Una mirada a la participación de Colombia en el Festival de Cine de Venecia

Margarita Rosa de Francisco durante la ceremonia de premiación del Festival Internacional de Cine de la Bienal de Venecia.

18 Septiembre 2023

Una mirada a la participación de Colombia en el Festival de Cine de Venecia

Por su actuación en la película italiana 'El Paraiso', dirigida por Enrico Maria Artale, Margarita Rosa de Francisco ganó el premio Orizzonti como mejor actriz. Además en el festival se proyectó la película colombiana ‘Bogota story’, de Esteban Pedraza.

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Por Matheew Carrillo Marentes

¿Qué tienen en común las nuevas películas de Enrico Maria Artale y Esteban Pedraza? Asistí al estreno de ambas y compararlas fue inevitable para mı́. Esto es lo que pienso.

El quinto y el décimo día en el Lido de Venecia se estrenaron dos películas que, aunque afrontan argumentos diferentes, confirman no solo el talento colombiano en cuanto a dirección y actuación sino que también evidencian las cicatrices abiertas de la migración dada por el narcotráfico en la década de los 80 y 90 en Colombia. El paraiso, dirigida por Enrico Maria Artale presenta el drama intenso entre un hijo y una madre y explora la delgada línea entre el amor y la locura, como precisa el director. Margarita Rosa de Francisco se mide con el papel de una madre colombiana e indocumentada con fuerte carácter y mucha personalidad que vive con su hijo Julio César, interpretado por Eduardo Pesce, un hombre de no más de 40 años en la periferia romana de Fiumicino, en un microcosmos de prostitutas, adictos, vendedores de drogas y criminales. La pelı́cula narra a través de caminos inesperados las fuertes crisis de celos de la madre a causa de la entrada de Inés, interpretada por Marı́a del Rosario, una joven que llega a ellos en su primer viaje como “mula” a Roma. La libertad que prueba el protagonista en un mundo cargado por la melancolía del desarraigo cultural de la madre, las obsesiones y la sinceridad de los personajes conmueven en modo profundo. Una tragedia contemporánea sobre el complejo de Edipo.

Por su parte Bogotá story está ambientada en la Colombia de 1992. Pilar, interpretada por Catalina Rey, y Victor Tarazona en el papel de Alejandro, conforman una pareja de esposos que además son padres de un bebe. Marcados por una era de narcoviolencia, coches bomba y cortes de energı́a diarios reciben una noticia: Pilar consigue la oportunidad de hacer una pasantı́a en Estados Unidos. Este giro apunta los reflectores sobre el confrontarse acerca de las implicaciones de asumir la responsabilidad con nuestras familias o con nosotros mismos, como sostiene Esteban Pedraza, el director. Él narra una historia ficticia de los desafı́os que no recuerda haber vivido de cuando era un bebe, inspirándose en su historia familiar. Escenografı́as cálidas, sentimientos ambiguos que invaden a los personajes, la extraordinaria precisión de los gestos y la corporalidad danzante en las interpretaciones son los elementos que destacan en las dos participaciones. Emocionantes los minutos de aplausos decididamente largos que reconocieron la calidad de lo presentado, pues más allá de ser pelı́culas bien imaginadas, estas revelan que el fantasma de nuestro pasado ruidoso y perturbador, que aún nos persigue como colombianos, no es más grande que nuestras capacidades.
Al Final, Margarita Rosa de Francisco fue premiada con el premio Orizzonti como mejor actriz. Al recibir el reconocimiento declaro en un discurso compuesto perfectamente en tres idiomas: “Cuando un trabajo se hace con amor y dedicación se vuelve un milagro”, agradeciendo en el cierre de nuevo a Colombia por ser el país que se lo ha dado todo y enorgulleciéndonos una vez más.

Cabe resaltar que las mujeres protagonistas de estas pelı́culas, interpretando papeles de madres inmigrantes que han obtenido una segunda oportunidad para vivir unos sueños desvanecidos, han plasmado en la pantalla las dificultades para gestionar las emociones, la nostalgia y la añoranza lejos de las propias raíces. Esta idea, muy en línea con el tema de la próxima Biennale de Arte en Venecia titulada Extranjeros en Donde Sea, nos recuerda que Colombia es el único país latinoamericano que aun no participa en la Bienal con un pabellón propio, así ya estemos listos para presentarnos en estas grandes plateas.

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