“La paz sólo se consolida si existe equidad en nuestro país”

El rector de la Universidad de la Salle Niky Alexander Murcia, habló con Cambio acerca del logro de ingresar al grupo de las 10 de universidades colombianas que más contribuyen con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y de los retos que afrontó durante el confinamiento y la pandemia.

Una reciente medición que llevó a cabo la firma consultora internacional Times Higher Education determinó que la Universidad de La Salle  es una de las 10 de universidades colombianas que más cumplen con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. El hermano Niky Alexander Murcia, rector de la universidad, habló de las razones por las cuales la institución obtuvo esa distinción y también mencionó los retos que afrontaron durante la pandemia, las enseñanzas y oportunidades que les ha dejado la virtualidad.

rector de la Universidad de la Salle, Niky Alexander Murcia
Rector de la Universidad de la Salle, Niky Alexander Murcia

Cambio. ¿Cómo definiría usted el espíritu lasallista?

Niky Alexander Murcia. Es un movimiento interior que desde la fe consideramos que es un don dado por Dios a una comunidad apasionada por la educación como medio de transformación de la sociedad para construir un mundo más justo y fraterno. El espíritu lasallista se expresa en los principios de fe, fraternidad y servicio que nos identifican. 

Cambio. ¿Cuáles retos tuvo que enfrentar la universidad durante la pandemia y cómo logró sobrellevarlos?

N. A. M. La Universidad tuvo muchos retos de diferente índole. El primero de ellos fue asumir la modalidad virtual, la cual logramos materializar en tiempo récord y, con ella, el acompañamiento a un número grande de docentes que no estaban formados para educar en esta modalidad. El segundo reto fue el organizacional, e implicó conducir a nuestra institución a una dinámica de rápidas y certeras decisiones, aumentando la capacidad de flexibilidad y adaptabilidad. El tercero fue el reto económico, que nos llevó a implementar diversas acciones para sostener a 1.800 colaboradores, además de contribuir con becas a todos nuestros estudiantes, tanto de pregrado como de posgrado, primero con beneficios del 30 por ciento, luego del 15 por ciento en dos ocasiones, y, por último, decidimos no subir las matrículas. A esto se suman las becas de vulnerabilidad y mérito, que de este modo  contribuyen a la continuidad de los procesos de profesionalización de nuestros estudiantes. El cuarto reto ha sido el de la salud mental, tanto de nuestros estudiantes como de nuestros colaboradores, que conllevó a un acompañamiento interdisciplinario a diferentes niveles. Por último, el reto de la esperanza, que nos llevó a construir capacidades para enfrentar las vicisitudes de la pandemia y fortalecer nuestro espíritu por la vida y por el deseo de mejorar las condiciones sociales de todos.

Cambio. ¿Cuáles desafíos enfrentaron para mantener el espíritu de las aulas en clases que se desarrollaron o se siguen desarrollando a través de pantalla de teléfonos móviles y computadores?

N. A. M. En primer lugar, el reto pedagógico, pues enseñar por medio de mediaciones tecnológicas implica una serie de condiciones diferentes para el aprendizaje y la enseñanza, de ahí la importante tarea de la formación docente. En segundo lugar, la conectividad, dado que no todos los territorios del país cuentan con este servicio de manera continua y de calidad. En tercer lugar, el fortalecimiento de la autonomía de los estudiantes junto con su responsabilidad frente a su proceso formativo. Esto ha implicado sensibilizarlos sobre su responsabilidad ética. En cuarto lugar, las prácticas en diferentes áreas, las cuales nos llevaron a organizar espacios adicionales, soporte en nuevas tecnologías y ampliar la oferta de autoservicios.

Cambio. ¿Cómo se preparó la Universidad de La Salle para retomar las clases presenciales?

N. A. M. La universidad se preparó en diferentes líneas, las cuales incluyeron, la adaptación física de la universidad con instalaciones de lavamanos, demarcaciones, aulas híbridas, entre otros. De igual manera, el trabajo formativo con docentes para asegurar el retorno seguro y el manejo de casos que se pudieran presentar. El fortalecimiento progresivo del internet en las diferentes zonas de la universidad fue otra de las mejoras. Y una última, centrada en poder aprovechar los aprendizajes fruto de la pandemia, como el fortalecimiento de los autoservicios digitales y la flexibilidad laboral.

Cambio. ¿Piensan dejar atrás la virtualidad o mantendrán clases y programas para desarrollar a través de la  internet?

N. A. M. La pandemia nos ayudó a comprender la importancia de la virtualidad en perspectiva educativa y comunicacional, respondiendo al imperativo de democratizar el conocimiento, dado que en la universidad se desarrollan múltiples eventos académicos y culturales a los cuales es posible acceder de diversas formas, incluyendo la virtualidad. De igual manera, optamos por potenciar los programas virtuales que la universidad había iniciado antes de la pandemia, si bien hemos fortalecido y aplicado la oferta. También el tema de internacionalización se ha visto beneficiado, dado que se ha podido contactar profesores internacionales con mayor facilidad y celeridad para desarrollar procesos y proyectos. En últimas, como se ha dicho: la virtualidad llegó para quedarse.

Cambio. ¿Qué estrategias le permitieron a la Universidad de la Salle ingresar al grupo de las 10 de universidades colombianas que más contribuyen con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas?

N. A. M. Realmente tengo que decir que ha sido una apuesta decidida del Proyecto Institucional de Desarrollo para el período 2021-2026, dado que hemos manifestado nuestra opción radical por la vida, lo cual incluye estas apuestas articuladoras a nivel mundial. El apoyo a los ODS nos ha permitido alinearnos como institución a estas metas mundiales a través de proyectos, acciones y actividades concretas, y mediante la toma de conciencia personal y comunitaria para generar diferentes iniciativas en esta línea.

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Cambio. ¿Cómo se lleva a cabo esa medición?

N. A. M. La Consultoría internacional Times Higher Education emplea unos indicadores y métricas para proporcionar una comparación integral y equilibrada en cuatro áreas amplias: la investigación, la administración, la divulgación y la enseñanza, y las universidades debemos proporcionales evidencias en cada una de ellas, realizadas en diferentes dimensiones de la organización. 

Cambio. ¿Cuáles son los temas relacionados con el desarrollo sostenible que más le interesan a la universidad?

N. A. M. La Universidad de La Salle ha adelantado por varios años una reflexión de cara al Desarrollo Humano Integral y Sostenible que nos ha permitido afianzar énfasis en la vida de la comunidad universitaria para avanzar hacia escenarios que sean: económicamente factibles, socialmente justos, ecológicamente sustentables, metodológicamente participativos e incluyentes, y espiritualmente significativo. Estos elementos nos han permitido adelantar una tarea de acompañamiento y compromiso con varias comunidades a lo largo y ancho del país.

Cambio. ¿Cuáles son los alcances de ese propósito?

N. A. M. El propósito claramente es la dignidad de las personas en equilibrio con el cuidado del planeta, y ello nos permite contribuir a la transformación social por medio del conocimiento y la educación, generando oportunidades y condiciones donde las personas puedan trascender las realidades presentes.

Cambio. ¿En qué consiste el proyecto Utopía?

N. A. M. El Proyecto Utopía es una apuesta por la paz de Colombia, que se materializa en la formación de jóvenes campesinos de los territorios más pobres y golpeados por la violencia de nuestro país, para convertirlos en profesionales y líderes que contribuyan a la transformación de las comunidades rurales. 

Cambio. ¿Qué los llevó a preocuparse por la formación de profesionales en áreas rurales?

N. A. M. En primer lugar, entender que la paz sólo se consolida si existe equidad en nuestro país, superando las brechas que padecen los habitantes de los territorios rurales y especialmente los niños y los jóvenes. En segundo lugar, estamos convencidos de que la educación es un medio potente para la transformación social y productiva del país; y por último, consideramos que en la ruralidad está la capacidad de la sostenibilidad alimentaria del país, sin la cual muchas otras áreas no podrían avanzar, tal como lo venimos constatando con la reciente pandemia y con la guerra en Ucrania.

Cambio. Como rector de la Universidad de La Salle, ¿qué reflexión quisiera dejarle a la sociedad colombiana para afrontar los tiempos que vivimos?

N. A. M. En la coyuntura actual las Instituciones de Educación Superior estamos llamadas a generar esperanza, una esperanza que nos impulse a caminar juntos, que nos congregue en un proyecto de país donde construyamos condiciones para el desarrollo de todos. Una esperanza que nos ayude a soñar proyectos y nos dé la fuerza para realizarlos. ¡La utopía es un sueño posible!