Foto: Presidencia de Francia
13 Junio 2022

Elecciones legislativas en Francia: Macron aguanta, la izquierda avanza

Por ahora nada garantiza que el presidente consiga la mayoría absoluta que le permita controlar la Asamblea Nacional. Tampoco, que Mélenchon logre ser nombrado primer ministro.

Por Mauricio Trujillo Uribe / París

Los resultados de la primera vuelta de las elecciones legislativas en Francia este domingo 12 de junio para escoger los 577 diputados de la Asamblea Nacional (equivalente en Colombia a la Cámara de Representantes) dieron un empate técnico entre la coalición de centro derecha, bajo el nombre de Juntos, con 25.7 por ciento de los votos, que respalda al presidente reelecto Emmanuel Macron, y la izquierda unida, Nupes (Nueva unión popular ecológica y social) con 25.6 por ciento, que apoya a Jean-Luc Mélenchon.

A su vez, el partido de extrema derecha, Agrupación Nacional, liderado por Marine Le Pen, obtuvo 18.7 por ciento de los votos y los republicanos, convergencia conservadora, 10.4 por ciento. Los demás partidos obtuvieron votaciones que pueden considerarse marginales. La abstención batió récord al llegar a 51 por ciento, fenómeno que confirma la tendencia a la desmovilización electoral de los franceses en las legislativas, como ocurrió en 2017.

El Parlamento francés es bicameral y está integrado por el Senado y la Asamblea Nacional. Los diputados se eligen por sufragio universal en dos vueltas para un mandado de cinco años bajo la modalidad de escrutinio uninominal: en cada una de las 577 circunscripciones en que está dividido electoralmente el país, los electores inscritos votan por un solo candidato (no por una lista); si en la primera vuelta este obtiene una votación igual o superior al 12.5 por ciento de los inscritos en la circunscripción, entonces pasa a segunda vuelta, y si obtiene más del 50 por ciento, queda elegido directamente a la Asamblea.

De la segunda vuelta, solo ocupa un sillón de la Asamblea Nacional quien obtiene la votación mayoritaria en la respectiva circunscripción. El sistema electoral francés se asegura así que los diputados electos tengan una significativa representación ciudadana. Luego, en el seno de la nueva Asamblea Nacional los miembros de un partido o coalición deciden su estrategia de alianzas: el primer ministro, que el presidente designará y quien tiene a su cargo ejecutar las políticas públicas propuestas y dirigidas por el primer mandatario, debe contar con el respaldo de la alianza mayoritaria de la asamblea para efectos de desarrollar una gobernanza viable.

La segunda vuelta se realizará el próximo domingo 19 de junio y la coalición presidencial podría remontar la situación, pero según los primeros resultados nada garantiza que Macron conseguirá la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional (289 escaños) que le permita automáticamente el control de la misma, no obstante su triunfo en abril pasado. Ello implicaría que Macron tendría que negociar con las otras bancadas de la Asamblea el alcance de los proyectos de ley que anunció durante su campaña, como la reforma a las pensiones y al sistema de salud, entre otros.

El partido de Macron, La República en Marcha, contaba con una mayoría en la Asamblea Nacional desde las pasadas elecciones de 2017, al sacar provecho justamente del diseño del sistema electoral francés cuyas elecciones presidenciales tienen lugar dos meses antes de las legislativas, lo cual permite que la dinámica favorable al presidente electo se vea reflejada en la composición de la asamblea electa. Sin embargo, en esta ocasión, en el nuevo quinquenio que se inicia, la coalición de Macron tendrá el contrapeso de los partidos de izquierda (Francia Insumisa, Verdes, Partido Socialista y Partido Comunista), que por primera vez, desde la Izquierda Plural en 1997, llegan aliados a las legislativas.

Los resultados de la primera vuelta tampoco aseguran que el líder de la oposición, Mélenchon, alcance su objetivo de ser nombrado primer ministro, lema sobre el cual basó su campaña legislativa. Sin embargo, si luego de la segunda vuelta consiguiese la mayoría necesaria, ello conllevaría a un gobierno de cohabitación entre el centro derecha y la izquierda unida. En el pasado, solo dos cohabitaciones han tenido lugar en los gobiernos de François Mitterand y Jacques Chirac respectivamente. De cualquier manera, Mélenchon, quien quedó tercero en las elecciones presidenciales con 22 por ciento de los votos, ha logrado darle un giro a la escena política francesa.

Pasada la primera vuelta, cada campo ha procedido a sendas declaraciones: "La verdad es que el partido presidencial (...) ha sufrido una derrota. Por primera vez en la historia de la Quinta República, un presidente recientemente elegido no logró una mayoría en las elecciones legislativas que se celebran a continuación", afirmó Mélenchon. Y la actual primera ministra, Élisabeth Borne, no dudó en declarar: "Somos la única fuerza que puede lograr la mayoría absoluta". El electorado francés tiene de nuevo la palabra.