24 Enero 2023

El mercado de capitales necesita más creatividad para impulsar la transición energética

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

CAMBIO habló en Davos, Suiza, con Jonathan McCullagh, fundador y CEO de Arcturus, una empresa de 'software' que usan bancos, inversionistas y administradores de portafolios para ayudarles a descarbonizar sus hojas de balance y portafolio. Esta es su visión sobre el mercado de capitales y la transición energética.

CAMBIO: Si un banco, inversionista o gestor quiere invertir en bonos verdes o un portafolio enfocado en acción climática, ¿cómo pueden medir el impacto que estas decisiones están teniendo en el medioambiente?

Jonathan McCullagh: Medir el impacto es un reto en diferentes niveles, pero en lo que nos enfocamos es en ayudarles a entender qué tan lejos y hacia dónde va su camino de descarbonización, cómo hacer una adquisición para acelerar su transición energética que es un asunto importante en la acción climática. 

Nos enfocamos en la transición energética e intentamos darles una visión de cómo lucirá el futuro incluso más allá de 2030. Una parte de ese análisis macro consiste en entender lo que está pasando en diferentes países en los que las compañías podrían estar expuestas, pero también, al nivel de la compañía, qué tan completa es su acción climática y qué tanto riesgo pueden estar asumiendo al comprar bonos o acciones de determinados bienes.

CAMBIO: ¿Cuáles son los principales riesgos a los que están expuestas las empresas?

J.M.G.: Tomemos como ejemplo una compañía en Europa en un sector de gran impacto como cemento, acero, manufacturas. La Unión Europea tiene entre su regulación un nuevo formulario para el sistema de reporte de sostenibilidad que empieza a afectar a las empresas desde enero de este año, pero será realmente implementado desde 2024 e impone un riesgo a 50.000 compañías que deben reportar con exactitud sus emisiones de carbono y avances en descarbonización. 

Estas empresas necesitan ayuda con sus reportes, pero al mismo tiempo es difícil hacer que una compañía de un sector de alto impacto como el cemento logre dar el giro ambiental tan rápidamente, así que revisamos sus inversiones y negocios, identificamos el problema y cómo podemos solucionarlo. Así podemos ayudar a empresas locales o globales como Cemex, que tiene inversiones en Europa que se verían afectadas si la Unión Europea impusiera un impuesto a las emisiones de carbón o si el sistema de comercio de emisiones ya no recibiera derechos de emisiones libres, que por ahora les ayudan a estas empresas a cumplir con sus metas de descarbonización.

Hay mucha presión sobre las empresas de todos los tamaños, pero especialmente en aquellas que pertenecen a estos sectores de alto impacto, industrias críticas que la gente necesita y en las que debe haber una transición amigable porque no podemos construir nueva infraestructura o vías de tren sin acero. Necesitamos acero verde o innovaciones, que es lo que estamos siguiendo de cerca, pero esto será un proceso de siete a diez años y en el entretiempo las empresas necesitan hacer todo lo que puedan para descarbonizarse. 

CAMBIO: Ese es el asunto con la transición energética. Necesitamos producir energía más limpia, pero al mismo tiempo no podemos hacerlo por ahora sin actividades como la minería o lo que estábamos hablando entonces ¿Cómo lo hacemos?

J.M.G.: De acuerdo, no podemos hacer la transición energética sin esas actividades por ahora. Obviamente, para alcanzar la descarbonización, una cosa fundamental que tenemos que hacer es ofrecer fuentes alternativas de energía que no sean, por ejemplo, carbón térmico no importa si vives en Alemania o en Polonia, donde obviamente la situación se ha hecho más grave con la reducción del gas ruso en Europa. Pero incluso si vives en Colombia, Brasil o Sudáfrica, este es un reto global y no podemos hacerlo sin estas industrias. 

Sí, las energías solar, eólica y otras alternativas que ya existen son una parte de la solución, pero necesitamos combustibles verdes como el hidrógeno verde, que es un gran componente de la transición energética en la industria del acero.  

CAMBIO: ¿Cómo luce el futuro?

J.M.G.: No tengo una respuesta mucho más clara que otra persona, pero algo que puedo decir es que hay un montón de capital en los mercados que no se ha levantado para estos proyectos, inclusive en un mercado de capitales increíblemente líquido para bonos verdes o de sostenibilidad. 

Pese a la dramática subida de tasas de interés en todo el mundo, es claro que los mercados siguen apoyando los bonos verdes y que también hay fondos de inversión con condiciones robustas, ya sean gubernamentales o privados, así que hay cómo acceder a recursos que se pueden dirigir hacia proyectos de energías más limpias y eso es emocionante, pero al mismo tiempo preocupa lograr que mientras se está dando una corrección de las condiciones económicas, especialmente en los últimos nueve a doce meses, la gente siga invirtiendo en proyectos de descarbonización.

CAMBIO: ¿Qué opina del anuncio de ley antiinflación de Estados Unidos y su contraparte en la Unión Europea?

J.M.G.: Creo que la ley de reducción de la inflación en Estados Unidos es una pieza crucial en este rompecabezas y es claro, por las declaraciones de Úrsula von Der Leyen, que la Unión Europea tuvo una idea similar de política pública para impulsar las energías renovables y reducir el riesgo que asumen las empresas de energía globales que se están trasladando a Estados Unidos a mercados emergentes, creo que es una parte importante de la caja de herramientas. 

Pero no es suficiente, los beneficios tributarios no nos llevarán a la meta por sí solos, pero lo que vemos es que la legislación está dando un giro y a lo mejor es difícil escoger, pero los líderes del G7 o el G20 están tomando acción y eso es motivador. Al mismo tiempo, las regulaciones necesitan acciones y podemos ver un patrón de compromiso en todos los niveles, pero necesitamos un entorno en el que las instituciones se comprometan y las compañías se descarbonicen.

CAMBIO: Hablábamos antes de iniciar la entrevista sobre la cuenca amazónica. ¿Cómo podemos mejorar nuestros esfuerzos para proteger y reforestar la zona?

J.M.G.: Quiero aclarar que no soy un asesor o un experto en este tema, soy especialista en tecnología y mercado de capitales, pero obviamente en Arcturus queremos que esta región tenga mayor visibilidad y que haya más transparencia en lo que hacen las compañías. En Davos escuchamos mucho sobre biodiversidad y yo además he visto bastante liderazgo de los bancos centrales y de los países europeos, no soy especialista en el tema pero sigo de cerca a muchas compañías latinoamericanas que han incluido entre sus programas la reforestación o protección de la zona y sé que hay mucho trabajo por hacer.

Con ese contexto, creo que, como hablábamos al principio, está claro que la cuenca amazónica requiere más trabajo y más colaboración entre los países cuyas fronteras se mezclan allí, pero los países de la Unión Europea, Estados Unidos y otros como el G20 podrían hacer más para ayudar a preservar los pulmones del mundo.

Mi punto personal de vista es que debemos hacer más que solo conferencias moralistas sobre este tema y, si hay una manera de hacerlo, proveer algún mecanismo de mercado de capital para incentivar la buena gobernanza sobre la selva, lo cual sería mucho mejor. Además, tendríamos un área donde se encuentren otras empresas de tecnología que trabajen alrededor del mercado de crédito de descarbonización, que definitivamente es una nueva generación de empresas de tecnología y asesores que están tratando de dar claridad sobre los nuevos proyectos de reforestación no solo en el Amazonas, sino también en el sudeste asiático y puede ser un catalizador para movilizar nuevos recursos hacia la reforestación.

CAMBIO: Algunos gobiernos, como el de Colombia, tienen sus propias emisiones de bonos verdes entre sus esfuerzos en los mercados de capitales ¿Estos productos están en su radar?

J.M.G.: Por supuesto y creo que ver capital levantado mediante bonos verdes que tienen un proceso claramente definido es muy alentador, porque significa que estos recursos se destinan a proyectos que realmente van a ayudar a las empresas a hacer las transformaciones que necesitan. En ausencia de capitales, hacerlo todo con el patrimonio de la empresa es difícil y más en un momento en el que los mercados se están corrigiendo así que este tipo de bonos son una herramienta importante, pero quisiéramos ver más innovación en el mercado de capitales, más creatividad de los bancos y también de los inversionistas institucionales para ver qué se puede hacer para llevar más capital a estos proyectos.