Beach Boys: mucho más que playa, surfeo y bikinis…

Los Beach Boys en 1971.

28 Julio 2023

Beach Boys: mucho más que playa, surfeo y bikinis…

Se acaban de reeditar las sesiones que grabaron entre1969 y 1971 y que marcaron la última etapa memorable en la carrera de los Beach Boys. Seis discos para revivir un legado atemporal e inmortal.

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Hay bandas a las que les cuesta superar, en términos creativos, el éxito avasallador de un álbum. Y es que son muy pocos y puntuales los artistas que lograron joya tras joya sin caer en la presión de estar a la altura de un disco memorable. Pensemos en los Beatles entre Help! y Abbey Road; los Rolling Stones entre Beggars banquet y Exile on Main Street; Bob Dylan entre Bring it all back home y Nashville skyline; David Bowie entre Station to station y Let´s dance. Paul McCartney and the Wings desde Red rose speedway hasta Back to the egg; Elton John desde su homónimo segundo álbum hasta Captain Fantastic. Seguramente hay otros ejemplos y lo que quiero demostrar es que la grandeza creativa no sucede por azar. Una serie de factores confluyen para que eso suceda y se mantenga: la salud mental es un factor decisivo.

Parece excesivo, pero cuando se trata de recuperar uno de los periodos más prolíficos en la historia de un grupo, nada sobra. Ni hablar del sonido mejorado y nuevas mezclas.


Un caso llamativo de grandes bandas a las que les costó reponerse de un éxito que “cambió las reglas del rock” es justamente el de los Beach Boys tras Pet sounds (1966). De ese álbum se ha dicho de todo: que sin este los Beatles no hubiesen hecho Sgt. Pepper´s; que cambió la forma de producir y grabar en el estudio, convirtiéndolo en un instrumento más para una banda; que introdujo la consola de cuatro y ocho canales para mezclar pistas complejas; que nunca un disco había logrado tales y excepcionales armonías vocales; que la mezcla de jazz, música clásica y Avant-garde jamás habían funcionado tan bien en un disco de rock; que Brian Wilson era el gran genio de su tiempo, etcétera. Y sí, todo lo anterior, y mucho más, es cierto y por eso Pet sounds es considerado uno de los grandes momentos definitivos en la historia del rock.

Sin embargo, para la banda de los hermanos Wilson significó caer en la desgracia creativa durante casi cuatro años. Primero con el fallido proyecto Smile, que se iba a lanzar a mediados de 1967 y que conservaba la mística de Pet Sounds. Pero una serie de factores, entre ellos el estado anímico y emocional de Brian Wilson y diferencias con los productores de la casa disquera Capitol, influyeron para que el proyecto quedara archivado hasta 2004 cuando Brian Wilson lo sacó bajo su nombre, aunque algunas de las canciones memorables del proyecto original aparecieron en otros discos de finales de la década de los sesenta, como Heroes and villains, Vegtables, Wind chimes, Wonderful y Good vibrations, incluidas en el álbum Smiley Smile. Otros cortes aparecieron en Wild honey, Friends y 20/20, los tres álbumes que cerraron una etapa creativa llena de altibajos y decisiones erráticas.

Sunflower es un caso llamativo porque los Beach Boys fusionaron su afición por el sol y la arena con un creciente sentido de su propia madurez, de la mano de sonidos mucho más inquietantes que surf rock de dos minutos.

En 1970, los Beach Boys ofrecieron destellos musicales muy prometedores gracias a un lúcido y asertivo Brian Wilson que dejó atrás la comodidad de su cuarto para componer y producir canciones de gran factura para el álbum Sunflower (1970), un disco perfecto de principio a fin con temas que, si bien no fueron éxito de la radio del calibre de los días del surfeo, las chicas y las playas californianas, dejaron momentos altísimos en términos creativos: Slip on through, All I wanna do, Our sweet love y la majestuosa Forever, temas que han resistido el paso de las décadas y cada vez suenan mejor, como los vinos añejos. La cosecha de Sunflower tuvo frutos al año siguiente con Surf´s up, el primer disco de los Beach Boys en dejar atrás fotos de playa para la portada, para meterse en un concepto visual más serio, que sería la constante durante el resto de los años setenta, también en términos musicales y a pesar de las intermitentes apariciones de Brian Wilson.

Beach
Los Beach Boys en 1970.


No es un secreto que el catálogo de varios de los grandes artistas ha estado descuidado por décadas. Traten de conseguir en CD álbumes setenteros o de los años ochenta de los Bee Gees, Neil Young, Eric Clapton o Van Morrison. Es como buscar obras hechas en Marte. Incluso, y a pesar de un loable esfuerzo de EMI Music en 2000, cuando decidió revivir parte de la obra de los Beach Boys en ediciones dobles, como fue el caso de Sunflower/Surf´s up, que fue el punto de partida para recuperar parte de la obra del grupo. Sunflower es un caso llamativo porque los Beach Boys fusionaron su afición por el sol y la arena con un creciente sentido de su propia madurez, de la mano de sonidos mucho más inquietantes que surf rock de dos minutos. La foto de la portada muestra incluso al grupo descansando en un parque, jugando con sus hijos. Sin embargo, menos de un año después, esa esperanza que mostraron los Beach Boys de recuperar la chispa creativa se anuló por completo en Surf's up, en el que la paranoia social y medioambiental y la resignación fatalista compiten por la atención en un conjunto de canciones sesgadas y con poca alma por momentos.

CDs
Sin embargo, no todo es malo. Desde hace algunos años casas discográficas como Rhino, BMG y Universal Music/Capitol Records han decidido revivir parte del gran acervo histórico del rock con ediciones que, a veces, quedan fuera del alcance de bolsillos acostumbrados a pagar 12 dólares por un CD. La buena noticia es que finalmente salió Feel flows: The Sunflower & Surf´s up sessions 1969-1971, la edición de lujo, con cinco CD y 135 temas y un espectacular libro de 48 páginas con fotos, toda la historia de esas memorables sesiones de grabación —el último pico creativo de Wilson con los Beach Boys—, y entrevistas con Al Jardine, Brian Wilson y Mike Love. Parece excesivo, pero cuando se trata de recuperar uno de los periodos más prolíficos en la historia de un grupo nada sobra. Ni hablar del sonido mejorado y las nuevas mezclas. Este box set completa una saga que se inició en 2022 con una antología de seis CDs que recuperó todas las sesiones del mítico álbum Holland (bajo el nombre de Sail on, sailor), un ave rara e inquietante en la larga y prolífica discografía de los Beach Boys. Una banda que es mucho más grande e inquietante que las odas al sol, la playa, el surfeo, el sol californiano y las chicas en bikini que inspiraron tantas y tantas canciones memorables.
Escuche aquí el álbum.

Otras 11 joyas de los Beach Boys:
1. Can hear music (20/20, 1969)
2. Sail on, sailor (Holland, 1972)
3. In my room (Surfer girl, 1963)
4. The warmth of the sun (Shut down vol 2, 1964)
5. Let him run wild (Summer days, 1965)
6. Getcha back (Beach Boys, 1985)
7. Come go with me (M.I.U., 1978)
8. Good timin´ (L.A. light album, 1979)
9. Kokomo (Still Cruisin´ / cocktail, 1988)
10. That´s why god made the radio (That´s why god made the radio, 2012)
11. Meant for you (Friends, 1968)

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