26 Julio 2022

El extraño caso de la desaparición del mayor Julián David Gámez

El mayor Gámez desapareció en medio de un operativo en Pereira.

Crédito: Yamith Mariño

Hace dos meses el mayor de la Policía Julián David Gámez desapareció mientras participaba en un operativo en Pereira. Aunque ya aparecieron sus documentos y su arma de dotación, del mayor no se sabe nada. Su familia sospecha de la versión de la Policía.

“La última persona que vio a mi hermano fue el conductor. La Policía no nos ha aclarado cuánto tiempo antes de su desaparición fue que lo vio, pero el conductor fue la última persona que supo de mi hermano”, le dijo Hugo Amaya, hermano del mayor Julián David Gámez, a CAMBIO.

Van 53 días sin que se tengan noticias sobre el paradero del oficial, que desapareció en extrañas circunstancias en una zona boscosa, aledaña al puente Curtiembres, que pasa sobre el río Otún, en Pereira.

Según el relato de su hermano, el mayor Gámez recién había llegado a su casa y se disponía a descansar. En ese momento, recibió una llamada sobre un operativo en curso para capturar a unos supuestos secuestradores. Los captores, al parecer, secuestraron a su víctima en el centro de Pereira y hombres de la Policía los persiguieron hasta el puente Curtiembres. Allí, los delincuentes  abandonaron el carro y huyeron a pie. Según la versión de la Policía, los secuestradores fueron capturados; y la víctima del secuestro, puesta en libertad.

El mayor Gámez se movilizaba en un vehículo de la Policía manejado por un nuevo conductor, que había relevado días atrás al compañero de siempre de Gámez. Cuando el mayor llegó al lugar, el operativo ya había terminado y las capturas de los presuntos responsables ya se habían producido.

Lo que pasó de ahí en adelante es un misterio para la familia del mayor, que se queja de haber recibido versiones raras por parte de la Policía.

En un principio, les dijeron que el mayor, por su cuenta y riesgo, se bajó del vehículo y se internó en la zona boscosa, ubicada al lado de un precipicio de 84 metros, a buscar unas armas que los presuntos secuestradores habían arrojado al lugar. Mientras tanto, el conductor se quedó en el carro.

Pero después la familia oyó una versión más detallada, según la cual el mayor le había pedido al conductor que prendiera las luces del vehículo para tener mejor visibilidad, mientras buscaba las armas. “¿Cómo un oficial de la Policía baja solo y sin acompañamiento a hacer esa revisión y ya cuando se ha terminado el operativo?", se pregunta Hugo Amaya, hermano del mayor Gámez.

La versión oficial es que el mayor cayó al vacío cuando realizaba la búsqueda y que su cuerpo fue arrastrado por la corriente del río Otún.

Sin embargo, al día siguiente de la desaparición, un uniformado encontró varios objetos personales del mayor Gámez, entre ellos dos celulares, una tarjeta de crédito dañada y su billetera.

Uno de los celulares estaba roto, pero el otro estaba en perfecto estado. La tarjeta de crédito dañada se encontraba dentro de la billetera, que no se veía con mayores daños, tal y como lo evidencia esta foto.

“Lo que dijeron es que, al caer Julián, una de las tarjetas se rompió del golpe, pero la billetera estaba en perfecto estado”, le dijo Hugo Amaya a CAMBIO. Según él, días después, otro uniformado encontró el arma de dotación del mayor, en un lugar donde ya la familia había buscado hasta el cansancio.

Los familiares aseguran que han recibido llamadas anónimas en las que les dicen que no recurran a los medios y que tengan cautela. 

 

El mayor Gámez es un hombre alegre y afable. Así lo describe su hermano Hugo. No obstante, días antes de su desaparición lo notaron ensimismado y más callado que de costumbre. Los familiares aseguran que han recibido llamadas anónimas en las que les dicen que no recurran a los medios y que tengan cautela. 

Hugo Amaya, hermano del mayor Gámez, le dijo a CAMBIO que él y su familia han intentado reunirse con el general Jorge Luis Vargas, director general de la Policía, pero la reunión no ha sido posible. Se declaran extrañados por el silencio de la institución, pero aún más por la extraña versión de los hechos que han recibido.