
Putumayo: ¿por qué hay más muertos que armas?
Las organizaciones defensoras de derechos humanos tienen sus propias cuentas y advierten que entre los caídos en la matanza de Putumayo hay civiles y también combatientes. Sin embargo, el informe del Ejército dice que todos eran combatientes.
La respuesta más sencilla a la pregunta de por qué hay más muertos que armas es porque no todos los muertos en la matanza de la vereda Alto Remanso, en Putumayo, eran combatientes. “No entiendo por qué el Gobierno dice que hay 11 guerrilleros abatidos, si yo doy fe de que cinco de los asesinados son conocidos de todos nosotros”, reclamó uno de los habitantes del lugar a periodistas de Cambio, El Espectador y Vorágine que viajaron hasta el lugar.
Los relatos permitieron reconstruir las escenas y las historias de vida de la mayoría de las víctimas mortales. Uno de ellos fue el gobernador indígena Pablo Panduro Coquinche, tenía 48 años y lo apodaban Pantalón; Divier Hernández, presidente de la Junta de Acción Comunal, tenía 35 años y su esposa, Ana María, 24; Brayan Santiago Pama Pianda, hijo de Rodolfo Pama, un campesino cuya familia fundó el Alto Remanso, tenía 16; Rubén Darío Peña Scarpetta, 21; Óscar Oliva Yela, 40; Luis Alfonso Guerrero Martínez, 32; Enuar Ojeda Sánchez, 23; José Antonio Peña Otaya, 40 años; Alexánder Peña Muñoz, 30, y Jhon Jairo Silva Mutumbajoy, 34.
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