14 Marzo 2022

Petro: una victoria, muchas victorias

Gustavo Petro y su esposa, Verónica Alcocer, se besan en el escenario celebrando las victorias del Pacto Histórico.

Crédito: Colprensa

Luego de una votación que puso como mayor fuerza política al Pacto Histórico, el ganador absoluto de estas elecciones no es otro que su principal líder: Gustavo Petro. Cambio asistió al cierre de la votación en Bogotá, aquí una crónica de cómo se vivió el momento de su victoria.

Por: Maria F. Fitzgerald

Un ganador acababa de llegar. Las luces se apagaron y la batucada empezó a tocar. Al son de los tambores cantaban un nombre: Petro. Poco a poco se prendieron algunas luces de colores que anunciaban la entrada del precandidato, ahora candidato oficial a la presidencia por el Pacto Histórico. 

Primero subió a la tarima quien sería la segunda candidata con mayor votación dentro del Pacto, además de la tercera votación más alta entre todas las consultas: Francia Márquez. Junto a ella se subieron Camilo Romero y Alfredo Saade, otros dos de los precandidatos de la consulta que ahora daba como ganador absoluto a Gustavo Petro. Y finalmente apareció el ganador, rodeado por su familia y acompañado por la dicha del público, que llenó el salón de gritos y aplausos de victoria. 

Asistentes al evento de cierre de votaciones esperan ansiosos la llegada de Gustavo Petro

Las emociones fluctuaron desde la tarde. Horas atrás el salón aún seguía casi vacío y los pocos que ya habían llegado intentaban sobrellevar las emociones entre agua aromática y tinto. Caminaban por toda la sala hablando de cifras, de cuántos votos se necesitaban, además de qué implicaría lograr varias curules al Senado y al Congreso. Qué les traería ser mayoría y la principal fuerza política del país. Pero aún parecía efímero. 

Primero estuvieron los nervios, la angustia, los escaños que no se sabía si alcanzarían y el temor a quedar quemados por falta de votos. Sonaban los  boletines de la registraduría que se empezaban a emitir y que, inicialmente, dejaban al partido en sexto lugar, muy por debajo de las fuerzas opositoras a sus propuestas. Los Conservadores, El Partido de la U e incluso el Centro Democrático figuraron primero como líderes, lo que turbó las emociones de los representantes que ya se reunían para esperar el avance de los resultados. 

Después de todo, el Pacto Histórico se enfrentó a diversas controversias que les restaron fuerza entre algunos sectores de votantes. Muchos cuestionaron las alianzas de Gustavo Petro con figuras como Alfredo Saade, un líder cristiano contradictor de iniciativas feministas que, además, se declara “provida”; sus acuerdos con el exgobernador de Antioquia, Luis Perez, quien se ha convertido en una de las figuras principales de la Operación Orión; y su más reciente posibilidad de alianza con César Gaviria, líder del partido Liberal y expresidente de Colombia que ha sido fuertemente criticado por su política tradicional y cargada de maquinarias políticas.

“Yo estoy nerviosa. Me siento bastante nerviosa en este momento”, aseguró Susana Boreal, uno de los nuevos rostros del Pacto y quien además se jugaba su primera candidatura para la Cámara de Antioquia. “Por supuesto que han ocurrido eventos que nos han llevado a temer porque tal vez nos hicieron perder algo del camino andado. Me refiero específicamente al evento ocurrido con el también candidato Florez”, dijo, refiriéndose al roce que se registró hace una semana entre ella y Alex Florez y que distintos sectores calificaron como un ataque machista: “sin embargo, vale la pena ver que en ese momento no sólo estuvo el ataque, sino también la resistencia y la fuerza de mujeres que también estamos llegando a demostrar que nuestra voz es igualmente importante en este Pacto”. 

Pero por su parte, otra de las principales figuras del nuevo Pacto, el senador Roy Barreras, caminaba con la tranquilidad de ya saberse ganador: “somos un pacto fuerte. Un pacto que le ha demostrado que desde la diferencia también se puede construir y que no hace falta destruirnos para crear”, aseguró. Él, vestido de pies a cabeza con prendas alusivas al Pacto Histórico, andaba seguro de obtener resultados positivos. Y así fue. 

Petro oye las palabras de Camilo Romero y Francia Márquez durante el cierre de las votaciones.

Dos horas desde que había iniciado el conteo, el Pacto Histórico ya estaba punteando. Seguido cercanamente por el Partido Conservador, el público del salón aún esperaba atento un cambio, alejarse más y más de esa propuesta conservadora, que consideraban muy contraria a lo que representa el Pacto. Sin embargo, celebraban por ser, desde ese instante, la fuerza política más poderosa del país. Un resultado que, entre voces, decían era gracias al Paro Nacional. 

“No podemos cometer el acto ególatra de asumir que nosotros damos respuesta a todas las solicitudes que se vieron en las calles. Sin embargo, sí pudimos ver hoy votaciones mayoritariamente jóvenes y de mujeres, lo cual ya implica un cambio importante que seguramente viene como resultado de ese proceso que tanto nos costó y que en este momento buscaremos representar de la mejor manera posible”, aseguró el senador Iván Cepeda. Para él, acercarse a las peticiones del Paro Nacional ha sido la meta del Pacto, pues ve en esta oportunidad una representación, al menos parcial, de todo lo que se vio en aquellos días de protesta, que despertaron en 2019 y acabaron el año pasado. 

Gareth Stella no está del todo seguro. Él, que sufrió una mutilación ocular por parte de agentes del ESMAD en 2020 y que hoy en día es activista social y político, piensa que aunque sí hay esperanza de cambio, el ejercicio de veeduría y poder social no puede ejercerse únicamente a través de elecciones. “Nosotros seguramente continuaremos en las calles haciendo seguimiento a estas políticas y sobre todo exigiendo que nuestro voto sea respetado”, aseguró. Sin embargo, él también estaba emocionado con cada boletín que llegaba y ratificaba el primer puesto en votación para el Pacto. 

Sobre las siete de la noche ya se sabían ganadores. Únicamente quedaba esperar la llegada del líder principal, que sólo en su consulta había reunido más de cinco millones de votos. Las sonrisas, los abrazos, los chistes, las carcajadas, la celebración. “Es la primera vez que podemos celebrar”, se escuchaba decir a algunos. “Por fin no quedamos de perdedores”, decían otros. Desde la tarima los presentadores repetían que era la primera vez en que no les tocaba salir decepcionados por quedar en segundo lugar, y que por fin la democracia había actuado bien. La emoción sólo crecía y crecía en los rostros de todos. 

Una celebración fue el cierre de las votaciones en la sede del Pacto Histórico.

Y por fin llegó. En medio de aplausos, gritos, la batucada, sonrisas, luces de colores y más música, los tres candidatos más votados en la consulta dieron sus discursos. Camilo Romero habló de la fuerza del cambio que vendría con el Pacto. Francia Márquez indicó la victoria de los nadie, de los olvidados, de hacer que la dignidad se vuelva costumbre para quienes nunca la han podido tener. Y finalmente, con un público que no logró quedarse en sus asientos y que se levantó a rodear la tarima, Gustavo Petro dio su discurso de victoria. 

Con el abrazo de su esposa, tomado de la mano por Romero y Márquez, y acompañado por sus hijos, Petro celebró la esperanza que esto trae al Pacto. “Vamos a ganar en primera vuelta”, aseguró en tarima mientras recibía una nueva oleada de aplausos y gritos, acompañada ahora por rostros cargados de lágrimas de emoción. Dos cañones de bengalas y papeles de colores dieron cierre a sus palabras: “nosotros somos Arelis Uriana, Alfredo Saade, Camilo Romero, Francia Márquez y Gustavo Petro, y queremos ser el presidente de Colombia”.