14 Marzo 2022

Unos ríen, otros lloran

Políticos que desde la prisión ganaron y perdieron poder.

Crédito: Ilustración: Wil Huertas

Así les fue a los candidatos ‘en cuerpo ajeno’, que representaban a políticos condenados o en proceso de investigación. Algunos coronaron, otros no lograron llegar a feliz puerto.

Por: Eduardo Arias

Una de las aristas que más llamaban la atención en esta jornada para elegir los nuevos miembros del Senado de la República y la Cámara de Representantes era ver el comportamiento de los parlamentarios, en cuerpo ajeno, de jefes políticos que pagan condenas o están en espera de un juicio.

En el artículo titulado ‘Presopolítica: te elijo desde la prisión’, publicado en días pasados por Cambio, se explicaba en detalle cómo estos caciques privados de la libertad pensaban mantener su poder e influencia a través de terceros.

Una vez conocidos los resultados electorales, queda claro que algunos líderes que en el pasado ostentaban un gran poder, en esta ocasión se quedaron con los crespos hechos.

Queda claro que algunos líderes que en el pasado ostentaban un gran poder, en esta ocasión se quedaron con los crespos hechos.

Es el caso de Álvaro ‘el Gordo’ García, antiguo cacique electoral del departamento de Sucre y preso por haber sido uno de los responsables de la masacre de Macayepo. García apoyó en esta oportunidad a Alonso del Río, actual representante de Bolívar por el Partido de la U y aspirante a mantener su cargo por una coalición de La U y los partidos cristianos Colombia Justa Libres y Mira. A pesar de contar con el apoyo de un peso pesado de la política y de una coalición político-religiosa, se quemó y tendrá que entregar su curul el próximo 20 de julio.

Otro amo de grandes ligas que se quedó viendo un chispero fue Bernardo ‘el Ñoño’ Elías. Él puso a trabajar su maquinaria pesada para recuperar su curul a través de su hermano Julio Alberto Elías Vidal, candidato al Senado por el Partido de la U: todo fue en vano. En los próximos cuatro años no habrá ñoñopolítica en el sagrado recinto del Congreso de la República.

Y si de pesos pesados se trata, Enilce López, alias la Gata, dueña de una poderosa estructura que hace 15 años parecía indestructible, fracasó de manera estrepitosa en su intento por lograr un retorno triunfal al Capitolio. Condenada a 37 años de prisión por promover grupos armados al margen de la ley y homicidio agravado, no pudo dejar el emprendimiento familiar en manos de sus hijos, ya que Héctor Julio está investigado por promover grupos armados al margen de la ley y Jorge paga una condena de 29 años de prisión por homicidio agravado. De tal palo, tal astilla.

Por esa razón, la Gata puso su emporio en manos de Karen Cure, también originaria de Magangué, quien aspiraba en estas elecciones a una curul para la Cámara de Representantes por el departamento de Bolívar en representación de Cambio Radical. No hubo poder humano (ni gatuno) para que la heredera de Enilce López tuviera algún chance de lograr los votos necesarios para llegar al Congreso.

No hubo poder humano (ni gatuno) para que la heredera de Enilce López tuviera algún chance de lograr los votos necesarios para llegar al Congreso.

Pero no todo fueron tristezas y desengaños detrás de los barrotes o de los procesos judiciales en curso. Eduardo Pulgar, condenado a cuatro años y ocho meses de prisión por los delitos de cohecho y tráfico de influencias, logró que su cuñada Claudia María Pérez, en nombre del Partido Liberal, obtuviera una curul en el Senado y, de ese modo, un dedo pulgar pudo señalar hacia el cielo.

El clan Aguilar, uno de los grandes pilares de la política en Santander, también dio su parte de victoria. Hugo, la cabeza del clan, no puede participar en política porque está condenado por sus nexos con grupos paramilitares y suerte similar corre Richard, su hijo menor, quien hace un mes fue acusado ante la Corte Suprema de Justicia por cuatro delitos de corrupción que cometió entre 2012 y 2015 cuando era gobernador de Santander.

Para recuperar la plaza que Richard dejó en el Senado, el clan apoyó a José Alfredo Marín, candidato por el Partido Conservador. Misión cumplida: el clan Aguilar, bajo el alias de Marín, estará presente en el Congreso.

Otro de los ganadores de este segmento fue el exalcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez Corzo. Su ficha era Jairo Humberto Cristo Correa, representante a la Cámara por Norte de Santander y candidato a repetir curul. Cristo es un profesor al que le alcanzó la sabiduría política de su padrino Suárez Corzo, condenado por homicidio agravado a 25 años y quien paga condena de prisión domiciliaria en Bogotá.

Por último, el excongresista Musa Besaile, quien se encuentra en estado de investigación por los presuntos delitos de concierto para delinquir y parapolítica, así como cohecho y peculado en el caso del llamado cartel de la toga, logró que su pupilo, Antonio José Correa, lograra un escaño en el Senado de la República.