26 Agosto 2022

El duende de las marimbas

Un proyecto que buscaba combinar música de marimbas con electrónica dio como resultado un documental sobre la dinastía Torres, fabricantes y ejecutores de la marimba de chonta en las selvas de Guapi.

Simón Mejía
Simón Mejía.

Por Eduardo Arias
El duende es un cortometraje documental que nació como consecuencia de un proyecto musical. Es una corta narración donde se conjugan los esteros en medio de la selva con los sonidos de las marimbas que nacen allá. Simón Mejía, integrante de la reconocida agrupación Bomba Estéreo, tuvo acceso al material del álbum Los duendes de la marimba, de la Dinastía Torres, un trío de hermanos de Guapi (Cauca) que se destacan no solo por tocar marimba de chonta sino también por fabricar instrumentos de altísima calidad. El resultado, un álbum de cuatro temas en los que Mejía interviene algunos apartes del trabajo musical de los Torres con sus mezclas electrónicas. Lo hizo bajo el nombre de Monte, un proyecto musical de Mejía que va en paralelo a lo que realiza con Bomba Estéreo. Pero él no se conformó con crear estas pistas que combinan marimba de chonta con música electrónica sino que realizó un cortometraje documental con los miembros de la Dinastía Torres, en el cual lo apoyaron Lucas Silva (uno de los más activos impulsadores de la música afro en Colombia y, además, hijo de los legendarios documentalistas Jorge Silva y Martha Rodríguez) y Simón Hernández, director de cine.
CAMBIO conversó con Simón Mejía acerca de este proyecto, que puede consultarse al final de la entrevista.
CAMBIO: ¿Cómo conoció usted la historia de la Dinastía Torres?
Simón Mejía: 
A través de mi amigo Lucas Silva. Él ha estado involucrado con la música afro de Colombia, como productor y director de cine, desde hace muchos años. Este proyecto surgió inicialmente como remixes del álbum Los duendes de la marimba, de la Dinastía Torres, que grabó Lucas hace un tiempo. Él me propuso hacer unas reversiones electrónicas de esa música y el proceso terminó convertido en un cortometraje.

Los Duendes
'Los duendes de la marimba', de Dinastía Torres.


CAMBIO: ¿Qué lo atrajo de la música del Pacífico colombiano?
S. M.: 
Siempre me han intrigado las historias detrás de la música raizal de Colombia. Y en este caso del Pacífico, más aún.
Pienso que es un lugar único en el mundo donde el tiempo funciona de otra manera. Estar allá es transportarse siglos atrás, a una naturaleza en algunos casos casi intacta, y a una música ancestral. Es muy único, contiene todo lo que es Colombia, en lo bueno y en lo malo. Entonces quise con esto, más que hacer solo versiones electrónicas, que se contara una historia y se entendiera un poco el universo de donde vienen esos sonidos.
CAMBIO: Ahí nació entonces la idea del cortometraje documental. ¿Cómo logró llevar a cabo esa idea?
S. M.: 
Es una suerte de collage a seis manos. Con material de Divinas melodías (una película de Lucas), imágenes del archivo personal de Simón Hernández y música mía tejimos esta historia que se llama El duende y que está basada en el mito del duende de la selva. Es un mito del Pacífico que se asemeja a mi modo de ver al del crossroads del blues en Norteamérica pero en versión selvática.
CAMBIO: La famosa leyenda de Robert Johnson, quien le vendió su alma al diablo.
S. M.: 
Sí. Los guitarristas van a una carretera y en el cruce de cuatro caminos se encuentran con el diablo quien les enseña a toca la guitarra. Bueno, acá los marimberos se van a la selva, se internan, y allí conocen al Duende quien, además de enseñarles a tocar la marimba, les enseña a construirla de la misma selva.

Simón Mejía, foto de María José Govea.
Simón Mejía. Foto de María José Govea.



CAMBIO: ¿Cuánto tiempo le tomó hacer realidad este proyecto?
S. M.: 
En 2008 ya había tenido la suerte de conocer a los hermanos allá en Guapi, en esa casa que sale en el corto y que hoy ya no existe, pues se desplomó en el río, y quedé con esa espina de hacer algo con ellos, con su música con ese fascinante lugar. Pasaron 14 años hasta que se hizo realidad y se llama El duende.

CAMBIO: ¿Cómo fue el proceso de creación musical entre los Torres y Monte?
S. M.: 
En este caso, como expliqué antes, fue un acercamiento a una música ya grabada pensando en hacer electrónicas de la misma. Lucas me mandó las sesiones, yo escogí lo que más me llamó la atención y lo que me sentía capaz de hacer.
CAMBIO: ¿Cuáles retos tuvo que enfrentar?
S. M.: 
Esta música del Pacífico es otra vibra completamente distinta a la que yo estoy acostumbrado, que es más la cumbia y la música del Caribe. Esto va en otra métrica, seis octavos, tiene otra instrumentación y otra manera de cantarse. Pero justamente hacerlo fue un reto creativo muy inspirador. En medio de estar mezclando música pensé, esto debe tener historia, debe tener relato y comencé a pedirle testimonios hablados a Lucas de entrevistas con los Torres y los fui metiendo dentro de la música. Luego eso ya pedía imagen. Así se terminó haciendo una pieza audiovisual.
CAMBIO: ¿Cómo circulan proyectos suyos como esta película y la música de Monte?
S. M.: 
En las vías en que se mueve todo hoy en día, el mundo de las plataformas, el digital. En este caso en particular tiene la ventaja de ser un cortometraje, entonces tiene salidas como festivales. Hizo parte del Festival de Cine de Cartagena (FICCI) y de un par más en Estados Unidos. Puede que tenga salida en plataformas de cine independiente como MUBI, por ejemplo, por su carácter experimental. En el caso del álbum de remezclas estoy haciendo algo muy interesante a través de la plataforma Bandcamp, que permite que la gente compre la música al precio que considere. Estamos recaudando todo lo de las ventas para que lo reciban los hermanos Torres directamente allá en Guapi. La comunicación ha sido muy positiva y la gente, sobre todo en Estados Unidos, ha apoyado esta causa comprando el álbum desde cuatro dólares en adelante. Este es el link para quienes quieran apoyar y conocer.
 

El Duende
Portada de 'El duende', de Monte, en el que Simón Mejía le agregó música electrónica a fragmentos del material original del grupo Dinastía Monte.


 

CAMBIO: ¿Este corto forma parte de alguna serie o es un proyecto individual? Lo pregunto porque veo que usted es un investigador muy activo de la música colombiana.
S. M.: 
Pues yo creo que en el arte todo suma, es como un edificio que se va complementando con cada piso, con cada proyecto. Yo siempre he estado interesado en conocer más sobre estas músicas de Colombia, las que vienen de la periferia, de la antigüedad, pues aparte del carácter musical que me parece fascinante, siento que son un espejo de lo que somos y hemos sido como país, y más que país, como territorio. Pero no un espejo proyectado desde el centro, que es a lo que hemos estado acostumbrados, o mirando hacia afuera, a lo extranjero, sino mirándonos a nosotros mismos, a nuestros territorios y el cómo se construyó esa cultura y todos esos tejidos de historias, de mitos, de relatos y de música que vienen de las minorías y de estos lugares únicos que tiene Colombia.