13 Septiembre 2022

Adiós al Zipa, el primero en abrir el país a pedalazos

Crédito: Colprensa

El ciclista zipaquereño Efraín Forero será recordado por ser el primer ganador de la Vuelta a Colombia y por haber hecho del ciclismo un símbolo de la nacionalidad en un momento de especial resquebrajamiento social.

Por: Santiago Luque Pérez

La historia de Efraín el 'Zipa’ Forero, quien murió este lunes a los 92 años, no solo estuvo marcada por sus hitos ciclísticos. Su figura también ayudó a construir identidad nacional en un país resquebrajado por la violencia bipartidista y el Bogotazo.

Efraín Forero Triviño nació en Zipaquirá el 4 de marzo de 1930 y en 1951 se convirtió en el primer ganador de la Vuelta a Colombia. También fue campeón nacional de ruta en cuatro ocasiones. Su nombre, junto con el de Ramón Hoyos, hizo emocionar a un país que, por medio de la radio, seguía las carreras ciclísticas a través de la voz del mítico Carlos Arturo Rueda, quien lo bautizó con el apodo del indomable Zipa.

El inicio de la Vuelta a Colombia es vista por Matt Rendell, escritor de varios libros sobre la historia del ciclismo nacional, como un generador de identidad en un momento de violencia. Un país dividido entre liberales y conservadores que, sin embargo, salía a las carreteras a vitorear a sus ídolos, que servían para aglutinar las diferencias alrededor de una única pasión: el ciclismo.

Por ser un deporte aficionado, los competidores no podían recibir dinero. Por eso, en 1956 Efraín Forero aceptó la invitación de Gustavo Rojas Pinilla para dejar el caballito de acero y volverse torero en la Santamaría por 1.000 pesos. Así lo señala el historiador Nicolás Peña en el texto Legitimidad y deporte: la Vuelta a Colombia durante la dictadura de Rojas Pinilla

El evento ocurrió una semana después de la denominada matanza de la plaza de toros, ocurrida el 5 de febrero, cuando agentes oscuros del régimen arremetieron contra los asistentes, en retaliación por los abucheos que la hija de Rojas Pinilla había sufrido una semana atrás. El general utilizó al Zipa para poder desviar la atención de la opinión pública. Peña cuenta que la situación en los años cincuenta era compleja y muy distinta a la que viven hoy los ciclistas. Los equipos no existían y, en el caso del Zipa, la alimentación para las carreras era preparada y llevada por su propia madre, por lo que Forero no dudó en aceptar la invitación y el dinero.

"En palabras de Forero: si en el ciclismo sufría de peligrosas caídas sin recibir dinero, por qué no se enfrentaría a un toro por mil pesos", recopila Nicolás Peña.

 

 

Los cinco triunfos de Ramón Hoyos, en los años siguientes, opacaron un poco la gesta del Zipa, pero la historia lo recordará por haber sido el primero en abrirse paso por caminos que ni siquiera existían, y el primero en ganarse la atención de los transeúntes que, desde su hazaña, se convirtieron en aficionados de un deporte que es el que más gloria le ha dado a Colombia.