Los desengaños del “marketing” digital
Espiar a los consumidores y perseguirlos en internet con publicidad invasiva podría tener los días contados.

Por Álvaro Montes
Google anunció que aplaza un par de años el veto a las cookies. Mala noticia, porque el funeral de estas pequeñas piezas de software que rastrean en secreto y con fines publicitarios a cada persona que se conecta a Internet es necesario para devolverle la salud y la ética al mundo digital.
Las famosas cookies fueron inventadas en 1994, así que son casi tan antiguas como la web misma, y de un ingenioso e inocente truco para crear un carrito de compras en una tienda en línea pasaron a ser el monstruo perverso que facilita el asedio y la persecución con anuncios invasivos que padecemos todos los internautas. ¿Quién no ha sido acosado durante meses por un aviso que le persigue sin descanso en cada página o sitio digital que visite? Un archivito de texto escondido en los intestinos del navegador recoge la información sobre las webs que visitamos, las horas y fechas en que lo hacemos y las rutas, y esos datos ñps reciben vendedores de publicidad que nos perfilan y nos ofrecen los anuncios publicitarios que creen que necesitamos. Porque ellos están convencidos que todo el que se conecta a internet es porque quiere comprar algo.
Con esta información acumulada sobre miles de millones de personas, los mercaderes del negocio publicitario convencieron a los anunciantes de que el marketing digital es superior al tradicional porque segmenta con lujo de detalles a los consumidores. La promesa era que un anuncio de jabones íntimos, pongamos por caso, sólo lo recibirían mujeres que efectivamente lo necesitan y lo están buscando. Con esta promesa mataron a la publicidad tradicional y enviaron a cuidados intensivos a los medios de comunicación, especialmente a los impresos. ¿Para qué invertir en una campaña publicitaria que verá todo el mundo, si puedo hacerlo en una que sólo llegará a quienes van a comprar mis productos?
¿Quién no ha sido acosado durante meses por un aviso que le persigue sin descanso en cada página o sitio digital que visite?
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