12 Abril 2022

¿Dónde está el 'whisky'? Lo que el Ejército se habría llevado después de la matanza

Una semana después de los hechos, la escena de la matanza lucía como si la fiesta hubiera terminado tan solo unas horas antes.

Crédito: Guillermo Gómez

La comunidad de la vereda Alto Remanso, donde se llevó a cabo el operativo militar que dejó 11 personas muertas, afirma que el Ejército se llevó objetos de valor, botellas de 'whisky' y dinero en efectivo. Fuentes del Ministerio de Defensa afirman que esto es “impensable”.

Cuando terminó el tiroteo en el Alto Remanso, Putumayo, el lunes 28 de marzo, los pobladores que estaban resguardados en las construcciones de cemento del pequeño poblado, empezaron a asomarse con cuidado por ventanas y rendijas para entender lo que había pasado.

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En un principio, el Ejército había llegado vestido de negro y presentándose como miembros de la guerrilla. Pero después de las balas, cambiaron sus ropas por uniformes camuflados. La Mona, una mujer de unos 30 años que trabajaba en la cocina del bazar que se había celebrado ese fin de semana, cuenta que al salir del refugio donde pasó  la balacera los militares la mandaron a sentarse en la cancha de microfútbol, junto con los demás pobladores.

“Ahí ya había llegado un helicóptero. Nos hicieron sentar y nos decían groserías. A una señora que pidió un poco de agua para su hijo le dijeron que claro, que la casa invitaba, y sacaban cosas de la tienda que manejaba el finado don Divier”, dice la Mona, en referencia a la muerte de Divier Hernández, presidente de la Junta de Acción Comunal. Su esposa, Ana María Sarrias, tenía 24, era madre de una niña de 6 años, otro de 2 y se encontraba en embarazo. 

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Esa botella de agua no es lo único que los militares habrían tomado de la población. Para los periodistas de Cambio, El Espectador y Vorágine, fue reiterado encontrarse con el reclamo de la comunidad de que los militares se habrían llevado varias cosas del lugar, como dinero, celulares y víveres de la tienda comunitaria, de donde también desaparecieron alrededor de 100 botellas de whisky Buchanan’s.

Incluso, se dice que en el canguro que usaba Divier había cerca de 11 millones de pesos, producto de la venta de alimentos en el bazar que duró varios días, con concurso de baile y partidos de microfútbol. Esas actividades que tenían como fin recaudar fondos para construir un camino con cemento en la vereda. Los testigos dicen que esa mañana el presidente de la junta estaba contento porque había sido un buen fin de semana en ventas, y que hasta ahora empezaba el último día del bazar.

Pero el operativo del Ejército cambió todos los planes, y transformó una fiesta comunitaria en un campo de batalla, plagado de muertos, heridos y gritos de horror. Por si fuera poco, una persona denunció que le robaron 36 millones de pesos que llevaba de la venta de una finca. Una carta adjunta a las denuncias, recopiladas por el abogado David Melo, calcula que los militares se habrían llevado 200 millones de pesos de varias personas que estaban en el bazar. Vale advertir que en una zona cocalera es usual que se muevan grandes sumas en efectivo.

El Ejército niega que se hayan llevado objetos o dinero en efectivo de la población después del operativo. Además, en su informe de combate, hablan de una “afectación económica” de 9.850.000 pesos, es decir dinero incautado en efectivo, además de varias armas. Y hasta el momento nadie sabe a dónde fueron a parar las botellas de whisky. Fuentes del Ministerio de Defensa aseguraron que es “impensable” que los soldados se hubieran llevado el alcohol porque “cada uno tendría que haber cargado con dos botellas”. Un cálculo que en nada parece un exabrupto, dado que cada soldado lleva un equipaje y está en capacidad de cargar entre 15 y 20 kilos.  

Los actores de la matanza

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La línea de tiempo de los hechos

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