25 Agosto 2022

No todo se resuelve con impuestos

William Maloney, economista jefe de la oficina de América Latina y el Caribe para el Banco Mundial, y quien se reúne hoy con José Antonio Ocampo, dice que una alternativa al aumento de impuestos es un proyecto de modernización del Estado, con el que sería posible conseguir al menos 30 billones de pesos.

William Maloney, economista jefe de la oficina de América Latina y el Caribe para el Banco Mundial, tiene un mensaje claro para los gobiernos de la región: los impuestos no son la única fuente de recursos adicionales para cumplir promesas y aumentar el gasto público. 

Maloney reconoce que la región está “en una situación difícil” en la que “tenemos que hacer inversiones para que crezcamos más y rápidamente; esto incluye educación, infraestructura, etc. y también hay un montón de temas sociales que tenemos que mejorar, y a la vez no hay espacio fiscal, pero no se puede hacer todo el esfuerzo por la vía de la recaudación de nuevos impuestos”.

Aunque hay estudios que demuestran que en países emergentes como los de América Latina estas medidas tributarias no tienen mayor impacto sobre el consumo ni sobre el crecimiento nacional, el economista dice que hay una buena fuente de ingresos: resolver ineficiencias del Estado. 

Según las cuentas del Banco Mundial, en Latinoamérica se pierden, en promedio, entre 3 y 4 por ciento del PIB de cada país. En el caso de Colombia, eso sería, como mínimo, 39 billones de pesos, lo que equivaldría a 14 billones de pesos más que la meta de recaudo adicional de la tributaria de Petro.

Maloney dice que una parte de esas ineficiencias se produce por “transferencias mal pensadas; otra, por los procesos de compras públicas que pueden ser modernizados; otro punto porcentual se ahorraría en temas de recursos humanos, en cómo manejamos a los empleados del Estado”. 

Para el economista, la recuperación tras la pandemia y el nuevo gobierno son la oportunidad “para pensar: ‘sí, ok necesitamos más plata en el corto plazo, pero ¿Cómo podemos atacar en esas tres áreas las ineficiencias y hacer el Estado más eficiente y que atienda mejor al ciudadano?’ Y este sería el momento de decir ‘ok, no podemos hacerlo todo por impuestos, armemos un proyecto de modernizar el Estado’”.

En el caso de las transferencias monetarias para las familias más pobres, por ejemplo, Maloney señala que, si bien hay evidencia de que programas como Familias en Acción efectivamente funcionan para que los hijos asistan a las clases, otros estudios muestran que eso no significa que aprendan más o mejor. 

Es decir, no basta con preocuparse por la asistencia escolar. Colombia y los demás países de la región necesitan trabajar en la calidad de la educación pública para que, en el largo plazo, eso represente un mayor crecimiento de la productividad y así la región puede crecer más y,  con esos ingresos adicionales, cerrar brechas de desigualdad y aumentar la calidad de vida de todos sus habitantes. 

Maloney, que se encontrará con el ministro José Antonio Ocampo en el Seminario de Anif y el Americas Society. Council of the Americas, explicó que en temas de calidad y acceso a la educación el país puede trabajar más en aumentar la oferta de cursos cortos para títulos técnicos y tecnológicos, que son más económicos y tienen menor riesgo de deserción estudiantil que las carreras profesionales. 

Pero estos cursos, agrega, tienen que estar coordinados con el sector privado para que, de paso, se eliminen las diferencias entre las habilidades que tienen los recién graduados y los perfiles que requieren las empresas. “El 30 por ciento de los empresarios dice que no se pueden expandir por falta de mano de obra calificada. Sin una buena educación no se puede avanzar en la sociedad”, concluye Maloney.