15 Marzo 2022

Una indígena wayuu gana las elecciones de los colombianos en el exterior

La nueva congresista, Karmen Ramírez Boscán.

Crédito: Redes sociales de la representante.

Así es Karmen Ramírez Boscán, la mujer wayuu que representará en la Cámara Baja a los colombianos en el exterior.

Por Mauricio Trujillo Uribe

De acuerdo con el Censo Poblacional de 2005 y las cifras que maneja la Cancillería, alrededor de 4.700.000 compatriotas residen actualmente en el exterior, lo que equivale a cerca del 10 por ciento de la población colombiana. Este número puede ser mucho mayor, según diversas fuentes, pero infortunadamente en el Censo Poblacional de 2018 no se actualizaron los datos, no se preguntó sobre la migración al exterior. De otro lado, los nacionales que viven fuera del país contribuyen a la economía colombiana enviando regularmente ingentes recursos por concepto de remesas: 6.733 millones de dólares en 2019 y 8.597 millones de dólares en 2020, informa el Banco de la República, siendo los principales países de origen Estados Unidos, España, Chile y Reino Unido.

Sin embargo, en pleno siglo XXI, el reconocimiento de los derechos de representación política de los emigrantes colombianos en el Congreso se limita a una sola curul: la Circunscripción Internacional para la Cámara de Representantes, reglamentada por el decreto 11 de 2014, en la que se escrutan los votos depositados fuera del territorio nacional por ciudadanos inscritos en el censo electoral. Para las elecciones del pasado 13 de marzo, los más de 900.000 colombianos habilitados para votar en 67 países, pudieron hacerlo desde el 6 de marzo para facilitar su desplazamiento a los consulados, no así la numerosa colonia colombiana en Venezuela, dado que Colombia no tiene representación diplomática ni consular en ese país.

En estas recientes elecciones se produjeron dos hechos inéditos desde cuando se creó dicha circunscripción. Primero, siempre la mayor votación había tenido lugar en Estados Unidos, ahora el centro de gravedad electoral se trasladó a Europa. Segundo, la curul no quedó en manos de un candidato del Centro Democrático, como sucedió en 2018 y 2014, esta vez la representación de la diáspora colombiana la ganó el Pacto Histórico, en cabeza de la indígena wayuu Karmen Ramírez Boscán.

La curul no quedó en manos de un candidato del Centro Democrático, como sucedió en el 2018 y 2014

Es hija de una madre wayuu con el don de la palabra y de un padre que trabajaba en la radio en Maicao. Nació y creció en La Guajira, en donde hizo su primaria y bachillerato, y luego se trasladó a Bogotá para estudiar diseño gráfico en el Sena. En aquel tiempo su familia fue víctima del paramilitarismo; en la región de sus ancestros se vivía una situación confusa con desapariciones y asesinatos selectivos. En el año 2000, regresó a su tierra natal y con otras mujeres fundó 'Fuerza de Mujeres Wayuu', una ONG que denunciaba la violación de derechos humanos en el territorio, buscaba visibilizar a las víctimas y promovía el empoderamiento de las comunidades indígenas.

Karmen nos cuenta, igualmente, que participó también en la denuncia a nivel internacional del impacto que causan al agua y al medioambiente los megaproyectos mineros y otros, que adelantan compañías multinacionales en la región, así como su efecto en el desplazamiento o “reubicación” de las comunidades indígenas en el territorio. En esa etapa de su vida escribió para notiwayuu.com, un blog destinado a fortalecer las comunicaciones de las comunidades indígenas, y publicó en 2007 el libro Desde el desierto. Notas sobre paramilitares y violencia en la media Guajira.

Se le presentó entonces la oportunidad de viajar a Suiza en el marco del Programa de becarios de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, y finalizada la beca se vinculó en Ginebra a iniciativas en defensa del clima mundial que impulsaban organizaciones de esa ciudad, sede justamente de una multinacional presente en La Guajira. Regresó a Colombia en 2009, pero poco después recibió amenazas y la Organización Internacional del Trabajo la acogió en un programa de asilo temporal en el exterior. Se radicó en Suiza, en donde fundó una familia, es madre de tres hijos, y continuó participando activamente en procesos en defensa del clima y por los derechos de las mujeres. Trabaja actualmente haciendo limpieza en restaurantes de la ciudad.

Nunca antes Karmen había participado en campañas electorales ni actividades partidistas, su vinculación al Pacto Histórico y elección a la Cámara de Representantes por los colombianos en el exterior le cambiará su vida. La espera en Colombia una agenda que diferentes sectores de la diáspora colombiana han venido reclamando desde hace lustros ante el Gobierno nacional.

Darles a los consulados colombianos un nuevo perfil, con mejor calidad del servicio, costos adecuados a la realidad económica del emigrante y amable acogida al ciudadano; adelantar un censo poblacional de los colombianos en el exterior, identificando qué quieren, qué necesitan y cuál es su entorno; creación de la Casa Colombia y centros culturales de la diáspora, para fortalecer los lazos entre connacionales; justa representación de los colombianos en el exterior en el Senado y la Cámara; impulso a los acuerdos migratorios con otros países; y una política tributaria y de manejo de las remesas favorable; son algunas de las banderas y retos que deberá asumir.