
Cundinamarca apuesta por la salud: $191.556 millones invertidos en la modernización de 33 hospitales
El departamento impulsa una red hospitalaria moderna y robusta, mientras el país enfrenta cierres masivos de servicios de salud.
En medio de una crisis nacional marcada por deudas crecientes, hospitales desfinanciados y cierres de IPS, Cundinamarca envía un mensaje contundente: la red pública no se cierra, se fortalece. El departamento firmó convenios por $191.556 millones para infraestructura y dotación hospitalaria en 33 municipios —incluidos Gachancipá, San Juan de Rioseco y San Antonio del Tequendama—, y destinó otros $88.132 millones para rescatar financieramente a sus ESE’s y asegurar su operación en los próximos años.
Mientras en el país se reportaron 332 IPS cerradas solo en el primer semestre de 2025 y las deudas de las EPS alcanzaron los $24 billones, Cundinamarca optó por anticiparse al colapso con una estrategia integral que combina inversión, modernización tecnológica y respaldo financiero directo para blindar la prestación de servicios.

La mayor inversión reciente en infraestructura hospitalaria
La “firmatón” departamental consolidó $191.556 millones para modernizar, ampliar y dotar hospitales y centros de salud en 33 municipios, beneficiando a 478.291 habitantes. De ese total, $190.239 millones se destinan a obras de infraestructura y los restantes $1.316 millones a dotación biomédica de última generación.
La intervención abarca urgencias, hospitalización, consulta externa, cirugía, salud mental, diagnóstico especializado y adecuación a estándares de calidad y seguridad del paciente. Municipios como Gachancipá, San Juan de Rioseco, San Antonio del Tequendama y Ubaté —con una inversión histórica de $120.000 millones—; mientras que La Calera, Fómeque, Silvania, El Rosal o Villapinzón verán transformada su capacidad de atención.
Estos proyectos hacen parte del Programa Territorial de Reorganización, Rediseño y Modernización (PTRRM) aprobado en 2025, con el que la red pública pasó de 199 a 224 sedes, incorporando 30 nuevos puntos de atención.
Y mientras el país registra más de 6.000 cierres de servicios en 2025, Cundinamarca afirma que no clausurará ni una sola sede ni un solo servicio. La fórmula: inversión, reorganización y control estricto.
La cartera que las EPS adeudan a los hospitales del departamento supera ya $1,34 billones, con Nueva EPS y Famisanar como principales deudores. Aun así, el departamento ha evitado que sus instituciones médicas entren en medidas especiales y, tras la evaluación del Ministerio, ninguna ESE de la red departamental fue catalogada en riesgo en 2024, un hecho sin precedentes.
Un salvavidas financiero para mantener abiertas las puertas
El segundo pilar es el Plan de Sostenibilidad Financiera, que destinó $88.132 millones en 2025 para aliviar pasivos, garantizar la operación y mantener la prestación de servicios en 50 ESE´s que cubren 110 municipios y una población de 3,4 millones de habitantes.
Con apoyo técnico de PriceWaterhouseCoopers, se están reorganizando los modelos de contratación, el manejo de cartera, la eficiencia operativa y el desempeño financiero de cada entidad.
La estrategia incluye además programas de impacto directo en la comunidad. ‘Médico en tu Territorio’ aumentó en 63 por ciento las consultas en un año, opera 24 horas en 57 municipios y realiza jornadas de especialidades en 77 localidades. A esto se suma el proceso de compras conjuntas liderado por el Hospital Universitario La Samaritana, que generará ahorros por $10.772 millones en insumos y medicamentos para nueve hospitales.
Según la Gobernación, los resultados ya se sienten: municipios que habían perdido su primer nivel de atención —Guataquí, Nariño, Nilo y Girardot— lo recuperaron, mientras que hospitales estratégicos como los de Soacha, Zipaquirá, Fusagasugá, Chía, Villeta y Funza, avanzan en ampliaciones para responder a la demanda creciente.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Gobernación de Cundinamarca.
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