos y alcances "similares". El CNE hizo referencia a un contrato que la Registraduría ya suscribió con la firma a la empresa Jahv Mcgregor SAS, cuestionada por su papel en las elecciones del 13 de marzo.

El año pasado, la Registraduría contrató a la firma Mcgregor para que auditara el proceso electoral por 10.000 millones de pesos. A esos recursos se le añadieron 3.000 millones de pesos en marzo de este año, por lo que todo el paquete cuesta a la fecha algo así como 14.000 millones de pesos. El problema es que, como lo ha denunciado la Misión de Observación Electoral (MOE), Mcgregor no ha entregado mayor información sobre los datos recopilados sobre el proceso del 13 de marzo. 

​​“Resulta indispensable que la Registraduría entregue la información que se deriva de cada una de las auditorías que ha venido realizando la empresa McCregor. Al entregar esta información se va a poder conocer cuáles han sido sus hallazgos, pero también las mejoras que se han hecho desde las elecciones de Congreso hasta las presidenciales”, manifestó sobre este tema Marlon Pabón, coordinador de transparencia y administración pública de la MOE.

Para profundizar

"Nosotros respondemos por nuestra auditoría para las elecciones del domingo, la firma McGregor la está trabajando correctamente", se defendió el registrador Alexánder Vega, quien rechaza los señalamientos de que el domingo podría darse un “fraude” y confía en que están dadas todas las garantías para una jornada transparente.

La Misión de Observación Electoral, que le ha puesto el ojo encima al proceso electoral, está en sintonía con Vega y considera que con la firma actual (Mcgregor), la Registraduría ya cumple la labor de velar por la veracidad y la tranquilidad, no solo de los partidos, sino de los ciudadanos. Eso sí, confiesa que una auditoría internacional hubiese servido para generar tranquilidad a los sectores políticos, inquietos con el proceso.

"La necesidad radica en la tranquilidad que pudieran tener los partidos políticos en los resultados que se están entregando", señaló la directora Barrios.