El ganadero y el torturador
5 Febrero 2022

Yohir Akerman

El ganadero y el torturador

Tres documentos secretos del extinto DAS involucran a José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, en actuaciones presuntamente ilegales. Hechos que, hasta ahora, increíblemente, no han sido investigados a profundidad en el caso del ganadero pese a que todos cuentan con sentencias en firme para las otras personas involucradas.

Son dos casos distintos ocurridos en fechas diferentes. Dos de los tres documentos tienen que ver con el caso conocido como la yidispolítica. El otro reporte, con las acusaciones sobre la presunta compra de la elección de Mario Iguarán como fiscal general por parte de los paramilitares.

Vamos por partes. 

La yidispolítica es el escándalo político desatado en Colombia en abril de 2008, a raíz de las declaraciones de la exrepresentante a la Cámara Yidis Medina, en las que admitió recibir ofrecimientos por parte de funcionarios del Gobierno nacional a cambio de su voto favorable a la reforma constitucional que permitió que Álvaro Uribe Vélez fuera reelegido.

El 26 de junio de 2008, la Corte Suprema de Justicia determinó que Medina sí vendió su voto para la reelección, después de escucharla en indagatoria. La sentenció a 47 meses de prisión por el delito de cohecho.

Además de Yidis Medina, también fueron condenados por decisión de la Corte Suprema de Justicia el exrepresentante a la Cámara Iván Díaz Mateus, y el excongresista Teodolindo Avendaño, de quien se comprobó había recibido una notaría de parte del exministro Sabas Pretelt, como pago para que se ausentara de la votación. Misma notaría que más tarde vendería por la bicoca de 450 millones de pesos. 

Pero volvamos a los documentos del DAS, que hasta ahora son desconocidos y que dan mayores luces sobre este escándalo. Las dos hojas están marcadas con el rotulo de ‘Reservado’ y mencionan a José Félix Lafaurie como persona vinculada a ese escándalo.

Hay que recordar que, para el momento de los hechos, el actual presidente de Fedegán fungía como superintendente de Notariado y Registro puesto por Uribe Vélez, es decir que los documentos establecen que, presuntamente, fue el encargado de coordinar la entrega de las prebendas y la Notaría.

Documentos Yohir

Es importante esclarecer que, por estos motivos, la Procuraduría General abrió en mayo de 2008 una investigación en contra de Lafaurie. Pero, ¡oh sorpresa!, en marzo de 2009, esa entidad dirigida por el fiel escudero presidencial Alejandro Ordóñez, absolvió disciplinariamente al exsuperintendente. Lo clave es entender que esa misma entidad de control, también absolvió en ese mismo momento al exministro de Protección Social, Diego Palacio; al exministro del Interior Sabas Pretelt, y al exdirector del DAS Jorge Noguera. Todos ellos posteriormente fueron encontrados culpables por estos hechos y tienen sentencias en su contra. 

Pero se pone mejor. O peor. 

El otro documento, de dos páginas, hace parte de la carpeta número 9 del proceso de las chuzadas del DAS en los folios 148 y 149. En este archivo apareció un documento, también reservado, que involucra a José Félix Lafaurie, explícitamente, con la compra de los magistrados de la Corte Suprema para elegir fiscal.

El documento fue elaborado por la dirección de inteligencia del DAS, cuando la directora del DAS era la hoy condenada María del Pilar Hurtado.

Se trata de la hoja de vida reservada de Ascencio Reyes, un lobista de la rama judicial, al que estaban persiguiendo de forma ilegal por supuestamente tener nexos con la mafia. 

Las hojas de vida reservadas en el DAS eran anotaciones de inteligencia producto de interceptaciones, seguimientos y espionaje. La extinta entidad producía estas carpetas con toda esa información para la Presidencia de la República directamente.  

El documento confidencial descrito como “información de inteligencia”, dice textualmente que “entregaron dinero a cuatro Magistrados para favorecer la elección del Fiscal General de la Nación Mario Iguarán Arana, el cual habría sido suministrado por los narcotraficantes Alias Don Diego y Wilmer Varela Alias Jabón (…) Como intermediarios para la entrega del dinero actuaron José Félix Lafaurie y Giancarlo Auque De Silvestri, dada su cercanía con las Altas Cortes”. 

Reservado Yohir

Vaya, vaya, vaya. 

Este nuevo elemento incrimina a Lafaurie y ratifica las acusaciones que hizo recientemente el exgobernador de Córdoba y expresidente del Fondo Ganadero de ese departamento, Benito Antonio Osorio Villadiego, de los nexos entre el presidente de Fedegán y los paramilitares, en el sentido de participar en un presunto plan para elegir con sobornos a Iguarán como fiscal. 

Benito Osorio dijo esto en una de las sesiones reservadas ante la JEP y estableció, entre otras, que la designación de Lafaurie como presidente de Fedegán, sucedió bajo la presión del paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40.

Agregó Osorio que, en el año 2005, él fue citado por el señor José Félix Lafaurie para reunirse con el Mono Mancuso, como era conocido el temido paramilitar Salvatore Mancuso. 

Para entender más el documento del DAS que está en la carpeta 9 del expediente de las chuzadas y que menciona a Lafaurie, hay que mirar al otro señor señalado y es Giancarlo Auque De Silvestri, quien también es samario y de las entrañas del exdirector del DAS Jorge Noguera y el exparamilitar Jorge 40. 

Auque De Silvestri fue secretario general y director de Inteligencia del DAS en la administración de Jorge Noguera y fue condenado a nueve años y diez meses, el 19 de septiembre de 2014, por concierto para delinquir agravado, tortura psicológica, abuso de autoridad por pacto arbitrario o injusto, violación ilícita de comunicaciones y utilización de equipos transmisores o receptores.

Una joya. 

Auque De Silvestri era el hombre de confianza de Jorge 40, ya que, en compañía de Rafael García, jefe de informática del DAS, borraban los datos y expedientes de los paramilitares en el DAS. 

Este oscuro personaje es prófugo de la justicia y enfrenta un proceso por los actos de tortura psicológica que se adelantaron contra la periodista Claudia Julieta Duque, quien descubrió y denunció que el DAS tuvo participación directa, tanto en el crimen como en la desviación de la investigación de la Fiscalía del asesinato de Jaime Garzón.

Al cierre de esta columna, el señor Lafaurie no había contestado la totalidad de mis preguntas y se limitó a decir que no conocía a Giancarlo Auque De Silvestri pero sí había conocido al señor Ascencio Reyes, sin explicar la naturaleza de su relación. 

Ahora bien, el silencio siempre dice mucho. Especialmente frente a un documento que ata al presidente del gremio de los ganaderos con el torturador del DAS, en una operación en la que presuntamente pagaron dinero del narcoparamilitarismo a magistrados corruptos de la Corte para asegurar la elección de un fiscal que consideraban conveniente para ellos. 

 

@yohirakerman; akermancolumnista@gmail.com 

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