29 Junio 2022

Del petróleo a las energías limpias

Crédito: Yamith Mariño Diaz

La transición energética es una de las prioridades para el gobierno del presidente Gustavo Petro. La meta, se supone, es alcanzarla en unos 15 años.

Por: Maria F. Fitzgerald

En su primera entrevista como presidente electo, Gustavo Petro aseguró a Cambio que su gobierno se centrará en lograr una transición energética hacia las energías renovables (como la eólica, la solar y la hidráulica) para dejar de depender de energías extractivistas (como el petróleo, el gas y el carbón), que tanto daño hacen al medioambiente. Petro señaló que, a pesar de que este tránsito será gradual, durante su gobierno no se otorgarán nuevas licencias de exploración.

Una transición a 15 años

“Proponemos una transición gradual que nos permita, más o menos en unos 15 años, invertir la matriz de energías primarias, en las que predominan los combustibles fósiles, para que predominen las energías limpias”, aseguró el experto en minería, Álvaro Pardo, economista, quien hará parte del equipo de empalme en el sector de minas y energía. 

Pardo considera que esta transición tendrá que ser planteada teniendo en cuenta un hecho irreversible, y es que las economías basadas en el extractivismo tienden a desaparecer. “Hace ocho años teníamos reservas para 13 años. Hoy solamente tenemos reservas para menos de ocho años. Si miramos, por ejemplo, cifras de inversión en exploración o pozos perforados en exploración, vamos a ver que los últimos años se vinieron al suelo la inversión y el número de pozos”. 

Incluso las grandes compañías petroleras a nivel global están buscando hacer la transición a las energías limpias y, poco a poco, han dejado de invertir en exploraciones y explotación petrolera. “Por eso lo más responsable frente al panorama es una política de transición hacia energías renovables. Nadie está diciendo que el petróleo va a desaparecer el 8 de agosto. Estamos mirando cómo llevamos este tema y lograr por fin la  autosostenibilidad”. 

Pardo también señala que parte del proceso incluye convertir a Ecopetrol en una compañía que se centre en energías limpias y renovables. Mientras tanto, la idea es fortalecer los contratos que tiene esta compañía para convertirla en la principal fuente de obtención de recursos en extracciones, y dejar de otorgar licencias a compañías internacionales: “En este sector de hidrocarburos, el que paga impuesto de renta de forma significativa y el que paga regalías de forma significativa se llama Ecopetrol. Aproximadamente el 85 por ciento del impuesto de renta que pagan las empresas petroleras, lo paga Ecopetrol. Esta compañía hay que preservarla, hay que cuidarla”.

 

Las energías limpias y el cambio climático

Sandra Vilardy, doctora en ecología y medioambiente, y profesora de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, considera que la transición energética es un tema fundamental en la emergencia del cambio climático. “Es un camino bastante ambicioso, tan ambicioso como el mismo que planteó Iván Duque. Creo que los dos han ejercido un liderazgo político interesantísimo en querer convocar a muchos actores para lograr la transición energética. Sin embargo, deben tener en cuenta factores que aún no se han vislumbrado”.
El primero es, por ejemplo, hacer una transformación cultural que nos lleve a entender que no podemos continuar dependiendo de los combustibles fósiles como fuente primaria. El segundo, caer en la cuenta, de una vez por todas, de que la modificación del clima va a provocar que, incluso, haya más consumo energético. “Las alteraciones del clima no van a parar, y van a llevar a que en ciertas regiones el consumo energético aumente incluso más. En zonas que cada día sean más calurosas las personas naturalmente van a encender más los métodos de refrigeración. Y esto va a llevar a que esa huella de carbono sea más grande. Por eso, debemos detectar cuáles son los territorios más vulnerables, que casi siempre también son los más pobres, para poder enfrentar los retos de la adaptación climática. Es algo que ya deberíamos estar enfrentando, porque ya lo estamos viviendo”.

Lo cierto es que tanto para Vilardy, como para Pardo, y para el gobierno entrante, la transición debe ocurrir ya. Como dice Vilardy:  “Mientras debatimos si se hace, si no se hace, o cómo hacerlo, la transición cada día se nos hace más cara en términos de sostenibilidad y de afectaciones para la humanidad”. Solo falta ver cuáles son las estrategias puntuales para conseguirlo.