Escoltas para perros, camionetas para postres, televisores de 43 millones: el despilfarro de los funcionarios
Es tal el despilfarro revelado en los medios en los últimos días que Colombia, ni siendo una nación rica, podría pagar funcionarios con lujos semejantes.
Por: Stephania Sánchez
El primer caso es el de la camioneta asignada a la senadora María Fernanda Cabal por parte del esquema de la Unidad Nacional de Protección, a la que no parece dársele mayor uso. Esta hace parte de los siete carros de la UNP del hogar Lafaurie-Cabal, además de doce escoltas y cuatro policías.
Los costos de esta protección están alrededor de $161.557.730 al mes, dinero que sale del bolsillo de los colombianos. El problema es que este presupuesto debe también ser usado para población objeto de protección, pero la UNP ha negado estas medidas a 29.701 personas, entre las que se cuentan líderes sociales y defensores de derechos humanos, mientras, la camioneta que aparentemente le sobra a la senadora, se utiliza eventualmente para llevar insumos al próspero negocio de postres de Luisa Lafaurie, hija menor del matrimonio.
El segundo caso es el de los perros del fiscal Barbosa. Bell, un bulldog inglés, y Laica, una french poodle, cuentan con sus propios escoltas, dos funcionarios de la Fiscalía, uno para cada uno. Cabe mencionar que además hacen uso del apartamento que se hizo en el búnker de la Fiscalía, cuando viaja la familia sin ellos.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios





