¿Unicornios entre nosotros?

Mucho se habla de las empresas unicornio. Causan admiración y entran a revolucionar los mercados. Son escasas y casi mitológicas. Sus modelos de negocio son tomados como casos de estudio para entender las razones de su abrumador éxito. Pero… ¿qué son?

Existe un puñado de empresas que nace con pocos recursos y empiezan a crecer y expandirse de una manera tan acelerada que en muy poco tiempo alcanzan hitos increíbles de éxito. Algo fuera de lo común, asombroso frente a una mayoría que ha tardado décadas en llegar al mismo punto, quizá mágico… como los unicornios.

Así se conocen hoy estas empresas: unicornios, y son aquellas que alcanzan el valor de 1.000 millones de USD en algún momento de su proceso de levantamiento de capital, sin llegar a cotizar en bolsa. 

El término fue acuñado por Aileen Lee, una famosa inversionista de riesgo, fundadora de Cowboy Ventures, en Palo Alto, California. En 2013, en un artículo analizó el comportamiento de diferentes empresas fundadas en los últimos 10 años, llamándolas el “Club de los Unicornios”. Este recuento elaborado por Lee era liderado por Facebook, LinkedIn y Twitter, siendo Facebook la primera empresa en ser considerada como el Súper Unicornio de la década, al alcanzar una valuación de USD 260.000 millones para entonces. 

Los emprendedores se preguntan por las claves para alcanzar un éxito de tal magnitud. Si bien no existe una fórmula mágica, sí es claro que se pueden establecer algunas características comunes en las empresas unicornio. 

¿Cómo son las unicornio?

Se expanden a toda velocidad: las start-ups que se han convertido en unicornios nacieron con mentalidad global y siguen una estrategia basada en hacerse muy grandes tan rápidamente como sea posible –get big fast–. Esto lo logran buscando desde su inicio la internacionalización y desarrollando un modelo de negocios altamente escalable.

Rompen el molde de los negocios: las unicornio son disruptivas e innovadoras. Tanto así, que crean nuevas tendencias y abren nuevos mercados. Además, gracias a la utilización de tecnologías, toman rápidamente el control del sector en el que se desarrollan y dejan rezagados a los competidores de contextos tradicionales.

Son exponenciales: estas empresas crecen en muy poco tiempo, y por eso, su estructura es tipo Lego: modular y escalable. Así logran, con una baja inversión inicial, integrar el crecimiento sin problemas. A medida que se expanden, sus ingresos se multiplican exponencialmente mientras su estructura de costos se estabiliza. 

El cliente, siempre el cliente: tienen al cliente en mente antes (ideación), durante (producción) y después (posventa). Su estrategia comercial pone al cliente en el centro de todo y, además de su producto o servicio, tienen a la experiencia de usuario como clave de su éxito.

Mercadeo de redes sociales: utilizan las redes como principal canal de comunicación. Así, consiguen amplificar su mensaje e impactar a su público objetivo gracias a la segmentación, con una inversión menor a la necesaria en canales tradicionales. Al facilitarse la comunicación directa, se crea una conexión importante entre el negocio y el usuario.

El valor de un equipo diverso: son organizaciones multidisciplinares y multiculturales. Atraen a perfiles profesionales muy diferentes y esa diversidad es el perfecto hábitat para el nacimiento de ideas disruptivas. Además, son compañías jóvenes que valoran el talento y la creatividad.

La incertidumbre no las toca: la línea entre el triunfo y el fracaso es delgada, y este tipo de empresas lo saben bien. Por eso, aprenden a convivir con los altibajos y desarrollan una resiliencia particular.

Son jovencitas: estas compañías se caracterizan por no sobrepasar los 10 años de operación. Esto también aplica para sus fundadores, pues generalmente rondan una edad de 35 años.

Usan la economía colaborativa: las empresas unicornio –y las que lo fueron– logran el éxito acudiendo a la economía colaborativa. Por ejemplo, transporte colaborativo (Uber o BlaBlaCar); alojamiento colaborativo (HomeAway o Airbnb); financiación colaborativa (crowdlending con Zank o crowdfunding con Verkami); comercio colaborativo (Ebay o Wallapop); conocimiento colaborativo (Wikipedia, Coursera). 

Unicornio

Algunos ejemplos de unicornios

Mercado Libre

Fundada en 1999 por Marcos Galperín, es la primera empresa unicornio latinoamericana. Hoy es el canal de comercio electrónico más importante de la región, con un valor que supera los USD100.000 millones y facturación anual de más de USD 20.000 millones.

B2W Digital

Es una unicornio digital con origen en Brasil, que tiene como propósito conectar personas, negocios, productos y servicios en una misma plataforma. Opera a través de tres marketplaces: Submarino, Americanas y Shoptime. Fue fundada en 2006 y tiene un valor de mercado de USD 4.400 millones. 

Globant

Es una compañía de soluciones digitales fundada en 2003 en Argentina. “Globant utiliza las últimas tecnologías en el campo digital para transformar diversas organizaciones en todos sus aspectos”, dicen. Está valorada en USD 3.800 millones.

Rappi

La unicornio colombiana que se ha convertido en un caso de éxito espectacular. Acerca al consumidor a cualquier producto o servicio que requiera: una compra en la tienda, un domicilio de algún restaurante y hasta disponibilidad de efectivo. Su valoración está en USD 5.250 millones.

Habi

Fundada por Brynne McNulty y Sebastían Noguera, es una proptech dedicada a la compra y venta de inmuebles sobre una eficiente plataforma on line. Es la primer unicornio en este sector en Latinoamérica y segunda en Colombia, tras una reciente capitalización de USD 200 millones.

Kavak

Es una compañía de compraventa de vehículos por internet. Fundada por Carlos García, Roger Laughlin y Loreanne García, en 2016, en México. Con una valoración de USD 1.150 millones, fue la primera compañía mexicana considerada unicornio. 

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.