25 Enero 2023

Nairo Quintana: "Quiero seguir sobre mi caballito de acero"

El mejor ciclista colombiano de la historia no se rinde. Dice que continuará luchando contra el muro que lo ha separarlo de la competición para seguir añadiendo más títulos en su palmarés en honor a Colombia.

El ciclista Nairo Quintana dijo hoy 25 de enero en rueda de prensa que continuará luchando contra "la inexplicable muralla" que le han levantado y que le impide por ahora seguir compitiendo en Europa. Aunque admitió que todavía no tiene equipo, fue enfático en que buscará la forma de seguir montado sobre su caballito de acero para inscribir más títulos en la historia del ciclismo colombiano.

"Un verdadero ciclista no se rinde ante la adversidad", les dijo a los periodistas, antes de recordar que era el ciclista con más títulos en el ciclismo latinoamericano (22 en total, incluido un Giro de Italia y una Vuelta a España) y que su palmarés le daba los suficientes pergaminos para continuar.

Nairo insistió en su inocencia y en que siempre, desde 2009, cuando entró al profesionalismo, ha sido un corredor honesto; y añadió que, aunque necesitaba seguir compitiendo, primero debía disipar el "ambiente enrarecido" que se ha creado en torno suyo en los últimos meses.

El ambiente enrarecido

Desde el 17 de agosto pasado, cuando la UCI lo sancionó por encontrar rastros de tramadol en dos pruebas practicadas durante el Tour de Francia de 2022, la vida de Nairo se fue transformando en un secreto infierno. En principio, parecía algo fácil de superar, un error en las muestras que no tendría mayores consecuencias. A pesar de la sanción, que no estaba relacionada con el dopaje, sino con el consumo de un fuerte analgésico, prohibido por la repercusión que tiene en la salud de los deportistas, Nairo podía seguir compitiendo. De hecho, estaba listo para correr la Vuelta a España, que iniciaba dos días después. Pero la decisión de suspender su participación en la vuelta a última hora, para concentrarse en la defensa contra las acusaciones de la UCI, fue la señal de que el asunto era más delicado de lo que se imaginaba.

Más adelante, cuando el equipo Arkea resolvió cancelar su contrato y dejarlo solo con el problema, la situación de Nairo se tornó aún más oscura. Si el Arkea le había retirado el respaldo, todo indicaba que el ciclista colombiano había actuado a espaldas de los dirigentes. La esperanza de Nairo era que la apelación ante el tribunal deportivo TAS surtiera el efecto deseado. Pero todo se vino abajo cuando el tribunal se pronunció a favor de la sanción impuesta por la UCI.

Sin contrato, pero libre para ser fichado, a comienzos de año un tercero en discordia se le atravesó en el camino: el Movimiento por el Ciclismo Creíble (MPCC), un organismo conformado por varios equipos de primera y segunda división que lucha por mantener al ciclismo limpio y que prácticamente vetó a cualquier equipo que quisiera incorporarlo en sus filas. La sensación general entre los comentaristas de ciclismo es que Nairo ha sido utilizado como chivo expiatorio para dar ejemplo de la inflexibilidad de los entes de control del ciclismo frente al consumo de sustancias prohibidas.

Lo que viene para Nairo no está para nada claro. A pesar de que él insiste en que quiere seguir corriendo, las puertas en Europa parecen estar cerradas. Salvo una solución inesperada de último momento, el futuro de Nairo parece centrarse en Colombia, donde más de un equipo quisiera tenerlo en sus filas y donde, efectivamente, podría seguir compitiendo.