5 Abril 2022

Ya no es posible impedir que la temperatura global aumente: ONU

Bomberos de Bogotá trabajan en la extinción de una quema forestal.

Crédito: Colprensa-Sergio Acero

La ONU advierte una vez más sobre la necesidad de reducir contundentemente el uso de combustibles fósiles.

Por: Isabel Caballero Samper

Después de dos entregas desoladoras que acusaban a la humanidad de poner en grave peligro la posibilidad de un “futuro habitable” en la tierra, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) publicó la tercera y última entrega de su sexto informe sobre cambio climático dando instrucciones sobre cómo proceder para evitar la tragedia.

Impedir que la temperatura global aumente más de 1,5 grados centígrados por encima de niveles preindustriales ya no es posible. Sin embargo, si en 2025 se logra frenar el aumento de emisiones de gases de efecto, y en 2030 se logra reducir las emisiones 43 por ciento, ese rebasamiento sería temporal. Para lograr esto es necesario que las emisiones netas de dióxido de carbono sean iguales a cero a principios de la década de 2050.

"Algunos líderes gubernamentales y empresariales dicen una cosa, pero hacen otra. En pocas palabras, mienten. Y los resultados serán catastróficos", dijo el secretario general de la ONU.

“Si queremos limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados, este es el momento: es ahora o nunca –dijo Jim Skea, copresidente del grupo de trabajo que escribió la tercera entrega del informe–. Sin una reducción inmediata y profunda de las emisiones en todos los sectores, será imposible”. Incluso, puede que se requiera desarrollar tecnologías para captar carbono de la atmósfera.

La primera sección del sexto reporte se publicó en agosto pasado y sentenció que “inequívocamente” la actividad humana había causado cambios “sin precedentes” e “irreversibles” al clima global. La segunda sección del reporte fue publicada en febrero y advirtió sobre los impactos catastróficos de la crisis climática. El secretario general de la ONU, António Guterres, la describió como “un atlas del sufrimiento humano y una inculpación condenatoria del fallido liderazgo climático”.

Impedir que la temperatura global aumente más de 1,5 grados centígrados por encima de niveles preindustriales ya no es posible. Sin embargo, si en 2025 se logra frenar el aumento de emisiones de gases de efecto, y en 2030 se logra reducir las emisiones 43 por ciento, ese rebasamiento sería temporal.

Los reportes del IPCC son publicados más o menos cada siete años desde 1990. El más reciente había sido publicado en 2014 como un aporte científico al Acuerdo de París de 2015. Ese reporte apenas había llegado a decir que era “muy posible” que el cambio climático fuera causado por la actividad humana.

El asunto crucial es el costo de los cambios que exige reducir el cambio climático. Al respecto, uno de los autores del informe, Priyadarshi Shukla, advirtió: “Sin tener en cuenta los beneficios económicos derivados de una reducción de los costos de adaptación o de los impactos climáticos que se evitan, el producto interno bruto mundial sería solo unos pocos puntos porcentuales inferior en 2050 si adoptamos las medidas necesarias para limitar el calentamiento a 2 grados centígrados o menos, en comparación con el mantenimiento de las políticas actuales”.

Después de dos entregas calamitosas, esta entrega final propositiva y enfocada en buscar soluciones parecería ser un avance, pero la realidad es que las propuestas que hace son bastante idealistas:

•    Reducir contundentemente el uso de combustibles fósiles y eliminar completamente el uso de carbón. 
•    Que todos los sectores de la economía global cambien dramáticamente: las ciudades, la industria, el transporte y la producción de alimentos deben volverse sustentables. 

“Estamos en camino hacia un calentamiento global de más del doble del límite de 1,5 grados centígrados acordado en París en 2015 –dijo Guterres al recibir el informe–. Algunos líderes gubernamentales y empresariales dicen una cosa, pero hacen otra. En pocas palabras, mienten. Y los resultados serán catastróficos. Esta es una emergencia climática”.