El depredador en África que infunde más miedo que los leones
6 Octubre 2023

El depredador en África que infunde más miedo que los leones

Los mamíferos que viven en Sudáfrica temen mucho más oír voces humanas que vocalizaciones de leones, según un nuevo estudio.

Por: Deutsche Welle

Entre aquí para recibir nuestras últimas noticias en su WhatsAppEntre aquí para recibir nuestras últimas noticias en su WhatsApp

Aunque los leones son ampliamente reconocidos por su poder y la intimidación que generan, la mayoría de los animales de la sabana sudafricana no se sienten particularmente amenazados por ellos. Un reciente estudio divulgado en Current Biology revela que los mamíferos de esta región muestran un temor mucho mayor cuando escuchan voces humanas que cuando oyen los rugidos de los leones o los sonidos relacionados con la caza, como los ladridos de los perros o los disparos. 

"Los leones son los mayores depredadores terrestres del planeta que cazan en grupo y, por tanto, deberían ser los más temibles", afirma el biólogo Michael Clinchy, de la Western University de Canadá.

Sin embargo, de acuerdo con más de 15.000 grabaciones de animales salvajes en la sabana africana, la gran mayoría de las especies observadas mostraron una reacción considerablemente más intensa ante el sonido de los humanos. 

Esto se debe a que los humanos cazan a un ritmo significativamente más alto que otros depredadores, a pesar de nuestra creencia común de que los grandes carnívoros son los principales depredadores en la cadena alimentaria, según afirmó la autora principal del estudio, Liana Zanette, de la Universidad Western de Canadá. 

95 por ciento de las especies escapan más rápido al oír grabaciones de humanos

En concreto, el equipo decidió observar cómo reaccionaban 19 especies de mamíferos a una serie de grabaciones, entre ellas voces humanas, vocalizaciones de leones, ladridos de perros y disparos. Los resultados señalan que el 95 por ciento de las especies, incluidas jirafas, leopardos, hienas, cebras, kudús, impalas, elefantes y rinocerontes, corrían más o abandonaban más rápido los abrevaderos cuando oían grabaciones de humanos que de leones.

Las pruebas se hicieron en el gran parque nacional Kruger de Sudáfrica, hogar de una de las mayores poblaciones de leones que quedan en el mundo.

Las grabaciones de voz humana, con volumen de conversación, procedían de la radio o la televisión con personas que hablaban en los cuatro idiomas más utilizados en la región, incluidos tsonga, sotho del norte, inglés y afrikáans.

Los perros y los disparos debían representar sonidos asociados con la caza humana, y las vocalizaciones de los leones, seleccionadas con la ayuda del experto en leones y coautor Craig Packer de la Universidad de Minnesota (EE. UU), debían señalar la presencia del máximo depredador en la región.

"Lo fundamental es que las vocalizaciones de los leones son de ellos gruñendo y rugiendo, en 'conversación', por así decirlo, no rugiendo entre ellos", por lo que son comparables a las de los humanos conversando, explicó Clinchy. 

Para observar y registrar el comportamiento de los animales en respuesta a las grabaciones, se usaron sistemas de cámaras y altavoces ocultos grabando durante meses en la estación seca en pozos de agua donde los animales iban a beber. 

Los investigadores descubrieron que los animales corrían dos veces más y abandonaban los abrevaderos al oír a los humanos que al oír a los leones o sonidos de caza, lo que pasaba con el 95 por ciento de las especies. 

El miedo a los humanos está "arraigado y generalizado"

Clinchy señaló que "existe la idea de que los animales se habituarán a los humanos si no se les caza. Pero hemos demostrado que no es así", pues el miedo a los humanos está "arraigado y generalizado", así que es algo en lo que hay que empezar a pensar con fines de conservación.

"Creo que la omnipresencia del miedo en toda la comunidad de mamíferos de la sabana es un testimonio real del impacto medioambiental que tiene el ser humano", no solo por la pérdida de hábitat, el cambio climático y la extinción de especies, afirmó Zanette. 

El mero hecho –destacó– de que "estemos en ese paisaje es una señal de peligro suficiente para que respondan de forma contundente. Los humanos les dan mucho más miedo que cualquier otro depredador". 

El equipo investiga ahora si sus sistemas de sonido personalizados pueden usarse para alejar deliberadamente a especies en peligro de extinción, como el rinoceronte blanco del sur, de zonas conocidas de caza furtiva en Sudáfrica. 

Conozca más de Cambio aquíConozca más de Cambio aquí