Todo fue a sus espaldas: defensa de Marta Lucía Ramírez 
4 Julio 2023

Todo fue a sus espaldas: defensa de Marta Lucía Ramírez 

La exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez.

Crédito: Foto: Yamith Mariño

Según el abogado de la ex vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, fue su equipo de seguridad el que determinó practicar el polígrafo a las empleadas de su padre, a solicitud de ellas mismas, sin consultarla ni informarla. El hurto lo consideraron un tema de riesgo nacional.

Por: Sylvia Charry

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Después de que CAMBIO reveló que en 2020 tres enfermeras y una empleada de servicio doméstico que trabajaban para el padre de la ex vicepresidenta Marta Lucía Ramírez fueron sometidas a polígrafo por sospecha de hurto, la defensa de la vicepresidenta, el abogado Víctor Mosquera, confirmó la práctica de la pruebas, pero explicó que fue una decisión del jefe de su esquema de seguridad y que este nunca se lo consultó a la exfuncionaria. 

“Una vez conocida la publicación, se procedió a consultar al esquema de seguridad que entonces acompañaba a la ex vicepresidenta y expresaron que, como un procedimiento rutinario de seguridad, sin consulta previa ni intervención de la vicepresidenta, efectivamente se les hicieron pruebas de seguridad a las personas que aparecen mencionadas, esto por solicitud de algunas de ellas, debido a la desaparición de elementos personales y del armario del paciente que tenían bajo su cuidado y en aras de esclarecer los hechos para establecer la plena confiabilidad de todo el equipo de trabajo”, dice el comunicado. 

El abogado Mosquera agregó que su esquema consideró el hurto de los elementos del padre de la ex vicepresidenta como un tema de riesgo nacional porque “su padre venía a dormir con relativa frecuencia en la casa de la vicepresidencia cuando ella dormía allá, así como en su residencia personal y él estaba acompañado siempre de la enfermera de turno”.

La defensa de Marta Lucía aclaró que ella “nunca solicitó ni tuvo conocimiento previo de la realización de dichas pruebas de seguridad, ni de la demás información relacionada en la noticia porque esto fue un procedimiento rutinario de seguridad. Simplemente se le informó que una de las enfermeras había reconocido ser la autora de los hurtos continuados y que se había retirado del grupo de enfermería”.

Finalmente, Mosquera afirma que la seguridad de la ex vicepresidenta y de su núcleo familiar se reconoce como un asunto de seguridad nacional, según el decreto 1066 de 2015 y que denunciarán internacionalmente la filtración de la información publicada por CAMBIO al considerar que afecta su buen nombre. 

El comunicado se refiere a la publicación de CAMBIO sobre cómo las enfermeras Luz Duarte, Lina Marcela Burbano y Cesia Rodelo, y la empleada Dily Banquett, quienes laboraban para Álvaro Ramírez Suárez, habían sido sometidas a polígrafo, luego de que se perdieran de la casa de Álvaro Ramírez ropa, alimentos y hasta dinero.

Justamente, sobre la publicación, CAMBIO recibió una carta firmada por dos de las enfermeras y por la empleada de servicios generales del padre de Marta Lucía Ramírez en la que dicen: “Nunca fuimos conducidas a ningún sótano de la Presidencia de la República ni sus alrededores como lo menciona la revista”. Esta versión contrasta con la que le dio a CAMBIO una de ellas el viernes pasado, cuando pidió reserva de fuente y confirmó que había asistido a la prueba de polígrafo en la Casa Galán, adjunta a la Presidencia de la República. Las firmantes son las enfermeras Lina Marcela Burbano y Cesia Rodelo, y la empleada Dily Banquett.

En la carta, también dicen que “la prueba de seguridad realizada fue sugerida por nosotras y elevada al entonces encargado de la seguridad del señor Álvaro Ramírez Suárez, en tanto venían presentándose situaciones que ponían en duda nuestra credibilidad, y a su vez atentaban contra la seguridad e integridad del señor Álvaro, para ese entonces, paciente de 94 años en condición avanzada de deterioro cognitivo (Alzheimer)”.

La carta dice que las tres enfermeras llegaron al lugar por sus propios medios, a diferencia de lo que dijo la enfermera Luz Duarte a CAMBIO, y que la empleada Dily Banquett sí “llegó en el vehículo asignado a la seguridad del señor Álvaro Ramírez porque ese día se encontraba trabajando y sería regresada a la casa posteriormente para continuar con sus labores. Valga resaltar que ninguna de nosotras ingresó a escondidas ni evadiendo los filtros de seguridad”.

La carta asegura que no fueron solo 20.000 pesos los que se perdieron sino mucho más. “Sorprende que se hable de una suma de 20.000 pesos cuando es de conocimiento de todas que en diferentes oportunidades se desaparecía dinero, tanto del paciente (billetera) como de la caja menor con la que se pagaban las terapias básicas, ocupacionales y medicamentos del paciente, razón que reiteramos, nos llevó a sugerir que se practicaran pruebas de seguridad a todo el personal de la casa y que se instalaran cámaras de seguridad si era posible como en efecto se hizo”.

En la carta, las tres firmantes señalan a la única que no aparece registrada como la autora de los hurtos. “La única persona que se retiró voluntariamente del trabajo fue Luz Ángela Duarte quien vale mencionar, reconoció ser la autora de muchas de las cosas que se venían perdiendo de la casa del señor Álvaro Ramírez y las cuales se comprometió a regresar; el resto de nosotras continuó trabajando con el señor Álvaro hasta el año 2022, 2023 y otra que continúa aun vinculada al servicio del señor”.

En la publicación de CAMBIO se dice que Luz Duarte aseguró que tres de ellas renunciaron después del polígrafo voluntariamente, sin especificar cuánto tiempo después, porque ella tampoco lo recordaba. 

Aunque las dos enfermeras y la empleada dicen en la carta que rechazan “que se ponga en juicio nuestra integridad y buen nombre al mencionarnos (con nombre y apellido) e insinuar que la revista tiene un documento en el que se determinó que las evaluadas hurtamos ropa, alimentos y dinero de baja cuantía”, fuentes de CAMBIO señalaron que la prueba determinó que las evaluadas tenían que ver con los hurtos. Sin embargo, las pruebas de polígrafo se usan como pruebas de “confianza” y nunca son tomadas en cuenta en un proceso judicial en el que se pueda presumir una eventual responsabilidad penal. 

Finalmente, las firmantes de la carta confirman lo dicho por el abogado Mosquera sobre que “frecuentábamos e incluso pernoctábamos en las instalaciones de la Vicepresidencia de la República así como en la casa privada de la señora Marta Lucía Ramírez cuando el señor Álvaro Ramírez iba a visitar a su hija. Por lo mismo, consideramos necesario que el círculo cercano a su seguridad y cuidado, se rigiera bajo los mismos protocolos que hemos visto usan las empresas al momento de contratar los servicios de su personal para cargos de alta confianza. Por esta razón, propusimos voluntariamente realizar las pruebas de seguridad y confianza que se requirieran”.

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