El trancón legislativo del Gobierno y el plan tortuga tienen al Congreso a la puerta de una ‘archivatón’ de proyectos

Crédito: Crédito fotografía: Colprensa

16 Mayo 2024

El trancón legislativo del Gobierno y el plan tortuga tienen al Congreso a la puerta de una ‘archivatón’ de proyectos

La reducción de salarios a congresistas, la prohibición de las corridas de toros y hasta las reformas sociales están al borde del precipicio. El Congreso parece estar cerca de un efecto dominó.

Por: Andrés Mateo Muñoz

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El periodo legislativo actual comenzó un mes antes de lo acostumbrado gracias a un cambio normativo para que los congresistas estuvieran más en el Capitolio y menos en receso. Por eso, se esperaba que los cinco meses sirvieran para evacuar una abultada agenda legislativa cargada principalmente de los ambiciosos proyectos del Gobierno.

Sin embargo, cuando faltan menos de 25 días hábiles para el fin de la legislatura (20 de junio), el Congreso se prepara para debates contrarreloj y un eventual efecto dominó en varios proyectos importantes, que se hundirán no por ser derrotados en franca discusión sino por falta de tiempo.

Reforma a la salud 2.0: ¿Implica el sacrificio de las demás reformas?

Cuando la reforma a la salud se hundió en marzo pasado se habló de construir un nuevo proyecto, más concreto y menos ambicioso, y radicarlo el 20 de julio. Incluso se alcanzó a proponer la creación de una subcomisión en el Congreso para concertar un nuevo texto con delegados de todos los partidos políticos. Pero eso nunca ocurrió.

El Gobierno decidió actuar para contener la crisis del sistema e intervino Sanitas, la Nueva EPS y S.O.S. Con estas movidas el Ejecutivo demostró su capacidad de intervención aun sin reforma y presionó a las EPS a concertar a puerta cerrada una reforma a la salud 2.0 sin la participación de partidos políticos.

Y como si la aparición de una nueva versión del proyecto no hubiese sido suficiente sorpresa para el Congreso, el presidente Petro dio la instrucción de radicarla otra vez en el periodo actual con mensaje de urgencia. Es decir, hacer un trámite especial para que alcance a ser aprobada en junio próximo.

"Nos toca presentar de nuevo el proyecto con mensaje de urgencia buscando que antes de que terminen estas sesiones se aprueben en comisiones y pasar a plenarias”, dijo el presidente Petro el pasado 9 de mayo.

El trámite con mensaje de urgencia implica, entre otras cosas, la sesión conjunta de las comisiones de Cámara y Senado en las que se radique el proyecto. En el caso de la reforma a la salud son las comisiones séptimas constitucionales. 

El problema para el Gobierno es que esas mismas comisiones tienen a su cargo el estudio de la reforma pensional y la reforma laboral, por lo que sesionar en conjunto para debatir la reforma a la salud 2.0 retrasaría estos dos proyectos y los hundiría de facto. Ya no habría más tiempo para discutirlos y tendrían que comenzar de cero el próximo 20 de julio.

El caso más crítico es el de la reforma pensional. Este proyecto logró superar la plenaria del Senado y está parqueado en la Comisión Séptima de la Cámara. La ministra de Trabajo, Gloria Ramírez, está intentando concertar con las bancadas otra vez. El punto clave es conciliar la idea de Petro de subir el umbral de cotización obligatorio en Colpensiones a cuatro salarios mínimos con el acuerdo que se hizo en el Senado para bajarlo a 2,3 salarios mínimos. 

Incluso, si la reforma a la salud no se radica con mensaje de urgencia, la pensional tiene un cronograma casi imposible para lograr ser aprobada. Al trancón legislativo se suma el escándalo de la UNGRD, que le ha dado aire a la oposición y su estrategia del plan tortuga.

La misión casi imposible de aprobar las reformas antes del final de la actual legislatura ha despertado suspicacias en varios congresistas opositores, quienes consideran que no es una torpeza del Gobierno, sino una estrategia intencional. Así lo expresó el senador David Luna:

“Con solo 40 días para debatir, la reforma laboral y la pensional están en peligro. Si no se discuten antes del 20 de junio, se hunden. Pero ¿qué gana el presidente con esto? Al hundir estas reformas, el presidente va a culpar al Congreso por obstaculizar su agenda. Esto fortalecería su llamado a una asamblea constituyente, le da una excusa e impulsa su discurso de victimización”, dijo el congresista de Cambio Radical.

Lo cierto es que el ambiente político para la próxima legislatura no es prometedor para recibir unas reformas desgastadas y con necesidad de comenzar su trámite desde el principio. La presidencia del Senado estará en manos del Partido Conservador y la de la Cámara pasará a ser de un Partido Verde en crisis.

Los otros proyectos víctimas del fuego cruzado

La robusta y mediática agenda del Gobierno en el Congreso ha hecho que proyectos de iniciativa parlamentaria pasen a segundo plano. Muchos han sufrido los daños colaterales de la confrontación entre el Ejecutivo y la oposición, aun sin ser proyectos de la Casa de Nariño

Así le ha pasado al proyecto para regular el cannabis de uso adulto, que se hundió dos veces en un año a pesar del ambiente favorable.

Las víctimas del actual periodo legislativo también son iniciativas importantes y con impacto en la opinión pública. Una de ellas es la prohibición de las corridas de toros en el país, que está en su último debate en la plenaria de la Cámara. El proyecto no ha podido avanzar con fluidez en las últimas dos semanas, pues la falta de quórum ha sido una herramienta efectiva para la oposición.

“Tenemos que venir, tenemos que tomar una decisión, tenemos que votar. A nosotros nos pagan más de 40 millones de pesos y para eso nos paga la ciudadanía para dar los debates de cara al país”, dijo la senadora Esmeralda Hernández, una de las autoras del proyecto.

Si este proyecto no logra superar la plenaria de la Cámara antes del 20 de junio, también se hundiría por falta de trámite.

En la misma situación está el proyecto para bajarles el salario a los congresistas que está en la Comisión Primera de la Cámara. La iniciativa tiene que superar esa célula legislativa y después aterrizar en la plenaria para su último debate, si esto no sucede se hunde por tiempo. Así lo expresó el senador JotaPe Hernández, quien es uno de los autores del proyecto: 

“Si no es debatido esta semana en Comisión Primera de Cámara el proyecto se hunde. Ya los tiempos no alcanzarían para el debate de plenaria y la conciliación”, expresó Hernández.

Finalmente, el proyecto que pretende obligar a los congresistas a informar sobre su labor parlamentaria a la ciudadanía también está estancado en la Comisión Primera del Senado. La iniciativa igualmente debe superar dos debates en menos de un mes o de lo contrario se archivará.

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