9 Agosto 2022

Reforma tributaria: todos ponen, menos las iglesias

Crédito: Colprensa

Las personas naturales, los pensionados, las empresas, los herederos... todos tendrán que echarse la mano al bolsillo para financiar los proyectos sociales del nuevo Gobierno, salvo las iglesias. ¿Por qué?

A diferencia de otros proyectos de reforma tributaria, en esta ocasión, por orden del propio Gustavo Petro, el equipo económico ni siquiera discutió la posibilidad de incluir a las iglesias dentro de los contribuyentes.

Sucede que en Colombia ninguna iglesia está obligada a pagar impuestos y la razón es un acuerdo vigente desde 1887. En ese momento, el presidente Rafael Núñez, quien siete años antes había calificado de inconstitucional la petición del Vaticano de sancionar en Colombia las leyes canónicas, firmó un concordato entre la Iglesia católica y Colombia que incluía la exclusión de la iglesia de las normas tributarias que le obligaran a pagar, por ejemplo, impuesto sobre la renta. 

Más adelante, con la Constitución de 1991, Colombia se convirtió en un Estado laico, lo que significa que ninguna fe o religión puede tener un tratamiento preferencial. Lo que hizo el Estado no fue eliminar el privilegio a la Iglesia católica sino extenderlo a todas las demás iglesias y religiones que existen o puedan crearse en el futuro.

Según un reporte de la Dian de 2017, las iglesias tienen un patrimonio bruto de 14,4 billones de pesos e ingresos por 5,4 billones de pesos.