10 Mayo 2022

Una conversación de los universitarios para presentarle al próximo presidente una agenda de cambio

Crédito: Yamith Mariño

El pasado 6 de abril, 6.738 estudiantes universitarios de todo el país reflexionaron alrededor de una sola pregunta: ¿Cuál es el cambio que los jóvenes le piden al próximo gobierno de Colombia? Este informe da cuenta de sus inquietudes, sus frustraciones y, más importante aún, de sus propuestas.

La presencia de los jóvenes fue determinante durante las manifestaciones que se realizaron en todo el país durante el primer semestre de 2021. En las marchas ellos manifestaron la necesidad de que los escucharan y se hizo más que necesario encontrar alternativas para que se escuche su voz y así conocer lo que ellos opinan sobre la situación actual del país.

El interés de los jóvenes por participar en política es cada vez mayor. Quieren incidir pero también manifestar, denunciar o informar sobre las inconformidades y cambios que demandan. Ese deseo por el cambio responde a un profundo malestar, rechazo y agotamiento frente a la situación de un país que no ha resuelto los problemas que lo han aquejado durante años.

Por ese motivo, la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), Cambio, Noticias 1, el Centro Nacional de Consultoría, Jaime Arteaga y Asociados (JA&A) y el Instituto de la Conversación se aliaron para realizar 'Pon a marchar tu idea', un gran espacio de conversación en el cual el diálogo y la reflexión colectiva derivan en ideas que permiten construir un mejor país.

La primera versión de 'Pon a marchar tu idea' se realizó a finales de mayo de 2021. En ella participaron más de 12.000 estudiantes de instituciones de educación superior de 62 municipios. De este ejercicio se recogieron diferentes percepciones, preocupaciones y propuestas.

Para entender aún mejor cuál es el cambio que quieren los jóvenes, y si se tiene en cuenta la llegada de un nuevo gobierno, el pasado 6 de abril se desarrolló la segunda versión de 'Pon a marchar tu idea', en la que 6.738 estudiantes de 35 universidades de 93 municipios del país reflexionaron en torno a una pregunta: ¿Cuál es el cambio que los jóvenes le piden al próximo gobierno de Colombia?

Ese día conversaron en sus aulas para responderla. Los aportes se recogieron en dos formularios que elaboró y administró el Centro Nacional de Consultoría. En el primero, el relator de cada grupo de estudiantes recopiló los aportes. El segundo lo diligenciaron los profesores que moderaron las conversaciones. Además, 3.881 de ellos diligenciaron una encuesta paralela durante la conversación, lo que da una idea de sus sentimientos frente al futuro del país.

Gráfica opuestos

 

Grafico malestar

Con respecto al futuro del país casi el 70 por ciento de los encuestados manifestaron sentimientos negativos, tales como temor, confusión, frustración o pesimismo. Sin embargo, también se encontraron expresiones de esperanza, que a la luz de los aportes a la conversación pueden asociarse con la posibilidad de que sí se presente un cambio.

Los sentimientos negativos, probablemente exacerbados por el tono de la actual campaña política, responden a una inconformidad generalizada en un país donde los problemas de siempre se han agudizado aún más. El temor puede responder a la percepción de que es imposible que ocurran esos cambios y una preocupación por el nuevo gobierno, que, sin importar la posición política, es trascendental, ya que para ellos urge un cambio que se refleja en la desaprobación de los últimos gobiernos, los efectos de la pandemia y los preocupantes aumentos de la pobreza, el desempleo y los precios de la canasta familiar.

Sobre cómo creen que vivirán las siguientes generaciones en Colombia, existe una percepción distribuida de manera similar entre peor, mejor o igual. Esta incertidumbre sobre el futuro puede explicar los sentimientos de temor y confusión.

FuturoLas miles de respuestas se agruparon en 21 puntos que surgieron de las inquietudes que formularon los estudiantes. Con la ayuda de herramientas digitales se codificaron y procesaron los aportes con el fin de identificar énfasis y términos más frecuentes. El trabajo humano reconoció los temas y las ideas que los jóvenes más destacaron.

A partir de la información recolectada se identificaron unos grupos temáticos que se ordenaron según el número de aportes. Los asuntos dominantes de la conversación se relacionan con la educación y la economía. Es decir, dos asuntos que impactan de manera directa su “aquí y ahora”. Les siguen gobierno e instituciones; desarrollo rural, ambiente y territorio; paz, seguridad y derechos humanos, y también mencionaron salud y equidad de género.

 

Palabras más reiteradas
Este gráfico comparativo permite ver cuáles fueron los temas y palabras que más veces mencionaron los estudiantes.

Educación en igualdad de condiciones

La educación es un derecho fundamental que debe garantizarse en igualdad de condiciones. Debe reformarse el Icetex, cuyas tasas de interés superan las posibilidades de muchos estudiantes. Debe mejorar la cobertura de la educación en las zonas rurales porque el acceso a la educación es el motor principal para crear oportunidades y una condición fundamental para reducir las condiciones de desigualdad, violencia e ilegalidad.

“Una mayor inversión y apoyo a la educación pública, necesaria para los niños y jóvenes de bajos recursos que no tienen cómo acceder a una educación de calidad”. 

Estudiantes de la Universidad Autónoma de Manizales.

Estudiantes preparados para el mercado laboral

En muchos casos la educación superior no prepara al estudiante para el mercado laboral y es un obstáculo que la gran mayoría de los empleadores le exijan experiencia laboral a los recién egresados. Señalan las dificultades que deben sortear los estudiantes que trabajan y los trabajadores que quieren estudiar. Proponen articular las universidades con las empresas y el sector público para incentivar la contratación de recién egresados o jóvenes sin experiencia laboral.

“Educación gratuita y de calidad que nos enseñe a enfrentar el mundo profesional y laboral de forma real”. 

Estudiantes de la Universidad de Ibagué.

Mejorar salarios y el modelo pensional

Las condiciones de trabajo son desfavorables: bajos salarios y pocas garantías en la informalidad, en contratos de prestación de servicios y en la contratación por horas, que no favorecen la estabilidad ni las garantías laborales. Se debe incentivar el empleo joven con una remuneración justa, que muchos requieren para pagar sus créditos con el Icetex. Proponen un salario mínimo para los profesionales de acuerdo con el costo de vida en las ciudades y en zonas rurales que garantice condiciones de vida dignas. Debe reformarse el sistema pensional para hacerlo sostenible, proteger el ahorro pensional y revisar las pensiones excesivas de ciertos funcionarios públicos. Les preocupa que muchas personas de la tercera edad no cuenten con una pensión.

Educar para la vida

El sistema educativo debe enseñar a enfrentar problemas cotidianos. La formación escolar debe darle mayor cabida al arte, el deporte y la cultura, y fortalecer la identidad cultural. Consideran necesario educar con conciencia social, reconociendo la diversidad y el grave impacto de la corrupción, la violencia y los actos que atentan contra la dignidad del otro. La educación debe promover la confianza mutua, incentivar la cultura ciudadana, el respeto por los bienes públicos y por el otro aunque piense diferente.

“Transformación de la malla curricular educativa en el campo, para educar a los niños mediante proyectos productivos que puedan trabajar en sus fincas y que realmente les interesen”.

Estudiantes de la Uniminuto, Bogotá.

Ibagué
Grupo de estudiantes de la Universidad de Ibagué durante el ejercicio.

Un modelo económico que favorezca la producción

Se debe fortalecer el sector agrícola y el turismo, favorecer la producción nacional a través del control de las importaciones y promover una mayor industrialización en el campo que les agregue valor a los productos básicos. Los campesinos deben articularse con las grandes empresas y reducir la intermediación. Sugieren un mayor apoyo a las microempresas con incentivos económicos y reducción de impuestos.

“Se deben fomentar y fortalecer los programas agrícolas en las universidades. Si esto se promueve, el campo será referente mundial y seremos despensa alimentaria. Deben darse tierras a las universidades y al Sena para los programas agrícolas, ganaderos”. 

Estudiantes de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Tunja.

Balancear la carga tributaria

La carga tributaria no debe afectar principalmente a la clase media del país. Debe aumentar la contribución de los grandes capitales y las empresas extranjeras. La carga impositiva a las pequeñas empresas no favorece la creación de empresas ni la contratación formal. Los impuestos deben destinarse a inversiones que favorezcan el bienestar común de la sociedad colombiana.

“Un sistema de pensiones equitativo y sostenible, para que todos tengamos acceso a una pensión digna”.

Estudiantes de la Universidad Autónoma de Manizales.

Los otros 15 ejes temáticos

Los estudiantes se muestran muy inconformes con la forma como se hace política en el país, a través de maquinarias y clientelismo. Lamentan la asignación de puestos laborales y contratación mediada por favores políticos y el uso irresponsable de los recursos, con contratistas y funcionarios incapaces de desempeñar bien su trabajo.

“Existe una gran percepción de corrupción institucional; se deben controlar las instituciones y los funcionarios, en donde se garantice vigilancia a los recursos privados y públicos”.

Estudiantes de la Uniminuto, Bogotá.

 

Destacan que en el Congreso es posible consolidar los cambios a través de reformas y leyes, y esperan que allí se genere una agenda política que tenga en cuenta la  voz de los jóvenes. Critican que se maneje a través de alianzas que impiden el desarrollo de una democracia participativa mediada por ideas y la búsqueda de acuerdos más allá de las ideologías o posiciones políticas. Rechazan los altos salarios de los congresistas, los tiempos  de trabajo que corresponden al año legislativo y el incumplimiento de sus funciones.

Garantizar que los congresistas y empleados públicos tengan la formación pertinente para el desempeño de su trabajo”. 

Estudiantes de la Universidad Católica de Oriente, Rionegro.

Reclaman la independencia entre el Ejecutivo, las cortes y los órganos de control como la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría. Consideran necesario fortalecer los mecanismos de veeduría y rendición de cuentas y plantearon diversas propuestas para administrar los recursos públicos y prevenir la corrupción.

“Una reforma en la elección de los entes de control y vigilancia, con el fin de que las ternas no estén compuestas por amigos o definidas por el pago de favores políticos del presidente de la república”.

Estudiantes de la Uniminuto, Florencia.

Señalan que la justicia se aplica de manera desigual, principalmente en casos de corrupción e investigación de políticos, en los que los procesos se dilatan, vencen por incumplimiento de términos, y cuentan con beneficios judiciales. En la mayoría de los casos estos procesos quedan impunes y los delincuentes no pagan penas ni son inhabilitados para el ejercicio de la política.

“La corrupción que abunda en Colombia es la problemática más grande que existe hoy día, pues por su culpa estamos privados de una buena calidad de vida y son unos pocos los que disfrutan de ella”. 

Estudiantes de la Universidad de Ibagué.

América
Estudiantes de la Universidad de América, en Bogotá, conversan en torno a la pregunta.

Proponen una reforma carcelaria para resolver el hacinamiento, así como programas de resocialización que les ofrezcan oportunidades de una vida digna a quienes recuperan la libertad.

“Que exista justicia para que los corruptos que se roban los recursos públicos paguen cárcel como cualquier criminal, no casa por cárcel”. 

Estudiantes de la Universidad Piloto de Colombia, Bogotá.

Los jóvenes reclaman mayor presencia del Estado en las zonas apartadas de Colombia que están marginadas y expuestas al conflicto. Cuestionan la distribución y concentración de la tierra en manos de unas pocas personas, una de las principales causas y manifestaciones de la desigualdad en Colombia. En el uso de la tierra debe considerarse el enfoque territorial, la presencia de comunidades étnicas en los territorios y la conservación de la biodiversidad. Piden una reforma agraria y que se cumpla la reforma rural integral del Acuerdo de Paz. También destacan asuntos asociados con el desplazamiento forzado y la restitución de tierras.

“Desarrollo vial de las regiones. Descentralizar el desarrollo del país en las zonas más abandonadas”. 

Estudiantes de la Universidad Católica de Oriente, Rionegro.

Señalan que los campesinos deben reconocerse como trabajadores con acceso a los derechos básicos. Consideran necesario formalizar el empleo agrario y mejorar la comercialización de los productos del campo. Piden apoyo a la economía local, que se invierta en escuelas rurales y el fortalecimiento de pymes y cooperativas que incentiven la industria rural y la generación de empleo.

“Esperamos que haya una reforma integral rural, buscando que los indígenas, campesinos, afrodescendientes puedan acceder a la tierra para ponerla a producir, porque hay mucha tierra inactiva que no se está trabajando”. 

Estudiantes de la Universidad El Bosque, Bogotá.

Los jóvenes reclaman mayor atención a la situación ambiental y al cambio climático. Rechazan la deforestación, las aspersiones con glifosato y el fracking. Piden seguridad ambiental a partir de la protección del agua y de los páramos, de la flora y la fauna, así como políticas de reducción de contaminación y daños ambientales, una gestión adecuada de residuos sólidos y una pedagogía para fortalecer la educación ambiental. Les preocupa la minería ilegal y la falta de medidas para enfrentarla.

“Cuidar el medioambiente, no al fracking, no a la aspersión con glifosato, no a las licencias que acaban con los páramos, flora, fauna y fuentes hídricas”.

Estudiantes de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Duitama.

Deploran el recrudecimiento de la violencia en los territorios, la falta de garantías y la presencia del narcotráfico y piden darle continuidad al Acuerdos de Paz y fortalecer los procesos de negociación con otros grupos armados. Lo asocian a reformas en el campo, distribución de la tierra y planeación con enfoque territorial. Piden un plan de seguridad y protección de los líderes sociales y ambientales y exigen que estas muertes no queden impunes.

“Cumplimiento del acuerdo de paz principalmente en lo relacionado con la reforma rural integral”. 

Estudiantes de la Uniminuto, Bogotá.

Piden replantear las estructuras de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas; que en la Policía prime la función civil y la protección de la ciudadanía centrada en los derechos humanos, la salud mental y la ética; mayor presencia de la Policía en los espacios públicos y señalar a los militares involucrados en violaciones a derechos humanos, casos de corrupción y abusos de autoridad, que han afectado la confianza de la ciudadanía en sus Fuerzas Armadas.

“¿Qué va a hacer el Gobierno nacional para hacer presencia en el campo y las ciudades? ¿Cómo van a garantizar que la formación en derechos humanos de las Fuerzas Armadas se cumpla?".

Estudiantes de la Universidad El Bosque, Bogotá.

Virtual
Estudiantes de la Universidad Javeriana de Cali participaron de manera virtual.

Lamentan que la salud sea un privilegio de quien puede pagarla y no un derecho fundamental de todos los ciudadanos, tanto en las ciudades como en el campo. Proponen acciones de promoción y prevención, disminución de los costos de medicamentos y, en general, una mejor atención. En salud mental proponen generar acciones que garanticen rutas de atención integral y psicológica oportuna y accesible para todas las personas.

“El sistema de salud del país atendió muy adecuadamente la pandemia del covid, entonces podríamos mejorar con igualdad en el acceso a los servicios y a la formulación médica, cambio en la contratación por prestación de servicios al personal de salud”. 

Estudiantes de la Universidad El Bosque, Bogotá.

Proponen una legislación especial para atender la violencia de género, la explotación sexual y el feminicidio y que le impida al aparato judicial estigmatizar y revictimizar a quienes denuncian. La rama judicial debe proteger la vida y la dignidad de la víctima y evitar que estos casos queden en la impunidad. Consideran la paridad de género como un asunto relevante y piden equidad en la contratación y remuneración laboral para las mujeres.

“Defender la diversidad, poder ser joven transgénero con tranquilidad, que no tengan que vivir con miedo en el territorio".

 

Estudiantes de la Universidad Católica de Manizales.

El cambio que piden los jóvenes no es un modelo político particular sino un clamor por una vida digna en un país donde haya equidad y garantías de derechos para todas las personas, sin excepciones. Un país en el que los jóvenes se quieran quedar, donde ellos tengan la posibilidad de ser gestores del cambio y, para ello, es fundamental la educación.

*”La experiencia de ‘pon a marchar tu idea’ permitió que un poco más de 400 estudiantes de la Universidad de Ibagué sostuvieran un diálogo abierto para intercambiar visiones sobre el país que sueñan. Fueron conscientes de que pensar diferente no es lo que nos separa, sino lo que debe unirnos”. Alfonso Reyes Alvarado, rector de la Universidad de Ibagué.