31 Agosto 2022

Ante la epidemia de soledad, las conexiones humanas son la respuesta y la tecnología puede potenciarlas

Crédito: Freepik

El ritmo de vida acelerado y la reciente crisis de salud a nivel mundial, han visibilizado la importancia de las relaciones humanas. Estudios revelan que las conexiones de calidad nos hacen más felices y más saludables. ¿Cómo usar la tecnología a su favor?

Por: María Amparo Gaitán

Las relaciones interpersonales son fundamentales para el ser humano, circunstancias como la pandemia han puesto sobre la mesa la importancia que tiene la comunicación como principal herramienta para desarrollar conexiones, sin importar el canal que se use para establecerlas. En este escenario, la tecnología es un habilitador que, bien aprovechado, nos brinda oportunidades de relacionamiento, como se demostró en tiempos de confinamiento.

Un reciente estudio de Telefónica revela que para el 74% de la población hispanoamericana las relaciones interpersonales son fundamentales para la vida; en el caso de Colombia, este indicador representa un 78%. Las cifras están directamente relacionadas con el bienestar físico y psicológico que se desprende de la afectividad, el compartir y la compañía, este bienestar constituye un “remedio” contra males como la soledad, definida como la brecha entre la conexión que se desea y la conexión que se tiene.

Hoy se habla de una “epidemia de soledad”, incluso reconocida por la máxima autoridad de Salud de Estados Unidos, Vivek Murthy, quien afirmó que la eficiencia y la conveniencia han “desplazado” las relaciones reales, por la demanda que estas significan. Las relaciones no son tan sencillas, necesitan tiempo y mantenimiento, cuidar a la familia y a los amigos no es tan atractivo, ni glamoroso y dura toda la vida.

La investigación sobre la vida humana nos da más luces sobre las implicaciones positivas de establecer conexiones. Desarrollada por Robert Waldinger y la Universidad de Hardvard, esta investigación comenzó en 1938 con 724 hombres jóvenes (algunos de la prestigiosa universidad, otros de barrios pobres de Boston) y hoy continúa con más de mil hombres y mujeres, hijos de los participantes originales, de ella se desprenden las siguientes conclusiones sobre las conexiones sociales:

1.    Nos hacen más felices y saludables, la soledad nos mata, por ende, las personas con más conexiones viven más y mejor.

2.    No tienen que ver con la cantidad de personas o con tener una pareja, se trata de la calidad de las relaciones cercanas que establecemos y el grado de satisfacción que nos brindan.

3.    No solo protegen el cuerpo, también protegen el cerebro.

“Partimos del estudio de Waldinger y su hipótesis de que las relaciones personales son la principal fuente de bienestar y de felicidad para desarrollar el estudio de Telefónica. Estamos viendo que aquellas personas bien relacionadas, con relaciones placenteras, estructuradas, de calidad, tienen incluso mejor aspecto, son personas que están completas y tienen un mejor desarrollo humano, esto conlleva efectos positivos”, aseguró Víctor Aguado, Gerente de Investigación y posicionamiento de Marca en Telefónica S.A.

Víctor Aguado
Víctor Aguado, Gerente de Investigación y posicionamiento de Marca en Telefónica S.A.
Cortesía: Telefónica

Aguado añade que, “estudios como este nos permiten comprender la conexión de las personas y como la tecnología las favorece”. De acuerdo con investigaciones del London School of Economics, aquellos países que tienen mejores sistemas de telecomunicaciones permanecen menos aislados, tienen un mayor Producto Interno Bruto, PIB, y una mejor economía, beneficios asociados al poder sanador de las relaciones personales.

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, sobre el crecimiento económico y el desarrollo humano en América Latina, un mayor desarrollo humano genera más crecimiento en los países a medida que una población más sana y educada contribuye a mejorar el desempeño económico.

La tecnología nos brinda una nueva oportunidad de relacionarnos  

Existe un antes y un después de la pandemia en la forma de relacionarnos, ahora tenemos canales virtuales asociados a medios digitales y las conexiones humanas se han vuelto un tema mucho más recurrente en las conversaciones, si se compara con 2019. 

El confinamiento fue llevadero gracias a toda la infraestructura tecnológica que habilitó el servicio de internet y con ello, dispositivos como los smartphones. Es indudable que sin estas herramientas la comunicación hubiera sido muy precaria, así lo han entendido todas las generaciones, incluso los mayores han experimentado el valor positivo de la tecnología y han aprendido a comunicarse por estos nuevos canales, logrando disminución de la brecha digital y un gran salto en la adopción.

Para Pilar Ibáñez, conferencista, escritora y consultora de Bienestar y Felicidad, “La tecnología permite comunicaciones más rápidas, ahorra tiempo y dinero, por ejemplo, ya no vamos al supermercado, o a comprar un tiquete de avión a una oficina, porque es posible hacerlo desde la casa. Pero el mal uso de la misma, también puede traer constantes distracciones e interrupciones que convierten a las personas en improductivas y estresadas”. 

Esta es la otra cara de la moneda, cuando la tecnología en vez de permitir conexiones las trunca, hoy se habla de un fenómeno conocido científicamente como “together alone”, en español sería juntos pero solos, es decir que la pareja o la familia, estando al lado no se comunican, rompiendo así los vínculos, de allí también nace el término “bienestar digital”, el cual consiste en lograr un equilibrio que les permita a las personas aprovechar las soluciones tecnológicas para su beneficio. 

En palabras de Ibáñez, equilibrar el mundo físico y digital es la clave para establecer relaciones humanas de calidad, aquí cada persona debe analizar si la forma en la que está utilizando las herramientas tecnológicas lo está llevando a un punto de saturación, estrés, improductividad, burnout, falta de salud mental, emocional o física.

Por su parte, Aguado reitera que la necesidad de comunicación es latente y vital para el ser humano; sin importar el canal todos deseamos comunicarnos, esta es una necesidad que Telefónica reconoce en su propósito por hacer nuestro mundo más humano conectando la vida de las personas. 

Con el apoyo de: Telefónica.