El gobierno Petro al Consejo de Seguridad
22 Junio 2022

Laura Gil

El gobierno Petro al Consejo de Seguridad

Con el nuevo gobierno, es hora de regresar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La meta estratégica está clara: concretar acciones de seguridad contra el cambio climático.

Colombia participa en el Consejo de Seguridad, en promedio, una vez cada diez años. Con siete membresías como miembro no permanente, es uno de los países que más asientos ha tenido en este órgano de Naciones Unidas. Estuvo allí en 1947 – 1948, 1953 – 1954, 1957 – 1958, 1969 – 1970, 1989 – 1990, 2001 – 2002 y 2011 – 2012.

El Consejo de Seguridad está encargado, según la Carta de las Naciones Unidas, de mantener la paz y la seguridad internacionales. A lo largo de los años, el concepto de seguridad se amplió. De una definición centrada en la integridad territorial de los Estados se pasó a una multidimensionalidad que considera como amenazas a la paz y seguridad internacionales varios elementos de carácter interno como violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos.

Hasta 2000, el Consejo de Seguridad se entendía de situaciones geográficas que pusieran en peligro la paz regional o global. Ese año, sus miembros tomaron una decisión sobre un  tema transversal vinculado a la seguridad, rompiendo así una práctica de cinco décadas. La adopción de la resolución 1325 sobre mujeres y conflicto armado constituyó la piedra angular de la agenda de Mujer, Paz y Seguridad. Luego siguieron dos líneas de acción con resoluciones sobre protección de civiles y de niños y niñas en conflicto armado, todas fundamentales en la medida que formulan estándares de conducta para los Estados. 

Cada miembro del Consejo de Seguridad puede poner nuevas cuestiones sobre la mesa, organizando un debate durante su presidencia, que rota mensualmente. El compromiso de Canadá, con la igualdad de género, dio lugar a la resolución 1325, durante 1999 – 2000, periodo en el que fue miembro. A la reunión del Consejo de Seguridad le precedieron años de consultas e incidencia en el ámbito de Naciones Unidas para recoger aliados. Alemania, en su más reciente paso 2019 – 2020, llevó el cambio climático. 

En 2011, Alemania había logrado que el Consejo de Seguridad expresara “su preocupación por el hecho de que los posibles efectos adversos del cambio climático puedan, a largo plazo, agravar ciertas amenazas existentes a la paz y la seguridad internacionales”. Desde entonces, referencias a los riesgos de los eventos climáticos aparecen en resoluciones sobre conflictos armados.  Poco a poco el Consejo de Seguridad se está entendiendo del asunto. No obstante, Alemania fracasó en su intento de conformación de un grupo de expertos. Un informe producido en este marco podría haber dado lugar a una resolución tan pionera como la 1325. 

La guerra en Ucrania mostró las limitaciones del Consejo de Seguridad como vigilante de la paz. Aun así, su poder para construir narrativas con impacto en las políticas internas de los países no está en cuestión. Tan importante fue la resolución 1325 que la presencia de negociadoras mujeres en la mesa de La Habana y luego la introducción del enfoque de género en el Acuerdo de Paz se construyeron con base en la dinamización del movimiento de mujeres alrededor de la resolución 1325.

La última membresía de Colombia en el Consejo de Seguridad se dio en el primer año del gobierno de Juan Manuel Santos. Se planteó de manera prematura y sin claridad alguna sobre el sentido de la presencia. Semanas antes de su presidencia, el Gobierno colombiano todavía no tenía claro qué tema abordaría. Se decidió, al final, por la cooperación con Haití.

Los miembros de Naciones Unidas se eligen por grupo geográfico. El Gobierno colombiano podría considerar una participación en su segundo año de manera a utilizar el primero, no solo para conseguir los votos necesarios, sino también para socializar sus posiciones.

Con la administración de Gustavo Petro, existe desde ya certeza sobre una línea de política exterior: el cambio climático. Esta apuesta vale la pena. Al cambio climático le llegará el momento, hasta en el Consejo de Seguridad.

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