
SmartFilms 2025: Cuba Gooding Jr., ganador del Oscar, da su visión sobre los nuevos formatos y el futuro audiovisual de Colombia
Cuba Gooding Jr., reconocido actor estadounidense, llegó a Colombia como invitado especial del festival Smartfilms 2025 y habló con CAMBIO sobre el futuro de la industria audiovisual y los nuevos formatos. “Estamos al borde de una nueva frontera del cine y de la narración de historias”, dice.
El festival SmartFilms regresa a Bogotá con una muestra de 900 cortometrajes producidos por cineastas emergentes y profesionales que le apuestan a contar sus historias grabadas únicamente con celulares. Esta exhibición audiovisual explora los nuevos formatos y busca democratizar el cine en el territorio para expandir el alcance de sus propias historias.
En el marco del evento, el actor Cuba Gooding Jr., conocido por películas como Pearl Harbor (2001) y Más allá de los sueños (1998), habló del alcance de las nuevas tecnologías en el desarrollo de la industria cinematográfica y los retos que deben enfrentar los nuevos cineastas.
CAMBIO: Smartfilms es una demostración de las nuevas formas de contar historias. ¿Qué opina de la democratización del cine hoy?
Cuba Gooding Jr.: Últimamente he estado por todo el mundo observando cómo se están contando historias, no exactamente con smartphones, pero sí con nuevas voces y nuevos cineastas. Antes, uno encontraba a un buen narrador o a un buen cineasta en Hollywood, pero ahora eso está en un escenario global. Esto que estamos viendo es simplemente una continuación del progreso natural de la cinematografía y pienso que va a sorprender a muchas personas.

CAMBIO: Con el desarrollo de la IA y la producción audiovisual con celulares, ¿hacia dónde cree que va el cine en los próximos 10 años?
C.G.J.: Por un lado, creo que estamos en un periodo de transición como cineastas y como narradores y, para mí, estamos al borde de una nueva frontera del cine y de la narración de historias. Por eso, la Inteligencia Artificial es una creación tan importante, así como lo fue la electricidad en su época. En ese camino, podemos tenerle miedo y negarnos a usarla, o podemos aceptarla, estar presentes, atentos y conscientes de cómo usarla para mejorar la forma como contamos nuestras historias individuales.
Smartfilms y la creación de cine con celulares me dejaron asombrado, porque me mostraron una comunidad de personas en Colombia —no solo en Bogotá, sino también en Barranquilla, Cartagena y Cali— que están haciendo cine y contando las historias propias de sus comunidades, como alguna vez lo hice en los inicios de mi carrera.
Yo hice una película llamada Los dueños de la calle (1991), y la primera vez que esa película tuvo audiencia internacional, la gente pensaba que los tiroteos, la violencia y las pandillas eran cosa de animales. Pero, nuestra película mostró que se trataba de historias de gente que vivía en comunidades con realidades diferentes y difíciles. Y siento lo mismo cuando veo estas películas hechas con smartphones, siento que se trata de historias universales y sencillas.
Esto que estamos viendo es simplemente una continuación del progreso natural de la cinematografía y pienso que va a sorprender a muchas personas.
CAMBIO: Hablando de eso, ¿cuáles cree que son los desafíos más grandes que vienen con todos estos cambios en la industria audiovisual?
C.G.J.: : Hay muchos obstáculos que debemos superar. Creo que la Inteligencia Artificial es una herramienta que puede ser beneficiosa, pero también puede llegar a ser peligrosa. Si la usamos sin ningún control o sin regulación, puede convertirse en algo destructivo. Por eso, tenemos que estar presentes, poner atención a lo que están haciendo nuestros gobiernos y exigir que se regule para que pueda ser algo que transforme la industria para bien.

CAMBIO: Usted ha vivido la experiencia de Hollywood, desde ganar un Oscar hasta hacer grandes películas comerciales. Viendo hacia atrás, ¿qué extraña de esa antigua forma de hacer cine?
C.G.J.: Cuando yo empecé, en los años 80, había que iluminar la película manualmente, aún se filmaba en celuloide y el sonido no estaba sincronizado con la imagen. Había que esperar mucho para tener una película y ahora todo es muy rápido. Hemos avanzado y nos hemos vuelto más eficientes. Pero las historias, en el fondo, siguen siendo las mismas y creo que todavía es algo que nosotros, como espectadores, adoramos. Así que, aunque todo va muy rápido, a veces es bueno hacer una pausa y recordar de dónde venimos y contar historias que nos recuerden lo esencial.
CAMBIO: Ahora, hablando más de Colombia y del cine que se está haciendo aquí, ¿qué piensa del futuro de la industria en nuestro país?
C.G.J.: Solo he estado aquí dos veces, pero veo que tienen todo lo necesario para producir películas hermosas: agua, océanos, montañas, y una cultura riquísima en talento. Los músicos aquí son increíbles. Hay ciertas voces narrativas que están surgiendo y que van a capturar la experiencia de vivir en Colombia y lo que eso significa. Creo que, cuando el mundo vea el talento que hay aquí, se darán cuenta de lo valioso que es este país.
CAMBIO: Finalmente, si fuera mentor de un joven cineasta que participa en este festival o que quisiera hacer cine hoy, ¿cuál sería el primer consejo que le daría?
C.G.J.: Le diría que mire hacia adentro y se pregunte por qué está haciendo lo que hace y qué es eso tan especial que quiere contarle al mundo. Puede que piense que nadie quiere oír lo que tiene que decir, pero al final del día, será eso lo que garantizará que su voz como cineasta lo acompañe durante toda su vida.
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