9 Agosto 2022

Eduardo Montealegre y Jorge Perdomo: antiguos amigos inseparables rompen relaciones

El exfiscal Eduardo Montealegre y el exvicefiscal Jorge Perdomo.

Crédito: Yamith Mariño

El exfiscal y el exvicefiscal, tan unidos en los tiempos en que lideraron la Fiscalía, ahora andan distanciados. ¿Qué fue lo que los separó?

El exfiscal Eduardo Montealegre y su exvicefiscal Jorge Perdomo eran considerados como un dúo inseparable desde que comandaron la Fiscalía General de la Nación. Sin embargo, desde el año pasado han tenido notorias diferencias que los han llevado a romper relaciones.

Las diferencias se iniciaron el año pasado, cuando la Universidad Externado de Colombia, de la cual ambos son egresados, buscaba al sucesor del rector Juan Carlos Henao. Perdomo, columnista del periódico universitario El Radical, hizo fuertes críticas a la rectoría de Henao y celebró el triunfo del hoy rector, el abogado Hernando Parra Nieto.


A partir de ese momento, el exfiscal Montealegre tomó distancia del abogado Parra y también de quienes lo respaldaron, entre ellos su exvicefiscal Jorge Perdomo y el actual ministro de Justicia, Néstor Iván Osuna. Para el exfiscal, el nuevo rector, Perdomo, Osuna y el periódico no impulsaron las reformas institucionales que se necesitaban y tuvieron, más bien, una postura tibia al respecto. Montealegre también les criticó que no lo hubieran apoyado en su intento de retornar a la universidad, a la cual renunció en la época de la rectoría de Henao. El exfiscal dice que le dieron la espalda, a pesar de haber trabajado con ellos en el cambio.


La segunda diferencia entre los reconocidos penalistas tiene que ver con sus visiones sobre lo que el actual gobierno denominó “La paz total”. Ambos venían trabajando en el tema con el Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ por su sigla en inglés) y con los senadores Roy Barreras e Iván Cepeda. Cuando Montealegre salió a dar algunas de sus posturas en medios de comunicación, desde el Pacto Histórico le pidieron prudencia. Entonces Montealegre tomó la decisión de dar un paso al costado, augurándole un fracaso al modelo.

Según el exfiscal Montealegre, debe crearse un órgano aparte que esté encargado de la desmovilización de los distintos grupos armados, una especie de alto comisionado contra el crimen organizado. Es decir, para el exalto funcionario esa labor no la puede cumplir la Fiscalía. Para el exvicefiscal Perdomo, el modelo de acogimiento a la justicia se puede lograr con algunas reformas y aprovechando el modelo de justicia actual. El exfiscal asegura que no es suficiente con reformas legales sino que se necesita un cambio estructural que implica una reforma constitucional y la toma de grandes decisiones políticas, en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción. A Montealegre le habría molestado que Perdomo siguiera tan cercano al actual Gobierno, a pesar de que este tomara distancia por sus diferencias en la construcción de "La paz total".


La estocada final en la relación fue el nombramiento del ministro de Justicia, Néstor Iván Osuna. Perdomo asistió a la posesión del presidente Gustavo Petro y celebró a través de sus redes sociales el nombramiento del jefe de esa cartera, diciendo que “el ministerio había quedado en las mejores manos”.

Todo lo contrario piensa su exjefe Montealegre, quien, en el usual monólogo que comparte a través de WhatsApp, dijo que se trataba de un “burócrata perfecto” y que se acercaban horas de turbulencia para la justicia colombiana porque el barco estaría sin timonel. Para Montealegre, Osuna no tiene la estatura académica, ni la firmeza para conducir un ministerio que está ad portas de un proceso de paz total. "Osuna no da batallas. Se agacha. Hace lo del avestruz. Perdomo apoya por amistad, esa designación", escribió Montealegre.


La relación está fracturada y no hay luces de que pueda haber a futuro una reconciliación.