24 Enero 2023

"El Partido Verde no es de Angélica ni de Claudia López": el concejal Martín Rivera se lanza a la Alcaldía

Crédito: Instagram: @riveraalzate

En diálogo con CAMBIO, el concejal Martín Rivera habló sobre su precandidatura a la Alcaldía de Bogotá, sus diferencias con la administración de Claudia López y la nueva facción en el Partido Verde. Podría haber una coalición entre Robledo, Fajardo, los Galán y algunos verdes en la capital.

La carrera por la Alcaldía de Bogotá tiene un nuevo competidor que puede concretar las alianzas suficientes para sacudir el tablero político en la capital. Se trata del concejal Martín Rivera Alzate, del Partido Alianza Verde, quien le confirmó a CAMBIO su intención de ser alcalde con el apoyo de movimientos y partidos de centro por fuera de su colectividad.

Aunque el nombre de Rivera ya estaba en el sonajero de posibles candidatos, la reunión que sostuvo el pasado 18 de enero con sus colegas Diego Cancino y Luis Carlos Leal, junto a los congresistas Inti Asprilla y Katherine Miranda, confirmaron la articulación de un sector dentro del Partido Verde conformado por concejales y legisladores críticos con la gestión de la alcadesa Claudia López, así como con el Gobierno de Gustavo Petro. 

El objetivo de esta nueva facción es presentar una alternativa que se distancie de la actual alcaldesa, pero también del Pacto Histórico, lo anterior sin tender puentes con la oposición como el Centro Democrático y el Partido Conservador. La apuesta es reunir a sectores de centro que logren capitalizar el descontento de una parte de los bogotanos con los problemas que la ciudad sufre desde hace 20 años.

CAMBIO: ¿Por qué tomó la decisión de lanzarse a la Alcaldía de Bogotá?

Martín Rivera: Ese es el proyecto profesional más importante de mi vida, en lo que me he venido preparando desde hace más de diez años. Los últimos tres años en el Concejo han sido de un gran aprendizaje en lo urbano, lo político y, principalmente, en el funcionamiento del Distrito. Bogotá es mi casa y necesita de una persona que lidere un proyecto de ciudad y no un proyecto político. Me siento preparado.

CAMBIO: En los últimos tres años ha sido crítico con la administración de Claudia López. ¿Cómo ve a la ciudad actualmente?

M.R.: La ciudad está vuelta nada. Cuando usted tiene 1.100 frentes de obra al tiempo no se puede esperar nada diferente. Cuando usted no tiene claro cuál es el proyecto de ciudad de una administración eso genera confusión. Y cuando se utiliza la plataforma administrativa de la ciudad como catapulta política electoral para llegar a la Presidencia, hace que las prioridades sean otras. Esas tres cosas son las que tiene esta administración.

No hay ciudad que aguante la construcción de TransMilenio por la 68 al tiempo que la primera línea del metro y las obras en la carrera Séptima que están por comenzar. Lo anterior, sumado a que no se sabe cuál es el proyecto de esta administración de Claudia López. Lo de Bogotá cuidadora no nació en su campaña sino apenas en el empalme con Enrique Peñalosa, y es un concepto que no está articulado con todas las secretarías del Distrito. Finalmente, la misma Claudia lo dijo en campaña y es que la Alcaldía es una plataforma para llegar a la Presidencia, pero, a diferencia de ser presidente, en una ciudad es más importante saber de desarrollo urbano que si se es de izquierda radical o de extrema derecha.

CAMBIO: ¿Está buscando reunir apoyos dentro del Partido Verde?

M.R.: Creo que esta es una candidatura que debe ser apoyada principalmente por fuera del partido, porque es un partido que se está entregando completamente a un Gobierno nacional desubicado que también se dedica a los titulares de prensa. Por eso estoy buscando una conversación con JotaPe Hernández, me parece una figura muy interesante y una voz crítica dentro del partido.

Es importante mantener un balance entre la Alcaldía de Bogotá y el Gobierno nacional, como ha pasado desde hace 20 años, y yo soy el único que puede traer ese otro espectro que es de donde yo vengo: Compromiso Ciudadano, de Fajardo; Dignidad, encabezado por Jorge Robledo, y el Nuevo Liberalismo de los hermanos Galán. Incluso, una centroderecha moderada, que para la Alcaldía vota distinto que para la Presidencia.

CAMBIO: ¿Cómo va a hacer esos acercamientos estando todavía en el Partido Verde?

M.R.: Yo todavía no puedo estar por fuera del Partido Verde hasta que la reforma política me permita salirme o hasta que me expulsen. Por el momento, ninguna de esas dos cosas ha pasado. Sin embargo, yo vengo de trabajar con Sergio Fajardo, con quien inicié mi carrera política y coordiné su campaña presidencial en 2018. Gracias a el también conocí a Juan Carlos Flórez y lo acompañé en su campaña al Senado.

Si no puedo dar el salto jurídico y debo quedarme en el Partido Verde, voy a ser garantía para que haya conversación entre esa colectividad y el nuevo partido que se está creando entre Fajardo y Robledo.

CAMBIO: ¿Ya tienen definido un mecanismo en el Partido Verde para escoger candidatos?

M.R.: Aunque un medio de comunicación dijo que hubo un supuesto retiro espiritual del partido, a mí no me han dicho nada y ha habido silencio absoluto. Espero que con las posturas y aspiraciones no solo mías sino de otras personas como Lucía Bastidas, Diego Cancino, Luis Carlos Leal, el partido empiece a darse cuenta que no hay una sola facción. El Partido Verde no es ni de Angélica ni de Claudia López así ellas lo sigan creyendo.

CAMBIO: ¿Buscaría alianzas con Juan Daniel Oviedo y Enrique Peñalosa?

M.R.: Con Juan Daniel llevo varios meses tratando de concertar una invitación a tomarnos a un café. Lo admiro y lo respeto muchísimo y me encanta su figura, pero todavía no hemos podido reunirnos, no sé si es porque él todavía quiere mantenerse alejado de quienes hemos hecho política. Pero me encantaría saber qué propuestas tiene para la ciudad.

A Peñalosa lo tengo descartado porque ya gobernó dos veces. Dejó un legado muy importante pero si no somos capaces de generar nuevos liderazgos pues nos vamos a estancar.

CAMBIO: ¿Con quién más descartaría tener acercamientos?

M.R.: Con el Pacto Histórico hay coincidencias programáticas e ideológicamente hay sintonía, pero en cuanto a las formas de hacer política, no habría consensos. Por ejemplo, en lo del metro. Si la forma en la que está financiado es la única en la que se puede hacer, hagámosla de esa manera.

Con el Centro Democrático casi que no hay ninguna coincidencia. Con el exministro Diego Molano no tengo ninguna relación ni cercanía. Aunque fue buen concejal y tenía posiciones importantes, no me siento cómodo sabiendo de dónde viene y lo que representa.