23 Febrero 2022

Asesinan a Teófilo Acuña y Jorge Tafur, líderes históricos de la lucha por la tierra en el Magdalena Medio

Teófilo Acuña y Jaime Tafur fueron asesinados,

Crédito: Foto tomada de redes sociales.

A las 9:45 de la noche del 22 de febrero, sicarios vestidos de camuflado llegaron hasta una casa en Puerto Culto, en San Martín, sur del Cesar, y asesinaron a los dos líderes históricos de la lucha de los campesinos sin tierra.

Los adjetivos para elogiar el trabajo de Teófilo se suman indefinidamente en las palabras de quienes lo conocieron. “Era de esos líderes campesinos históricos, legendarios, bonachones, carismáticos, cándidos, resistentes, que nunca dejaron a las comunidades solas”, en palabras de Diana Sánchez Lara, directora de la Asociación Minga. “Compañeros entrañables del proceso social y político, históricos”, en las de Olimpo Cárdenas, vocero del Congreso de los Pueblos”. 

A Teófilo junto a Jorge Tafur, otro compañero de liderazgo campesino en el sur de Bolívar y sur del Cesar, los asesinaron en la noche del 22 de febrero de 2022. 

jorge Tafur

Teófilo Acuña fundó la Federación Agrominera del Sur de Bolívar que representa a cientos de familias que dependen de la agricultura y la minería artesanal en el Magdalena Medio, luego se hizo vocero de las mesas de interlocución en los paros mineros en 2005 y hacía parte de las plataformas de la Coordinación Nacional Agraria y era miembro de la Comisión de Interlocución del Sur de Bolívar, Centro y Sur del Cesar un proceso de lucha campesina nacido por el año 2014.

Cuenta Diana Sánchez que Teófilo estuvo muy enfermo hace unos años y tuvo una fuerte depresión por la muerte de una hija pero “nunca dejó de trabajar y luchar a pesar de todos los sufrimientos”. 

La persecución 

La vida de Teófilo estuvo acompañada por diversas persecuciones y a pesar de eso no tenía escoltas ni medidas de protección por parte de la Unidad Nacional de Protección. Ni él ni Jorge. 

La última amenaza la recibió Teófilo poco antes de su muerte. A su casa, ubicada en Aguachica, Cesar, habían llegado unos hombres a decirle que lo iban a matar. 

“Aunque siempre en materia legal es difícil señalar quiénes fueron los responsables de este crimen y quiénes los habían amenazado, teníamos varias denuncias, acciones urgentes y denuncias públicas (por lo menos tres) desde octubre del año pasado, donde se denuncia a grupos de disidencias que en contubernio con las Fuerzas Militares los estaban amenazando y también a grupos paramilitares que se mueven por la zona como pedro por su casa”, asegura Cárdenas. 

La Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos publicó una serie de trinos lamentando el homicidio de los líderes, urgiendo por el esclarecimiento y sanción para los autores materiales e intelectuales y pidiendo medidas de protección para el Magdalena Medio.

Juan Pappier, de Human Rights Watch, urgió a reformular la protección a defensores de DDHH en el país.

Y el Comité de Derechos Humanos Jesús María Valle Jaramillo responsabilizó al Estado del asesinato “por señalar a estos líderes campesinos por medio de montajes judiciales” y recordó que los líderes habían sido amenazados en varias ocasiones.

Judicializado 

Teófilo Acuña fue detenido en el municipio de Barranco de Loba, departamento de Bolívar el 15 de diciembre de 2020. La alerta la dio el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos que denunció que al mismo tiempo otro líder que pertenecía junto con Acuña a las organizaciones Coordinador Nacional Agrario, Congreso de los Pueblos y  Cumbre Agraria Campesina, Étnica y Popular, Adelso Gallo, era detenido en Villavicencio y horas después un líder más de las mismas organizaciones, Rober Daza, sería detenido en Pasto. Esta operación simultánea en el Magdalena Medio, el piedemonte llanero y la sierra nariñense fue solicitada desde la costa Caribe por la Fiscalía 174 de Santa Marta y las órdenes de captura fueron expedidas por el Juzgado 2 Penal Municipal Ambulante con función de control de garantías de Popayán, para terminar de incluir todas las regiones del país. Seis semanas antes otro miembro de las mismas organizaciones, Carlos Navia, había sido asesinado en Argelia, Cauca.

Quienes defienden hoy su trabajo político, repiten lo que dijeron en ese momento: “Él estaba perseguido por el Estado”, dice Diana Sánchez. En ese momento, jueces de garantías en las tres ciudades concluyeron que no había razones para detenerlos y los dejaron libres. Es decir, les quitaron la detención preventiva pero el proceso judicial aún hoy continúa.

Y el Comité de Derechos Humanos Jesús María Valle Jaramillo responsabilizó al Estado del asesinato “por señalar a estos líderes campesinos por medio de montajes judiciales” y recordó que los líderes habían sido amenazados en varias ocasiones.

El reporte 'Noche y Niebla', número 62, del Cinep, el centro de investigaciones de los sacerdotes jesuitas, registró este caso en la lista de los casos de líderes sociales amenazados durante el segundo semestre de 2020. Según este informe, las capturas simultáneas de Acuña, Gallo y Daza fueron operativos “sin cargos fundados, en una actividad nacional de claro origen represivo político que lesiona numerosos derechos humanos y se constituye en una amenaza colectiva”.
Los adjetivos para elogiar el trabajo de Teófilo se suman indefinidamente en las palabras de quienes lo conocieron. “Era de esos líderes campesinos históricos, legendarios, bonachones, carismáticos, cándidos, resistentes, que nunca dejaron a las comunidades solas”, en palabras de Diana Sánchez Lara, directora de la Asociación Minga. “Compañeros entrañables del proceso social y político, históricos”, en las de Olimpo Cárdenas, vocero del Congreso de los Pueblos”.