24 Octubre 2022

El coliseo que colapsó el occidente de Bogotá

Los constructores de la nueva arena de conciertos no tuvieron en cuenta los problemas viales ni ambientales que causarían en la zona. En cambio, lograron ciertas modificaciones en las licencias, otorgadas por un secretario de planeación que fue a la vez uno de los ingenieros del coliseo.

Por: Maria F. Fitzgerald

A través de boletines informativos y grupos de WhatsApp, los habitantes de los pueblos que rodean al Coliseo Live están recibiendo una recomendación: no salir de sus casas los días en los que hay concierto. 

Pese a que se ha presentado como uno de los megaproyectos de la escena cultural en el país, el Coliseo Live ha traído, por ahora, más problemas que beneficios en la zona: vías colapsadas, una fuerte presión sobre el río Bogotá y un impacto evidente en el medio ambiente. 

Licencias modificadas y conflictos de interés

Inicialmente, la licencia otorgada en este predio había sido concedida en 2008 para un parque industrial, similar a varios de los que rodean la zona. Pero el proyecto nunca se ejecutó. Por eso, en 2012, hubo necesidad de revalidar la licencia para que no se perdiera. 

En 2014, la licencia sufrió una modificación: ya no se daría para desarrollar un parque industrial, sino un centro de eventos. La licencia fue aprobada por el secretario de planeación del municipio de Cota de ese año, Jorge Agustín Roncancio, a la firma Arena Bogotá Entertainment S.A.S. 

En esta licencia aparece uno de los ingenieros responsables del proyecto del Coliseo Live, Giovanny Alfonso Balsero, quien en 2017 fue designado como secretario de Planeación del municipio de Cota, bajo la alcaldía de Carlos Moreno, y quien previamente había sido el ingeniero encargado de revisar todas las obras que se aprobaban por la secretaría. 

Ya estando como secretario de Planeación, Giovanny Balsero terminó de aprobar varias de las modificaciones solicitadas por los constructores del Coliseo Live en 2018. 

Estas modificaciones permitieron extender el área total de construcción del coliseo, que en principio no podía pasar por encima del 30 por ciento máximo de ocupación del terreno, pero que actualmente ocupa casi el 70 por ciento. Además, la licencia pasó a ser para construcción horizontal, lo que permitió la aparición de varios locales comerciales y parqueaderos. Balsero, a pesar de haber sido el ingeniero del proyecto, nunca se declaró impedido para aprobar dichas modificaciones. 

Una fuente reservada que trabajó en la Secretaría de Planeación de Cota cuando Balsero revisaba los proyectos aseguró a CAMBIO que presenció varias reuniones irregulares entre Balsero y el apoderado del Coliseo Live. Estas reuniones habrían ocurrido a puerta cerrada en la Secretaría de Planeación de Cota sin que nadie más pudiera intervenir. 

Tal como lo publicó CAMBIO en días pasados, el secretario Balsero también fue el responsable de autorizar, en 2019, un proyecto urbanístico que en principio era para seis casas y terminó siendo de 50, lo cual afectó gravemente las fuentes hídricas y la densidad poblacional permitida en la zona. 

Medidas que no se tomaron

Frente al panorama que significa construir un proyecto de las magnitudes del coliseo, las exigencias viales y ambientales se incrementan. Sin embargo, es un hecho que las vías colapsaron con el primer evento. 

El 12 de agosto, cuando se llevó a cabo el concierto inaugural, en el que se presentó Marc Anthony, la Avenida Calle 80 quedó atascada, pues ese día coincidió con la salida de vehículos de un puente festivo. 

El secretario de Movilidad de Cundinamarca aseguró que por esta vía se movieron 645.000 vehículos, en lugar de los 320.000 que se tenían calculados. La  Secretaría de Movilidad de Cundinamarca y la Policía de Tránsito de Bogotá anunciaron que crearán un plan de contingencia para ayudar a que los eventos del Coliseo puedan realizarse sin traumatismos. 

Sin embargo, quienes tendrían que encargarse de coordinar la logística para los eventos, sin que esto signifique un colapso para las vías de la zona, tendrían que ser los dueños del coliseo. 

La otra irregularidad es que el coliseo fue construido en una zona de riesgo por inundaciones, pues antiguamente fue un humedal. Además, la obra está levantada muy cerca de la ronda del río Bogotá, lo cual está prohibido. Aun así, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) aprobó las licencias ambientales respectivas.

Las fuentes de CAMBIO aseguran que, para conseguir este tipo de facilidades, así como la construcción en tiempo récord de un retorno y dos puentes aledaños, tuvo que haber participado alguien de mucho peso político, capaz de mover fichas en Invías y en la CAR.