6 Diciembre 2022

Científicos crean perro robot para guiar a personas con discapacidad

Crédito: CSIC

Un equipo de científicos español creó un perro robot que sabe diferenciar a un objeto de una persona, puede orientar a alguien de un lugar a otro y comunicar información mediante voz.

En España, un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) creó un perro robot que no solo asiste a personas invidentes, sino que también apoya a personas mayores con demencia o enfermedades como el alzhéimer.

Este prototipo es capaz de diferenciar a un objeto de una persona, orientar a su dueño de un lugar a otro y comunicar información mediante voz.

El perro se llama Tefi en honor a la sigla del CSIC donde fue construido, el Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información (ITEFI), en Madrid.

Tefi cuenta con una cámara incorporada en su cabeza y un GPS para la navegación en exteriores. Tiene acceso a Google Maps para guiar a su dueño a distintas locaciones o conocer información en tiempo real como la situación del tráfico. 

Así mismo, utiliza algoritmos de visión artificial para que el robot identifique personas y objetos, algunos ejemplos son: señales de tránsito, semáforos, calles, muebles, ordenadores e información de códigos QR.

“Además de avisar a su dueño de la hora a la que tiene una cita médica, Tefi es capaz de guiarle directamente hasta la consulta sirviéndose únicamente de un plano del edificio que puede obtener si este es accesible. Gracias a su conexión a la red de telefonía móvil, el robot puede también solicitar un taxi para que el paciente no tenga que preocuparse por casi nada”, explicó en la página web del CSIC el doctor en robótica, Gerardo Portilla, uno de los científicos que crearon al perro robótico.

Los investigadores han llevado a cabo pruebas de navegación en las instalaciones del instituto, lo que ha dado resultados positivos. El siguiente paso será evaluar a Tefi en el exterior para obtener un panorama más cercano a la realidad.

El equipo investigador planea instalar en el robot sensores que detecten “signos de alerta” como la presión arterial elevada o la presencia de agentes químicos en una vivienda.

“Obviamente no sustituirá nunca a un animal, que aporta compañía y cariño, pero el abanico de posibilidades y aplicaciones es bastante amplio”, comentó Francisco Montero de Espinosa, investigador del CSIC.