De sartre al perro
18 Abril 2021

Caminando por la décima

De sartre al perro

Beatriz Ordóñez, nuestra gran decimera existencialista, regresa con su mochila llena de los temas vitales que la inquietan: Jean Paul Sartre, el humor, el sexo, los libros, la política...

El ser y la nata
Sartre en un café francés
lee y revisa sus notas,
como si fueran derrotas
de un mundo que está al revés. 
Y pide un rato después,
para acompañar su día:
—Café sin crema querría.
—Señor, crema no tenemos;
hacemos lo que podemos:
¿Sin leche le gustaría?

Humorterapia 
Los invito a ver el mundo
al menos por un instante
con los ojos de un infante
que tan solo en un segundo
pasa de un llanto profundo
a reírse con valor
de aquello que era dolor. 
Para andar bien por la vida
hay que curar cada herida
con cataplasmas de humor.

¿Cuándo fue la última vez?
En una encuesta capciosa
se descubre que la gente
con más sexo y más frecuente
resulta ser más dichosa. 
Mas se complica la cosa
cuando todo se trastoca,
al ver con euforia loca
a un tipo que lo practica
al año una vez, y explica:
“Lo que pasa es que hoy me toca”.

El peso del saber
Hay días muy dolorosos:
sentada estaba en mi casa
disfrutando la terraza
cuando entraron dos mocosos.
Intentando ser graciosos, 
me dieron sin miramiento
un golpe rudo y violento,
lanzándole a mi testuz
la enciclopedia Larousse...
y perdí el conocimiento.

Por mi mal no comprendía
que si a Newton le cayó
una manzana y logró
inventarse una teoría,
por qué yo no lograría
ordenar mi pensamiento
usando mi entendimiento.
Solo lo entendí después:
leyendo un libro al revés...
¡recobré el conocimiento!

Perradas
Vi el perro de un senador:
le gusta ser el que manda,
andar siempre de parranda,
y su nombre es Gran Señor. 
Dormir: mientras más, mejor;
burlarse de los prohibido; 
ayudar a algún bandido;
poner carita de nada,
y sacarse una tajada
que ni el perro habría podido. 

Beatriz Ordóñez

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