
Reconstrucción en marcha: Medina y Paratebueno se levantan tras el terremoto de junio
Seis meses después del sismo del 8 de junio que afectó a los municipios del piedemonte cundinamarqués, la Gobernación presentó un balance de las acciones adelantadas para atender a las familias damnificadas y poner en marcha el proceso de reconstrucción, uno de los más ambiciosos en la historia reciente del departamento.
Medina y Paratebueno inician una nueva etapa tras el sismo del 8 de junio. Luego de seis meses de alistamiento técnico y social, la Gobernación de Cundinamarca presentó el balance de la atención a las familias damnificadas y puso en marcha uno de los procesos de reconstrucción más ambiciosos del departamento, que incluye la recuperación de viviendas e infraestructura educativa.
Durante este periodo, más de 2.000 familias recibieron ayudas humanitarias y fueron caracterizadas para identificar sus condiciones sociales, económicas y habitacionales. De manera paralela, cerca de 600 hogares accedieron a subsidios de arrendamiento como solución temporal, mientras se demolieron 350 viviendas que representaban un riesgo para sus habitantes.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, explicó que estos seis meses fueron clave para garantizar una reconstrucción con criterios técnicos y de seguridad. “Llevamos ya seis meses en la etapa de alistamiento para dar inicio al proceso de reconstrucción de estas viviendas. Es un proceso que hemos utilizado para hacer la caracterización de los damnificados y adelantar estudios y diseños geológicos que permitan conocer la capacidad portante de estos suelos después del sismo y definir qué tipo de estructura deben tener las viviendas que se van a construir”, señaló.
Con base en estos estudios geotécnicos, desarrollados en articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), se definió una tipología de vivienda acorde con las condiciones del terreno. Las viviendas tendrán un área de 70 metros cuadrados, con tres habitaciones, un baño, cocina, sala-comedor, patio y zona de lavado, además de un diseño que permite su crecimiento progresivo. “Es una vivienda que cumple con todas las expectativas de calidad y que, estructuralmente, puede llegar a resistir eventuales sismos”, precisó el mandatario.
El plan contempla la construcción de 610 viviendas y la intervención de 45 Instituciones Educativas Departamentales. Para esta etapa, la inversión total se aproxima a los 100.000 millones de pesos. De ese monto, ya está publicado en el SECOP II un proceso licitatorio por cerca de 30.000 millones de pesos, cuya adjudicación está prevista para el 15 de febrero. La Gobernación prevé iniciar la construcción de las primeras viviendas entre la tercera y cuarta semana de marzo.

En materia de financiación, se consolidó un esquema que articula recursos del departamento, la Nación y el sector privado. A través de una alianza con la Corporación Minuto de Dios, se canalizaron donaciones de ciudadanos y empresas que ascienden a aproximadamente 5.200 millones de pesos. “Hemos unido esfuerzos junto con el Minuto de Dios para recaudar fondos del sector privado que quiso vincularse a este proceso de reconstrucción”, indicó Rey.
A esto se suma la concurrencia de recursos entre la Nación y el departamento, que permitirá ejecutar una primera fase de reconstrucción por 68.000 millones de pesos, así como una inversión adicional de 25.000 millones de pesos para la recuperación y mantenimiento de las instituciones educativas. De manera simultánea, la UNGRD adelanta su propio proceso de selección de contratistas, lo que permitirá iniciar nuevas obras a partir de abril de 2026.
El gobernador reiteró el compromiso institucional con los municipios afectados. “Nuestro compromiso es reconstruir Medina y Paratebueno y, con la disposición técnica y los recursos ya disponibles, estamos seguros de que podemos lograr este objetivo”, concluyó.
*Contenido elaborado con apoyo de la Gobernación de Cundinamarca.
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