El Cauca y su enorme conflicto por superar

Ataques a la estación de Policía de Morales, Cauca, el pasado 20 de mayo.

Crédito: Colprensa

El Cauca y su enorme conflicto por superar

En diálogo de CAMBIO, cuyo video invitamos a ver, Camilo González Posso, jefe del equipo negociador del Gobierno con las disidencias de las Farc, y expertos en la situación del Cauca, analizaron la compleja realidad que allí se vive. González insistió en que lo que se necesita no es presionar para que haya un cese al fuego, sino para que las EMC suspendan ya los asesinatos y violaciones a los derechos humanos de la población civil.

Por: Redacción Cambio

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Nuevamente el departamento del Cauca está en primera línea por la intensidad de las violencias que allí se viven: esta semana las estructuras armadas agrupadas en lo que se denomina el EMC-Farc, hostigaron el puesto de Policía de Miranda, así como otros puestos policiales, y pusieron bombas aquí y allá. De ese modo sigue esa violencia que ha existido desde hace más de seis décadas en ese departamento donde hoy, nuevamente, las comunidades sufren los rigores que implica superar esas violencias.

Ha sido de tal intensidad la arremetida del EMC-Farc en el Cauca que el presidente, Gustavo Petro, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, y un nutrido grupo de funcionarios del Gobierno nacional, estuvieron durante dos días en el Cauca, visitaron Miranda y adelantaron una agenda de diálogo con las autoridades regionales y con ese importante tejido de organizaciones comunitarias que acumulan una amplia experiencia de acción social en defensa de su territorio, donde sobresalen el Cric y la Acin, que se oponen a esta demencial violencia y, permanentemente, han sido agredidos por estas estructuras armadas.

Ante la gravedad de lo que ocurre en el Cauca, CAMBIO organizó un diálogo para analizar alternativas de acción, entender lo que ocurre, observar las múltiples aristas y su trasfondo histórico y, a partir de ese diálogo entre personas con conocimiento y compromiso con el Cauca, vislumbrar rutas de actuación para seguir enfrentando esta realidad tan desafiante, en la que sí podría haber caminos viables de acción que implican muchos diálogos, concertaciones entre diferentes estructuras y una acción sostenida hacia el cambio.

En ese diálogo, moderado por el columnista Luis Eduardo Celis, participaron Diana Granados, maestra de la Universidad del Cauca y quien hace parte de la acción social y comunitaria; Camilo González Posso, jefe de la delegación del Gobierno para el proceso con el EMC-Farc; Carlos Alfonso Negret, y exdefensor del Pueblo, Temístocles Ortega, exgobernador del Cauca y Gladys Jimeno, antropóloga y con amplia experiencia en los temas del Cauca.

De este diálogo hay que resaltar que sí hay alternativas; que no es pequeño el desafío que enfrenta la sociedad caucana, tan rica y diversa; y que se requiere de una acción sostenida y coordinada, que no va a surgir de la noche a la mañana porque estas son violencias recicladas, que tienen algo de la vieja tradición guerrillera de unas Farc que tuvieron un enorme arraigo en el Cauca, con grandes conflictos por el uso del territorio y con unas poblaciones indígenas, afro y campesinas que, en términos generales, han carecido de condiciones para tener una vida digna. En el Cauca, las economías del narcotráfico tienen presencia larga y arraigo en unas comunidades que encontraron en la marihuana y en la coca ancestral, posibilidades ciertas de ingresos. Por consiguiente, cambiar estas economías no es tarea fácil.

Hoy se vive un nuevo ciclo de violencia en el Cauca. Estas estructuras armadas han ganado espacio en la sociedad: intimidan y asesinan, pero, igualmente, regulan la vida, generan iniciativas con las comunidades, hacen carreteras, reparten útiles escolares; mueven el negocio del narcotráfico, dividen las comunidades, asesinan a los líderes que se les oponen y no dan muestras de querer dejar sus enormes recursos ilegales. Todo indica que pesa más en ellas seguir en esa dinámica ilegal, que ir a una negociación viable con el Gobierno colombiano, el cual les ha ofrecido la posibilidad de llegar a un acuerdo negociado.

CAMBIO les invita a escuchar este diálogo con argumentos sobre una situación que necesita con urgencia que la ciudadanía enfrente en voz alta a quienes hoy persisten en su acción violenta. Sin duda, esa no es una tarea pequeña.

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